Misiles a 200 kilómetros de canarias ¿Alerta o somnolencia?
Misiles A 200 Kilómetros De Canarias
Misiles A 200 Kilómetros De Canarias

¿Debemos los canarios estar preocupado, sobre todo después de comprobar la “tibia respuesta” que el gobierno social comunista de Pedro Sánchez (rehén de Mohamed VI) dio en el caso de la “invasión” de Ceuta, hace tan solo unos días?

Durante la primera semana de agosto de 2026, mientras en Canarias seguíamos debatiendo sobre carreteras, incendios y fiestas patronales, Estados Unidos y Marruecos estrenaban un centro de ensayo militar en Tan-Tan, apenas a 200 kilómetros de Lanzarote”. Fuego real. Misiles de crucero de largo alcance. Un laboratorio de experimentación bélica a las puertas de nuestras aguas.

El nuevo complejo, bautizado comoCentro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC)”, nace del memorando firmado entre las Fuerzas Armadas marroquíes y el Mando estadounidense para África (AFRICOM). No es un cuartel. No es una base de instrucción. “Es un campo de pruebas para prototipos avanzados”; una academia de drones, un centro de mando y control, un espacio donde se ensayan tecnologías de precisión multidominio. Un laboratorio militar de futuro… situado peligrosamente cerca de Canarias.

“El Archipiélago, en primera línea sin haberlo pedido”

Las maniobras con fuego real han generado una “preocupación política y social evidente en el Archipiélago”. No es para menos. Cuando un misil de crucero se prueba a 200 kilómetros de tu casa, la distancia deja de ser geografía y pasa a ser “riesgo directo”.

Este repunte de actividad militar marroquí coincide, además, con un escenario de tensiones diplomáticas y migratorias” en la frontera sur de España; es decir, Marruecos vuelve a mover ficha en varios tableros a la vez. Y lo hace con el respaldo de Washington, amparado por una hoja de ruta militar que se extiende “hasta 2036”, que curiosamente es el plazo que Marruecos se ha dado para la ocupación definitiva de aquellos territorios como las ciudades de Ceuta y Melilla (luego vendrá Canarias) que vienen reclamando y sobre todo ahora, que cuentan con el apoyo de Donal Trump por parte de USA y Netanyahu, por Israel, amén de algún que otro país suelto por ahí.

“Un viejo lobo de mar observa el horizonte”

Permíteme querido lector hablar desde la memoria de un viejo lobo de mar. Cuando yo era un joven oficial recién salido de la Escuela de Náutica, me tocó patrullar con la Armada por esas mismas aguas. Años de tensión por la pesca en el Sáhara español, años en los que Marruecos ya mostraba su habilidad para presionar, tensar y avanzar un palmo cada vez.

Hoy, con más experiencia y más canas, veo lo que está ocurriendo y no puedo evitar sentir la misma inquietud que sentíamos en los puentes de mando” cuando el viento cambiaba sin avisar.

Porque esto no es un simple ejercicio militar. “Esto es una señal”. Una pieza más del engranaje del “expansionismo marroquí”; ese sueño del “Gran Marruecos” que, incluye —y ya casi sin disimulo— “a las Islas Canarias” dentro de su imaginario territorial.

Y ahora, además, Rabat se siente envalentonado”. Tiene, como dije antes, un aliado puntual en Donald Trump, un presidente que no oculta su antipatía hacia el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez y que ve en Marruecos un socio útil en el tablero africano.

“España, ¿mirando hacia otro lado?”

La pregunta es inevitable: ¿Debe actuar el Gobierno de España? ¿O seguirá practicando la política de mirar para otro lado, como si la proximidad de misiles de largo alcance fuera un asunto menor?

La ciudadanía canaria —históricamente paciente, pero no ingenua— empieza a exigir explicaciones. Y con razón. Porque cuando un país vecino instala un laboratorio de armas avanzadas a doscientos kilómetros de tu territorio, “no basta con declaraciones tibia, ni con confiar en que “no pasará nada”.

Por el contrario, España tiene la obligación de “exigir información detallada” a Estados Unidos y Marruecos sobre el alcance real del proyecto AMTEC; “reforzar la vigilancia marítima y aérea” en el entorno del Archipiélago; “elevar la cuestión a la Unión Europea”, recordando que Canarias es frontera sur de Europa y pertenece a la OTAN,  y por último, “actualizar su estrategia de seguridad en el Atlántico”, que al menos, desde que yo hice la mili, y ya han pasado  años, estamos  pidiendo una revisi y urgente profunda; tanto que incluso a los marinos mercantes, se no exigía tener realizado el curso de “Naval Control Ship”  dependiente de OTAN directamente.

Seguir igual de feliz y veraneando en la Mareta como si nada ocurriera a nuestro alrededor, es   una irresponsabilidad, propia de alguien, como Pedro Sánchez, que se siente rehén de Mohamed VI, por el feo asunto de las grabaciones que posee de su móvil y que fueron obtenidas a través del sistema de espionaje “Pegasus”. Asunto que, le puede costar, incluso la cárcel, si “el moro” decidiera a hacerlas públicas, porque según dicen los expertos, allí aparecen claras y manifiestas traiciones a la patria, penadas éstas, por nuestro Código Penal hasta con 15 años de carcel y perfectamente especificado en los artículos 581 a 588 del libro segundo.

“La mar siempre avisa”

Los marinos viejos lobos de mar, como el que suscribe, sabemos que el océano nunca miente. Antes del temporal, siempre hay señales; como una espuma que no debería estar, un silencio extraño, un cambio de viento que solo perciben quienes han navegado demasiados temporales.

El AMTEC es una de esas señales. No es un incidente aislado. No es una maniobra rutinaria. No es un simple acuerdo bilateral.

Es “un aviso a navegantes”. Un recordatorio de que Marruecos avanza, de que Estados Unidos observa sus propios intereses, y de que Canarias está en medio de un tablero que no ha elegido… Pero del que no puede escapar.

Pedro Sánchez y su gobierno social comunista, deben decidir si quieren seguir mirando hacia otro lado o si, de una vez por todas, “asumen que proteger Canarias, es proteger a España, y a la frontera sur de Europa”

Porque cuando los misiles se prueban a 200 kilómetros, la distancia ya no es un mapa. Es una advertencia.

Por ello se lo voy a decir como lo haría un paisano mío, mauro de Telde como yo… “Demasiado pronto se le vio el hocico al moro o se lavó la cara. Yo estaba allí y me lo gocé toito. Lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi niño.  Y si se lo digo es porque sé que hay más allá… ¡Casos se han dado

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Julio Cesar Padrón
Ecos de Sociedad
Redacción NorteGranCanaria

NorteGranCanaria.com presenta a Julio César González Padrón, una vida ligada a la mar, la escritura y la memoria de Canarias

Marino mercante, escritor e investigador, su trayectoria profesional y literaria ha estado marcada por los puertos, la historia marítima y la defensa del patrimonio cultural de las Islas NorteGranCanaria.com continúa ampliando su espacio de opinión, cultura e historia con la incorporación como colaborador de Julio César González Padrón, marino mercante, escritor, investigador y divulgador cuya trayectoria personal y profesional permanece estrechamente vinculada a Canarias y, de manera muy especial, a la mar. Nacido en Telde en 1952, realizó sus estudios primarios entre Telde, Las Palmas de Gran Canaria y Agüimes, completando posteriormente su formación superior en Tenerife y Cádiz. Su vida profesional comenzó precisamente donde acabaría encontrando buena parte de la inspiración de su obra: en la mar. Como oficial de la Marina Mercante se incorporó a la compañía inglesa Cacique Navigation, navegando durante años por rutas y puertos de diferentes lugares del mundo. Fueron años de travesías, guardias, encuentros y experiencias que terminarían formando no solo al profesional, sino también al observador y escritor que aparecería posteriormente. A su regreso a España se incorporó a Naviera Pinillos S.A., compañía en la que anteriormente había realizado sus prácticas como alumno de puente. Navegó en buena parte de su flota y desempeñó diferentes responsabilidades hasta ser nombrado delegado provincial de la compañía en Las Palmas de Gran Canaria, momento en el que quedó destinado definitivamente en tierra. En 2011 inició una nueva etapa como gestor marítimo comercial autónomo y, un año después, en 2012, llegó la jubilación oficial. Solo la oficial, porque Julio César González Padrón nunca se jubiló realmente de la mar. De las largas travesías a los libros Paralela a su carrera profesional fue creciendo otra vocación: la escritura. Lo que comenzó como una afición durante las largas jornadas de navegación terminó convirtiéndose, con el paso de los años, en una extensa producción literaria e investigadora en la que Canarias, los puertos, las tradiciones, el lenguaje y la historia marítima ocupan un lugar fundamental. Su bibliografía reúne novelas, poesía, investigación histórica, trabajos culturales y estudios lingüísticos. Entre sus obras se encuentran: Las Palmas de Gran Canaria, Nuestro Puerto, nuestra Ciudad Cuentos, Refranes y Poemas de la Mar La maldición del negro Con la marea baja Carpinteros de Ribera y Astilleros en Gran Canaria Guía informal y desenfadada de Gran Canaria Cambullonero in péctori Carta a mi amo Garoé Dictados del alma ¿Quién sos tú? Léxico Canario, Expresiones y nombres Aborígenes ¡Habla Valbanera! El repunte de la marea Historias de la mar Especial relevancia tiene su investigación sobre el naufragio del Valbanera, a la que dedicó 23 años de trabajo. Una investigación reconocida en el ámbito histórico y citada también por el historiador cubano Mario Luis López Isla en su obra Valbanera, réquiem por un naufragio. El Valbanera, sus pasajeros, su historia y las circunstancias que rodearon una de las grandes tragedias de la emigración canaria forman parte de una labor investigadora que Julio César González Padrón ha mantenido durante décadas. La historia contada también a través de la radio Su actividad divulgadora no se ha limitado a los libros. Ha participado como tertuliano, conferenciante y colaborador en diferentes emisoras de radio y televisión, acercando al público episodios de la historia de Canarias que muchas veces permanecen fuera de los grandes relatos oficiales. Dirigió el programa “Nuestro Puerto”, en Radio Tamarán FM, y colaboró igualmente en Radio Las Palmas, Radio Aventura Siglo 21 y Radio Moya, entre otros espacios. En sus intervenciones han tenido cabida la historia de Gran Canaria, la intrahistoria de Telde, los relatos de marinos y navegantes, los acontecimientos vinculados a los puertos y sus investigaciones sobre el habla y el léxico canario. También ha publicado numerosos artículos en prensa y revistas especializadas. Existe un hilo común en prácticamente toda su producción: Canarias, la mar, sus puertos, quienes los hicieron posibles y una memoria que considera necesario conservar y transmitir. Y todo ello desde una forma personal de entender la escritura que él mismo define con una expresión contundente: “Con la libertad de los condenados”. Una vida dedicada al mundo marítimo y cultural Julio César González Padrón ha sido además delegado provincial de la Real Liga Naval Española, miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, colaborador de la Casa Museo León y Castillo de Telde y fundador del grupo cultural Caballeros del Puerto de la Luz. En 2012 recibió el premio de la Fundación Puerto de la Luz, en la modalidad “A una vida profesional en el entorno marítimo-portuario”, como reconocimiento a una trayectoria desarrollada durante décadas alrededor de la actividad marítima y portuaria. Hoy continúa escribiendo, investigando y recuperando historias. Historias de barcos, puertos, hombres y mujeres. Historias de una Canarias que durante siglos miró al horizonte y encontró en la mar una vía de comunicación, emigración, comercio, tragedia y esperanza. Desde NorteGranCanaria.com damos la bienvenida a Julio César González Padrón como colaborador de nuestro medio, convencidos de que sus conocimientos, experiencia y archivo personal permitirán acercar a nuestros lectores numerosos episodios de nuestra historia y de nuestra cultura marítima. Lo hará manteniendo la independencia y el estilo que han caracterizado sus escritos durante años, dejando que sean sus propios trabajos los que expliquen quién está detrás de ellos. Porque, como resume el propio Julio César González Padrón en el lema que acompaña su trayectoria: “A la mar me voy, mis obras te dirán quién soy.” Bienvenido a bordo Julio