Agaete organiza 19 talleres de Participación Ciudadana

El Ayuntamiento de Agaete pone en marcha un programa diseñado por la Concejalía de Participación Ciudadana que incluye diferentes talleres gratuitos en los que podrán participar las vecinas y vecinos de los principales barrios del municipio y descubrir un mundo de conocimiento y entretenimiento.

El programa está organizado por el Ayuntamiento de Agaete, está subvencionado por Cabildo de Gran Canaria, lo imparte la empresa Payaso Globito e incluye talleres de robótica, risoterapia, mandalas tejidos, pulseras de macramé, fofuchas, yoga y creación de juguetes con materiales reciclados.

Los talleres se llevarán a cabo en El Risco, El Valle y el casco urbano de Agaete en diferentes horarios y días. Algunos de ellos están destinados a los más grandes de la casa en exclusiva, como el Taller de risoterapia, y en otros, en el que podrán participar las familias al completo.

En El Valle de Agaete, los talleres se impartirán en la Biblioteca Pública, en El Risco será en el Local de la Plaza y en el caso del casco urbano de Agaete, los talleres se llevarán a cabo en el Centro Cultural de la Villa de Agaete.

Habrá un total de 19 talleres, seis de ellos en El Risco, otros seis en El Valle y siete a desarrollar en Agaete que darán comienzo el día 5 de noviembre con el Taller de mandalas tejidos a celebrar en la Biblioteca Pública de El Valle de 17.00 a 19.00 horas y finalizará el día 23 de diciembre con la celebración del Taller de creación de juguetes en el Centro Cultural de 16.00 a 18.00 horas.

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Imitar Sin Pensar
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Imitar sin pensar

Las modas nacen deprisa. Un gesto, una celebración, una fotografía o un vídeo bastan para que miles de jóvenes quieran imitar lo que ven sin preguntarse de dónde viene ni qué significa. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia suele correr más que el conocimiento. Un muchacho se bajó los pantalones un palmo porque su ídolo lo había hecho. Otro lo imitó al día siguiente. Después llegaron cientos más. Ninguno sabía explicar el motivo, ni le importaba. Lo importante era parecerse a quien admiraban. Con el paso del tiempo descubrieron que muchos gestos, formas de vestir o maneras de comportarse tenían historias que desconocían. Algunas eran simples modas; otras habían nacido en ambientes marginales, en bandas, incluso en prisiones o en culturas muy distintas de la nuestra. Comprendieron demasiado tarde que copiar sin entender es la forma más rápida de dejar que otros piensen por uno. Los años pasan y la imagen que cada cual construye también deja huella. Se toman decisiones que parecen insignificantes en el momento, pero que acaban definiendo la personalidad, las costumbres e incluso la forma en que los demás nos perciben. Corregir ese rumbo siempre es posible, pero nunca resulta tan sencillo como haber reflexionado antes de imitar. Todo esto me viene a la cabeza al recordar la celebración del futbolista de la selección española Lamine Yamal. Un deportista de élite sabe que millones de ojos observan cada uno de sus movimientos. Los referentes no solo marcan goles; también marcan conductas. Quienes los admiran merecen mensajes que inspiren esfuerzo, respeto y criterio, no simples gestos vacíos destinados a ser copiados sin reflexión. La lección es sencilla: no conviertas la admiración en obediencia, no imites porque sí, pregunta, piensa y decide por ti mismo. La libertad empieza cuando dejas de seguir al rebaño. A buen seguro, quien renuncia a pensar acaba viviendo la vida de otros. Y esa es la peor de las derrotas: descubrir, cuando ya es demasiado tarde, que nunca fue uno mismo quien eligió el camino.