El periodista Santiago García Ramos es distinguido en su Gáldar natal como memorialista de la memoria oral

En un emotivo acto celebrado en el Teatro Consistorial de Gáldar, el periodista galdense Santiago García Ramos recibió el título de memorialista por acuerdo de la Junta Oficial de Cronistas de Canarias y con el respaldo del Ayuntamiento de Gáldar. Arropado por ambas instituciones, por sus amigos, familia y vecinos, García Ramos recibió con suma emoción esta distinción y dedicó su discurso de agradecimiento a la “palabra, la hablada, expresada, enunciada, verbal, la que me abrió las puertas del ejercicio del periodismo, del periodismo de la palabra”.

Fue una noche especial en la que, sobre todo, se recordó la larga y fructífera trayectoria profesional y humana de un hombre que, como señaló en la laudatoria el cronista oficial de Gáldar, Juan Sebastián López García, “podemos calificar de imparable. Santiago García Ramos es la imagen del hombre activo, siempre con proyectos en marcha en plena acción y pensando en los siguientes.”

Un divulgador nato de lo cotidiano y de los acontecimientos especiales desde la emisora EAJ50 Radio Las Palmas, con iniciativas complejas, como las magnas peregrinaciones de la víspera de Santiago en el Año Santo de Gáldar.

Así se lo reconoció en su intervención el alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa Monzón, quien destacó “nunca podremos agradecerle lo suficiente tantas horas de trabajo, tantas horas de preparación de las Magnas Peregrinaciones, tanta entrega para dejar en lo más alto a su Gáldar, a su Parroquia y a su amado Patrón Santiago. Hoy, al reconocerle esa gran labor, le queremos decir que nos sentimos sincera y profundamente orgullosos de él”.

Para Teodoro Sosa, Santiago García Ramos le ha demostrado siempre a su ciudad su colaboración sincera y siempre altruista en todo, para presentar y conducir tantos actos, pregones, celebraciones de eventos, organizar la inauguración de nuestras ferias comarcales, sin cuyo esfuerzo, trabajo y preparación no se hubieran logrado los resultados más altos y exitosos. Y lo  ha hecho, tendiendo una mano para lo bueno y para lo malo, como cuando en los pasados incendios atendió y reconfortó a las fuerzas de seguridad y emergencia en su labor de extinción del fuego, de manera altruista y anónima, le reconoció Sosa en su discurso.

El alcalde y el cronista oficial tuvieron asimismo palabras de recuerdo y de sentida emoción  a la figura de D. Sebastián Monzón Suárez, que en este mismo escenario, el pasado año, recibía con sumo orgullo la distinción de Memorialista.

Un año más tarde, otro Hijo Predilecto de Gáldar, Santiago García Ramos, se suma a esta distinción y con ella se premia además una gran trayectoria: “Siempre interesado en divulgar la vida de Canarias. Históricas fueron sus retransmisiones en directo, palmo a palmo, de las bajadas de la Virgen del Pino a Las Palmas en los años 1988, 2000 y 2014, captando en cada instante el sentimiento del pueblo, o la eucaristía solemne del día de Santiago desde Gáldar. Ha recibido numerosas distinciones, destacando las de Hijo Predilecto de Gáldar, adoptivo de Santa María de Guía y villa de Teror, así como vecino predilecto de San Lorenzo. Ha sido pregonero de casi una treintena de fiestas tanto patronales como de carnavales, Semana Santa, en Agaete, Guía, Las Palmas, Firgas, Arucas, San Lorenzo, Santa Brígida, Corralejo (La Oliva), entre otros, destacando Gáldar, donde además de las fiestas mayores de Santiago en 1988 ha pregonado la Semana Santa, Carnaval, Barrial, San Isidro, Santa Gema, Juncalillo, Barranco Hondo, Caleta Arriba y Caideros.

Se alabó además la imagen de un caballero, de un hombre de familia con su esposa, hijos y nietos. Periodista colegiado y miembro de la Federación de la Prensa de España, Carnet Profesional de Radio y Televisión, insignias honoríficas de Caracas, Patronato de Turismo, San Juan de Dios, Patronato del Carnaval, distinguido por las asociaciones del carnaval (afilarmónicas, murgas, agrupaciones). Hombre inspirado en nuestra naturaleza canaria y en la tradición, hecho y forjado por si mismo, siempre entregado a Canarias, Gran Canaria y Gáldar. Además, desde hoy, Memorialista de Gran Canaria 2019.

El acto que contó con la intervención del concejal de Relaciones Institucionales, Agustín Martín Ojeda, como maestro de ceremonia, y expresando el apoyo a esta distinción del Ayuntamiento de Gáldar, permitió además conocer en la voz del secretario de la Junta de Cronistas, José Antonio Luján, el acuerdo de esta institución de memorialista que se otorga desde hace años a personas que destaquen por los “méritos adquiridos en investigación y difusión histórica, escrita, oral o gráfica, en sus respectivos ámbitos, local o insular, entre las personas que no hayan ejercido ni ejerzan la función de cronista”.

Su intervención se vio reforzada con la aportación de la tesorera de esta Junta, María Teresa Cabrera Ortega que ofreció la ponencia “la crónica local y los cronistas oficiales” y se completó con una actuación musical a cargo de Inmaculada Mendoza al piano y Vicente Domínguez, como barítono.

Santiago García Ramos embriagado de emoción quiso  mostrar toda su gratitud por la distinción honorífica con que la Asociación de Cronistas Oficiales de Canarias y su Ayuntamiento de Gáldar “me acaban de honrar. ¡Un millón de gracias, amigos y compañeros queridísimos…!

 

 

 

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es