Gáldar se engalana para rendir culto a Santiago en su día grande
Foto EucaristÍa Y ProcesiÓn Santiago GÁldar 25072026 (1)
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Miles de personas se dan cita para procesionar a su Santo Patrón en una jornada cargada de tradición, fe y devoción

Gáldar, 25 de julio de 2026-. Gáldar se vuelve a iluminar en el día grande en honor a Santiago celebrando la Eucaristía Solemne en el Templo Santuario y a continuación la Procesión de Santiago de Los Caballeros recorriendo las calles del casco histórico de la ciudad. Miles de galdenses acuden cada año entre familia y amigos a rendir culto a su Santo Patrón manteniendo viva la tradición, la historia y la devoción del municipio en la jornada más especial de la programación de las Fiestas Mayores de Santiago.

El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, acompañado por los alcaldes de las ciudades hermanas de Telde y de Santa María de Guía, Juan Antonio Peña y Alfredo Gonçalves y la presidenta de la Mancomunidad de Municipios Gallegos del Camino Francés y teniente de alcalde de Arzúa, Begoña Balado, el primer teniente de alcalde de la ciudad, Julio Mateo Castillo y el resto de la Corporación Municipal partían desde las Casas Consistoriales.

Formando parte de la comitiva los acompañaban el alcalde de Tejeda, Francisco Perera, el alcalde de La Aldea de San Nicolás, Pedro Suárez, el alcalde de Valleseco, José Luis Rodríguez, la alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario y la consejera de Industria, Comercio y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso entre concejales y otras autoridades.

También presentes en un acto tan significativo los Hijos Predilectos y Adoptivos, Medallas de Oro y Plata recientemente nombrados, representantes vecinales y de entidades del municipio, el pregonero de las 544ª Fiestas Mayores de Santiago, el periodista Victorio Pérez y la Guayarmina y el Bentejuí de las Fiestas 2026, Aitana Rodríguez y Edgar Bolaños.

Numerosos fieles se encontraban ya en el Templo Santuario de Santiago para asistir a la Eucaristía oficiada por el Obispo de Canarias, José Mazuelos Pérez junto al rector Manuel Reyes Brito, en una ceremonia muy especial que tenía muy presente el Año Santo Jacobeo 2027 y la intensidad y devoción con la que Gáldar se prepara para recibir esta efeméride.

Don José Mazuelos recordaba en su homilía el mensaje del Papa León XIV en su reciente visita a Canarias que afirmaba que esta tierra, “frontera entre continentes está llamada a ser puente de esperanza y puerta de fraternidad,” que debemos encontrar a Cristo “en los pobres, en los inmigrantes, los descartados y los que viven sin esperanza,” un mensaje que precisamente, decía, “conecta profundamente con la figura de Santiago, al que hoy celebramos.”

Mazuelos aseguraba que “vivimos un momento que nos exige ser valientes,” en un mundo en el que abunda “la soledad, las divisiones sociales, la pérdida de esperanza” e invitaba “a no resignarnos, a no vivir una fe reducida a la intimidad, a servir a los demás,” tal y como hizo el Apóstol Santiago.

Recordaba además que “esta ciudad de Gáldar representa una parte esencial de la evangelización en Canarias, aquí la fe echó raíces profundas, aquí sentimos esa llamada con especial intensidad. No podemos vivir de la memoria y el mejor homenaje a nuestros mayores es seguir transmitiendo su fe.”

Llegaba entonces el momento de la procesión, con el Santo portado en esta ocasión a hombros de sus cargadores y arropado por multitud de feligreses recorriendo las calles Reyes Católicos, Gumidafe, Guaires, Andamana, Facaracas, Tagoror y Plaza de Santiago. Numerosos vecinos a pie de calle o desde balcones y ventanas lanzaban vítores a Santiago en su día grande, ruegos y plegarias, flanqueado por la Banda de Guerra, Sección de Honores y los Gastadores de la Brigada Canarias XVI con el teniente Rueda al mando.

Cerrando la comitiva, la Banda Municipal de Música de la Real Ciudad de Gáldar. La imagen regresaba a continuación al Templo entre voladores y salvas protagonizando uno de los momentos de mayor tradición y devoción de las fiestas.

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es