
Una generación que despierta
Durante demasiado tiempo hemos hablado de nuestros jóvenes como una generación líquida: aparentemente desconectada, atrapada entre pantallas, marcada por la incertidumbre y acostumbrada a vivir sin demasiadas certezas. Quizá nos equivocábamos. Quizá no les faltaba conciencia. Quizá estaban esperando que la realidad les diera suficientes motivos para decir basta. Y











