La pasada semana tuve el honor de asistir, invitado por la coach y mentora Lidia Monzón, al Congreso Internacional de Mujeres Referentes, Creativas e Inspiradoras (RCI) 2026, celebrado en el Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA) de Santa Cruz de Tenerife.
Este encuentro, organizado conjuntamente por Lis Peña, CEO de Sabores del Norte Canarias, Lidia Monzón, mentora nacional e internacional, y el Cabildo de Tenerife, a través de la Dirección Insular de Acción Exterior y Relaciones Internacionales, reunió a mujeres líderes, emprendedoras y profesionales que impulsan proyectos con propósito, innovación y compromiso social.
La experiencia fue profundamente enriquecedora. Durante la jornada pude vivenciar de primera mano la fortaleza, la creatividad y la capacidad transformadora de la mujer emprendedora. La presencia mayoritaria de mujeres procedentes de distintos ámbitos profesionales generó un espacio de diálogo y aprendizaje muy inspirador.
Algunos de los testimonios compartidos reflejaban trayectorias marcadas por momentos difíciles o situaciones adversas. Sin embargo, lejos de convertirse en obstáculos definitivos, esas experiencias se transformaron en oportunidades de crecimiento personal y profesional. A través de la formación, la iniciativa propia y una notable capacidad de resiliencia, muchas de estas mujeres han logrado impulsar proyectos que fortalecen su autonomía económica y su bienestar.
Quisiera destacar también un valor que estuvo muy presente durante todo el encuentro: la capacidad de unirse, de crear redes y de hacer causa común. Cuando las personas comparten visión y propósito, los retos se transforman en impulso para avanzar.
En este sentido, resulta especialmente inspirador observar cómo muchas de estas iniciativas representan un feminismo integrador, un feminismo que no busca confrontar sino sumar, que reconoce la igualdad desde el respeto y que promueve el trabajo conjunto entre mujeres y hombres para construir una sociedad más justa, equilibrada y humana.
Espacios como este demuestran que el emprendimiento con conciencia, cooperación y liderazgo humano no solo genera desarrollo económico, sino que también contribuye a construir un mundo mejor.
Mi agradecimiento a Lidia Monzón por la invitación y por seguir impulsando encuentros que inspiran, conectan talento y abren caminos.
