14 abril 2026 10:23 am
Rosa Antonia Henríquez García, Medalla De Plata De Gáldar
Rosa Antonia Henríquez García, Medalla De Plata De Gáldar
Fallece Rosa Antonia Henríquez García, Medalla de Plata de Gáldar

Rosa Antonia Henríquez García, Medalla de Plata de Gáldar y alcaldesa pedánea de las medianías de Gáldar en 1996, ha fallecido este viernes 6 de marzo en Las Palmas de Gran Canaria a los 85 años de edad. Su capilla ardiente se encuentra instalada en el Tanatorio de Fucasa de Las Torres y su incineración tendrá lugar hoy a las 20:30 horas.

El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, ha trasladado  sus condolencias a familiares y amigos, destacando que Rosa Antonia será recordada por su entrega desinteresada y por su papel en el desarrollo del barrio y las medianías, ejemplo de servicio público y amor por Gáldar.

Rosa Antonia Henríquez García fue alcaldesa pedánea de las medianías de Gáldar en 1996, ejerciendo un liderazgo cercano y resolutivo que le granjeó el respeto y el cariño de sus vecinos. Su compromiso con lo público se extendió a través de su andadura al frente de la Asociación de Vecinos Imidiaguem de Juncalillo desde 1980 hasta 2004, colectivo desde el que impulsó numerosas iniciativas culturales, sociales y reivindicativas. En 1999 obtuvo el carné de mediadora social y ejerció como tal hasta 2004.

 

En reconocimiento a esta trayectoria, en 2013 le fue concedida la Medalla de Plata del Municipio, distinción que le fue entregada en un acto solemne celebrado en la iglesia de Santiago de los Caballeros, junto a otros honorables de Gáldar.

 

La noticia de su partida ha consternado a vecinos y vecinas, quienes han querido rendir homenaje a su figura recordando su lucha constante, su cercanía y capacidad innata para unir voluntades en torno a causas comunes.

 

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

4o Día Viaje A Italia
Erasmus+ CEPA Las Palmas Viaje a Italia
NGC

CEPA Las Palmas en Livorno y Pisa: Una crónica de aprendizaje, cultura y hermandad europea (4ª Jornada)

La experiencia Erasmus+ del CEPA Las Palmas continúa estrechando lazos y rompiendo fronteras. En una jornada marcada por la hospitalidad y el intercambio cultural, nuestra delegación ha vivido un encuentro transformador en las ciudades de Livorno y Pisa, reafirmando que la educación de adultos es, ante todo, un puente entre realidades compartidas. Un encuentro institucional en el corazón de Livorno La jornada comenzó bajo el signo de la colaboración. Gracias a la mediación y compañía de nuestras colegas del CPIA de Bolonia, fuimos recibidos en el Ayuntamiento de Livorno, un edificio que respira la historia civil de la Toscana. Acompañados por Caterina, tuvimos el honor de ser recibidos por el Concejal de Turismo. En un salón de plenos que impone por su simbolismo democrático, mantuvimos un diálogo fluido sobre modelos educativos y gestión cultural. Como muestra de gratitud y compromiso de colaboración futura, hicimos entrega de diversos obsequios del CEPA Las Palmas, dejando un pedazo de nuestra identidad canaria en tierras italianas. Livorno: El reflejo de nuestra propia identidad De la mano de Estefanía, nos sumergimos en la esencia de Livorno a través de un recorrido a pie. Más allá de la postal turística, descubrimos una ciudad de alma obrera y espíritu resiliente. Es una urbe moldeada por el esfuerzo y por una histórica vocación de acogida, donde la diversidad no es un concepto abstracto, sino el motor de su desarrollo. Una reflexión compartida: Resulta asombroso trazar paralelismos entre Livorno y Las Palmas de Gran Canaria. Ambas ciudades han crecido mirando al mar, alimentadas por sus puertos y configuradas como crisoles donde confluyen historias de todo el mundo. Esa esencia portuaria y abierta nos hizo sentir, a pesar de la distancia, como en casa. La verticalidad de la historia en Pisa Tras una comida en un entorno familiar —donde pudimos degustar la gastronomía artesanal que define la excelencia italiana—, la tarde nos llevó a la vecina Pisa. El complejo monumental del Campo dei Miracoli nos recibió con la majestuosidad de su Baptisterio y su Catedral. El punto álgido fue, sin duda, la ascensión a la Torre de Pisa. Desde su icónica silueta, el CEPA Las Palmas se hizo presente de forma simbólica, coronando un día donde el aprendizaje salió de las aulas para fundirse con el patrimonio de la humanidad. Mucho más que un viaje Ni la lluvia, que nos dio una tregua providencial en los momentos clave, pudo empañar una jornada de intensa convivencia. Este itinerario no solo nos permite conocer nuevos lugares, sino que nos obliga a mirar hacia adentro y reconocer que, como centros educativos, compartimos una misión común: construir sociedades más inclusivas, humanas y conscientes de su diversidad. Regresamos a nuestro descanso con el cuerpo cansado, pero la mente llena de ideas y el compromiso renovado. La aventura europea continúa, y con ella, el crecimiento de nuestra comunidad educativa. Erasmus+: Enriqueciendo vidas, abriendo mentes.