143 años de «La Luz»: la historia de la joya que transformó las islas y el reto de no bajar la guardia ahora
Puerto De La Luz Las Palmas

Parece mentira, pero ya han pasado 143 años desde que el Puerto de La Luz empezó a cambiarle la cara a Gran Canaria. Todo arrancó un 26 de febrero de 1883. Ese día, la empresa británica Swanston puso la primera piedra de lo que entonces llamaban «Puerto de Refugio», siguiendo los planos de Juan León y Castillo. El ingeniero teldense tuvo una visión que nos puso directamente en el mapa del mundo, convirtiendo a las islas en esa parada obligatoria en mitad del Atlántico.

Lo que empezó como un proyecto ambicioso terminó siendo el motor que tira de la economía canaria y, sinceramente, de buena parte de la española. Desde finales del siglo XIX, el puerto ha sido un imán. Atrajo a navieras y comerciantes de todas partes gracias a su ubicación, a su calado natural y a la seguridad que da estar bajo el paraguas jurídico de España.

Hoy por hoy, hablamos de un bicho logístico impresionante:

  • Es un punto clave para repostar combustible.

  • Tiene un polo de reparación naval de los más potentes que existen.

  • Es la base de la flota pesquera, segura y eficiente.

  • Y, por supuesto, es la puerta de entrada y salida de mercancías entre África, Europa y América.

Las cifras de 2025 asustan un poco (para bien): cerró con más de 36,5 millones de toneladas y recibió a más de 2 millones de cruceristas. Con 16 kilómetros de atraque y zonas que llegan a los 45 metros de profundidad, es de los puertos más vivos de Europa. No es solo asfalto y grúas; es el sustento de miles de familias y representa más del 12% del PIB de Canarias.

Pero ojo, que no todo es dar palmas. El Puerto de La Luz vive ahora un momento de «récord con cautela». El motivo tiene nombre propio: Marruecos. El país vecino se ha puesto las pilas con una estrategia portuaria agresiva, metiendo millones en terminales nuevas para ser el gran hub africano. Juegan con cartas distintas: costes mucho más bajos, salarios menores y una flexibilidad laboral que aquí no tenemos. Solo hay que ver a Marsa Maroc, su operador estatal, que en la primera mitad de 2025 subió sus beneficios un 23,5%.

La preocupación en las islas es real. Se teme que el tráfico de transbordo se mude al vecino porque sale más barato. Y lo que más escama a algunos, como a Julio C. Glez. Padrón, es que una empresa con capital del gobierno marroquí se haya metido de lleno en una de las operadoras españolas del puerto. Como él dice, es un poco como «meter al zorro en el gallinero para que te cuide a las gallinas».

¿Qué nos jugamos? Pues básicamente el empleo, la industria y nuestra conectividad. Aun así, La Luz tiene ventajas que no se compran tan fácilmente: la estabilidad política, la seguridad de la Unión Europea y una fama de seriedad y calidad ganada a pulso durante más de un siglo.

Para seguir liderando, el camino está claro:

  1. Meterle caña a la digitalización.

  2. Apostar fuerte por las energías limpias.

  3. Y, sobre todo, que la colaboración público-privada sea con capital español.

Al final, este 143 aniversario es para recordar que el puerto es nuestra «joya de la corona». Ya lo decía aquel discurso de 1921: «¡Salve Puerto de La Luz! Que tu grandeza es la del Archipiélago y la de España».

Para terminar, y hablando de lo que Marruecos puede estar tramando, me quedo con la frase de viejo lobo de mar que cierra el texto original: «Cristiano, qué quiere que le diga que no le engañe… yo no me fío un pelo del vecino». Porque, como dicen en el pueblo, no hay sitio sin sus problemas ni linaje sin sus fallos. ¡Qué cosas!

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Redacción NorteGranCanaria

¿Está España preparada para defender a Ceuta, Melilla y Canarias?

La pregunta incomoda. La respuesta, quizá más. Pero cuando Marruecos destina más del “10 % de su PIB” a modernizar su ejército, cuando construye junto a Estados Unidos un “centro de ensayo de misiles en Tan-Tan”, y cuando las maniobras militares conjuntas se realizan a tan solo “200 kilómetros de Lanzarote”, la prudencia deja de ser una opción para convertirse en obligación. Los canarios lo sabemos bien y vivir en frontera es vivir atentos al horizonte. Y cuando el vecino empieza a levantar arsenales, conviene revisar nuestras propias defensas. “Un vecino difícil y un competidor territorial constante” Marruecos no es un enemigo declarado, pero sí un “competidor territorial histórico”. Desde 1956, Rabat ha mantenido una política de reivindicación sobre “Ceuta, Melilla y Canarias”. No es nuevo. No es improvisado. No es simbólico. A lo largo de las últimas décadas, Marruecos ha tensado fronteras, ha incumplido acuerdos y ha utilizado la migración como herramienta de presión diplomática. Cada vez que España ha cedido un palmo, Rabat ha avanzado un metro. La relación entre España y Marruecos está marcada por un patrón repetido; Rabat promete, firma, acuerda… Y luego actúa según su conveniencia estratégica de cada momento. “1860 Tratado de Ward Ras”. – El Sultan de Marruecos reconoce a perpetuidad la soberanía de Ceuta y Melilla. Primer incumplimiento firmado. “1956–1958: Ifni y Cabo Juby” .- España entrega territorios confiando en compromisos marroquíes. “Incumplimiento:” Marruecos ataca Ifni y no retira completamente sus fuerzas. “1975: La Marcha Verde”. –Compromiso ante la ONU de respetar la descolonización del Sáhara. “Incumplimiento”: “Marruecos invade el territorio y fuerza la salida española. “1976 en adelante: El Sáhara como moneda de cambio” .-Promesa de proceso democrático.” Incumplimiento””: Represión, ocupación y bloqueo del referéndum. “2021.- Crisis diplomática y asalto a Ceuta” y cese de ministra Arancha Glez. Laya “2021; España atiende al líder saharaui por razones médicas. – “Incumplimiento” Rabat retira a su embajador y permite la entrada de miles de personas en Ceuta. Y encima exige al traidor de Pedro Sánchez, el cese inmediato a su ministra de Exteriores Arancha González Laya.  “Los incumplimientos clásicos son señales repetidas del mismo temporal” Más allá de los episodios históricos, Marruecos mantiene una serie de “incumplimientos recurrentes”, casi automáticos, que se activan cada vez que quiere más dinero de la CE o presionar a España, como pudieran ser con la “ presión migratoria como arma política”, relajando el control fronterizo según intereses diplomáticos puntuales; “cerrando  unilateralmente las fronteras terrestres”, Melilla ha sufrido cierres prolongados sin aviso ni coordinación y “reivindicando  constantemente  la soberanía sobre  de  Ceuta, Melilla y Canarias”. Rabat afirma respetar la integridad territorial española, pero mantiene viva la reclamación en discursos internos y foros internacionales, y lo hace con la “Manipulación de aguas territoriales”, delimitaciones unilaterales que afectan a Canarias y zonas pesqueras españolas; con “la falta de cooperación selectiva en seguridad marítima”, colaborando solo cuando le conviene y retirada cuando quiere presionar.  “Ceuta y Melilla son dos plazas que resisten… Pero vulnerables” Ceuta y Melilla son españolas, europeas y estratégicas de eso no tenemos dudas. Pero también son dos enclaves rodeados completamente por territorio marroquí. Su vulnerabilidad geográfica es evidente; cualquier conflicto convencional las pondría en situación crítica desde el primer minuto. “Islas Canarias, un el Archipiélago que vive mirando al horizonte” Las Islas Canarias están lejos de la Península, pero muy cerca de Marruecos. Demasiado cerca, quizá, para la tranquilidad que quiere aparentar Madrid (Pedro Sánchez), El centro de pruebas de misiles en Tan-Tan, a tan solo “200 kilómetros de Lanzarote”, es una señal inequívoca de que Marruecos ya juega en otra liga militar. “La alianza Marruecos–EEUU, es un tablero que se inclina demasiado hacia el lodo moro” Estados Unidos actúa según sus intereses estratégicos en el Sahel y África Occidental. Hoy, su socio preferente es Marruecos. Ese respaldo desequilibra el tablero y refuerza la confianza de Rabat. “Mi conclusión estratégica es que la calma mora, nunca es inocente” España no debe temer, pero sí “debe recordar”. Porque la historia nos enseña que Marruecos actúa cuando percibe debilidad y se contiene cuando percibe firmeza y a poco que te duermas, “te la mete de lado” y ahora mismo lo ha intentado de nuevo. Ceuta, Melilla y Canarias no están indefensas, pero tampoco pueden confiar en que la calma actual sea permanente. La alianza militar entre Marruecos y Estados Unidos, la dudosa protección de la OTAN, la modernización acelerada del ejército marroquí y la proximidad geográfica, obligan a España a reforzar su estrategia atlántica, su presencia militar y su capacidad de respuesta. Los marinos lo sabemos bien: “En calma de mar no creas por muy serena que la veas.” Y añadimos: “Si vas a salir a navegar cerca del moro, no te canses de preparar.” España debe prepararse. No para la guerra, sino para evitarla. Porque la mejor defensa es aquella que disuade al adversario antes de que se atreva a dar el primer paso, y con el moro, “hay que poner en práctica, “el sueño del piloto” … “Sí cierras un ojo, abre el otro” “Y eso te lo dice un mauro de Telde y viejo lobo de mar como yo,” que pues después de tanto mundo recorrido, conoce de sobra de lo que son o no capaces estos moros, qué … ¡Casos se han dado! ¡Qué cosas!