El MMT Fest Balonmano Gáldar Gran Canaria afronta en Tenerife su último test antes del inicio liguero

El conjunto de Aday Sánchez visita este sábado al Balonmano Tacoronte en el Pabellón Municipal de Tacoronte, en su último encuentro preparatorio antes de viajar a Galicia. 

El MMT Fest Balonmano Gáldar Gran Canaria se desplaza este sábado a Tenerife para disputar su último encuentro preparatorio antes del comienzo de la temporada regular. El conjunto dirigido por Aday Sánchez se medirá al Balonmano Tacoronte a partir de las 18:15 horas en el Pabellón Municipal de Tacoronte, en una última prueba que permitirá al equipo galdense ultimar su puesta a punto antes del estreno liguero.

El conjunto galdense llega a este compromiso después de caer por la mínima el pasado fin de semana frente al Balonmano Lanzarote Ciudad de Arrecife, en un encuentro marcado por la igualdad y que se decidió en los últimos compases. El resultado refleja la exigencia de un duelo muy ajustado que permitió al MMT Fest continuar acumulando minutos y experiencia competitiva durante esta fase de preparación.

Por su parte, el Balonmano Tacoronte afronta también este último test tras conseguir una victoria ajustada a domicilio frente al Balonmano Ingenio, imponiéndose por un solo gol. El conjunto tinerfeño buscará cerrar su preparación con otro resultado positivo ante su afición.

Para el MMT Fest Balonmano Gáldar Gran Canaria, el encuentro supondrá la última oportunidad de realizar pruebas y ajustar diferentes aspectos del juego antes de afrontar el inicio de la competición oficial. Los de Aday Sánchez buscarán terminar la pretemporada con buenas sensaciones, recuperar el ritmo competitivo y llegar preparados al exigente comienzo de la Primera Nacional.

Tras este encuentro, el conjunto galdense pondrá definitivamente el foco en la competición liguera. El MMT Fest Balonmano Gáldar Gran Canaria viajará a Galicia para afrontar el próximo sábado su primera jornada de liga, en la que se medirá al Calvo Xiria a domicilio.

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Redacción NorteGranCanaria

Negros nubarrones se ciernen sobre La Niña III

Si el anterior incendio puso de manifiesto el deterioro continuado de la seguridad pública al permitir el Ayuntamiento que pernoctaran en el interior de la carabela La Niña III indigentes y drogadictos, este segundo incendio debería de abrir los ojos a los que aún quieren confiar en la capacidad municipal para conservar esta singular pieza histórica. Tropezar voluntariamente dos veces en la misma piedra, da sobrados motivos para maliciarse que lo que realmente desea el Ayuntamiento es que desaparezca La Niña III en algún olvidado vertedero y así eliminar el recuerdo y el homenaje debido a la memoria histórica del hecho singular en la historia de la humanidad que fue el Descubrimiento de América por España. El ala política ultrasiniestra quedará así muy complacida. No se trata de otro “accidente” ni mucho menos de algo puramente incidental e imprevisible. Ha habido reiteradas advertencias de mucha gente, entre ellos yo mismo en artículos e intervenciones en radio, sobre las consecuencias destructivas que para nuestro patrimonio implica la negligencia culpable de las autoridades municipales al permitir y tolerar que la carabela fuera usada como dormitorio de marginados. Anunciaron a bombo y platillo que habían encargado un estudio técnico sobre la viabilidad económica de la recuperación, pero transcurrido el plazo que ellos mismos se dieron, no hay noticias de las conclusiones. Precisamente por este detalle, me temo lo peor y se acrecientan mis sospechas de que tal vez haya personajes que no lamenten que la causa, el abandono, haya producido este efecto, el incendio. Soy consciente de que hablar de Cristóbal Colón, el Descubrimiento de América por España y de La Niña III diseñada por el capitán Carlos Etayo, en los entornos municipales y cabildicios no es algo que les guste en demasía. Por eso, cuando se conoció la decisión de encargar un estudio para su restauración tras el primer incendio (por cierto, ya desde antes tenía serios problemas de integridad física por falta de mantenimiento), expuse varias reservas: No acababa de entender el porqué se encargó a un “arquitecto naval” el estudio de viabilidad de la restauración. En realidad no se estaba hablando de reparar un barco para que volviera a navegar, cosa que por razones obvias no se planteaba, sino de restaurar un monumento dañado por el fuego y el abandono. Ese estudio podría realizarlo cualquier experto en restauración de elementos de madera expuestos a la intemperie, como por ejemplo los grandes balcones canarios que vemos en nuestra isla. Si se decidía restaurar la carabela, no era necesario que el trabajo lo ejecutaran carpinteros de ribera, ni tampoco utilizar maderas especiales y por ende muy caras, pues no se esperaba que La Niña III volviera a navegar, sino que fuera un monumento estático singular. Lo que hace especial y única a esa carabela es el hecho de que ese barco viajó a América en el año 1992 tras la estela de Colón al mando del capitán Etayo. Por todo esto, espero y deseo que se tome una rápida y razonada decisión sobre el futuro de esta joya de la arqueología naval y que el ya cercano 12 de Octubre, podamos alegrarnos de que la pieza museística siga entre nosotros con una nueva andadura adscrita al Museo Elder de las Ciencias, que pudiera habilitar una sala especial para la enseñanza de la navegación medieval, los instrumentos de navegación y la cartografía náutica, al igual que hay una sala dedicada a la navegación aérea… paradójicamente somos isleños, rodeados del grandioso Océano Atlántico, pero muchos prefieren mirar los riscos en lugar del diáfano horizonte.