
Cuando el Teide encendió el cielo
A veces, la belleza no avisa. Solo aparece ante nuestros ojos y nos recuerda la suerte de estar aquí. Hay atardeceres que simplemente ocurren. El sol comienza a esconderse, el cielo cambia de color y la vida continúa. Seguimos con nuestras cosas, pendientes del teléfono, de las obligaciones, de lo











