Oscars2025-01anora
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Anora

Director: Sean Baker

Guion: Sean Baker

Intérpretes: Mikey MadisonMark EydelshteynYura Borisov y Paul Weissman.

Sinopsis:

El noviazgo del hijo de un oligarca ruso y sus planes de casarse con una joven trabajadora sexual tambalea las relaciones familiares. Ella, vive su cuento de cenicienta. mientras ellos deciden ir a Nueva York a recomponer la vida de su hijo.

MI CRÍTICA:

Si hubiera visto la película antes de la entrega de los Óscar, ya les digo que no habría sido mi favorita. Pero, después de ver la película, no le pienso quitar ninguno por su merecimiento. Paso a analizarlos. El primero, por supuesto, el de Mejor Película. El otro día, mi maestro que me dio la primera oportunidad como guionista en televisión, publicaba en Facebook que esta película estaba bien, pero que no sería un clásico. Y argumentaba que (salvo «Oppenheimer» (Christopher Nolan, 2023) y «Spotlight» (Tom McCarthy, 2015), son demasiados años en los que no gana una película que te apetezca ver por segunda vez. Y yo, completamente de acuerdo. Esta va a ser una de ellas. La ves, te gusta y se acabó. Pero, si es que han ganado cosas tan horrendas como «Todo a la vez en todas partes» (Daniel Kwan y Daniel Scheinert, 2022), «La forma del agua» (Guillermo del Toro, 2017) o «Nomadland» (Chloé Zhao, 2020). ¡Madre mía!

            Esta peli tiene sus valores. A mí me gustó mucho. Sobre todo, como guionista, me gustó la forma en que le sacaron rendimiento a una historia tan simple. En la sinopsis tan cortita les conté toda la película. Las virtudes: cómo está contada y los diálogos. Lo primero, salirse de los cánones que imaginamos sobre la prostitución, sobre la violencia de las mafias rusas, sobre el amor y, sobre todo, sobre las relaciones juveniles tan alocadas que nosotros no entendimos porque no las pudimos vivir en su momento. Aquí me encanta como hay dos mundos, el de los jóvenes y el de los adultos, bien diferenciados. A los chiquillos les mueve la diversión por encima de todo y no piensan en el futuro, solo en el presente. A sus padres les preocupa el porvenir. Eso es así y lo han plasmado de una forma magistral. Hay una secuencia, en la casa donde conviven la pareja, cuando llegan los “sicarios” de los padres de él, que me pareció de lo más brillante que he visto en mucho tiempo. Es una película por sí sola. Tiene comienzo, drama, giros y una resolución final. Me atrapó las conversiones de personajes que se iban dando a medida que avanzaba el diálogo. Sólo por eso ya vale la estatuilla. Además, creo que es esa secuencia donde Mikey Madison gana el Óscar.

            Arrebatarle a una merecedora Demi Moore, en el papel más complejo de su carrera, y a Karla Sofía Gascón (que sigue siendo mi ganadora personal) por un papel impresionante y rIco en matices es una hazaña que se recordará en los próximos años cuando se hable de actrices. No seré yo quien diga que esta chiquilla no se lo mereció. La película es ella y todo el dramatismo y el humor lo pone ella y solo ella. Y las dos cosas las aprobó con sobresaliente. Eso es muy complicado. Solo recuerdo una pelí, que sí está entre esos clásicos que me gusta ver de vez en cuando, «Tres anuncios en las afueras» (Martin McDonagh, 2017), en que me vi riendo a carcajadas en secuencias que se supone que son dramáticas. Este director lo hace con tanta frecuencia a lo largo de la historia que me quito el sombrero.

            Cuatro, lo repito: cuatro. Esas son las estatuillas que Sean Baker se lleva para su casa. El de Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guion y Mejor Montaje. Porque la edición en su ordenador la hace él de forma artesanal. Dice que solo deja entrar a tres seres a su sala de montaje y uno de ellos es su perro. Merecidos, sí. ¿Mis merecidos? Yo le hubiera dado a Denis Villeneuve por «Dune: Parte 2», pero no estaba ni nominado. Y aun faltándome dos de ver, le hubiera dado el Óscar a Jacques Audiard por «Emilia Pérez», que es una película más compleja, arriesgada y donde una mala dirección la hubiera hecho fracasar estrepitosamente.

            «Anora» es una película fácil, cómoda. Me gustó de la misma manera que me gustó cuando ganó «CODA», una película de la que quizás muchos de los que me leen no se acuerden. Pero ganó el Óscar. Entretenida, divertida con sus partes de llorar. Pero sin más. Hollywood se queja de la pérdida de espectadores y no se mira el ombligo. Ya no hacen películas para que amemos el cine como lo hacían cuando éramos más jóvenes. Ahora hacen películas, y las premian, sin correr riesgos y eso hace que la gente busque las emociones en otros sitios. La pena es que sea en TikTok. Pero si no saben sembrar, no recogerán cosecha… y así va el cine en la actualidad.

NOTA: No le quito ninguno de sus Óscar… le pongo un 9.

6 NOMINACIONES:
GANADORA –> Mejor Película
GANADORA –> Mejor Director (Sean Baker)
GANADORA –> Mejor Actriz Protagonista (Mikey Madison)
Mejor Actor Secundario (Yura Borisov)
GANADORA –> Mejor Guion Original (Sean Baker)
GANADORA –> Mejor Montaje (Mejor Actor Secundario (Sean Baker)

Más críticas en: https://luisalbertoserrano.wordpress.com/oscars-2025

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Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.