6 abril 2026 10:15 am
Gema Díaz
Gema Díaz
«Sembrando referentes en la escuela rural: Las historias de nuestras mujeres llegan al Saucillo»

Hoy, MAS NOSOTRAS ha cumplido con su misión más bonita: llevar historias de mujer a quienes están construyendo su futuro.

Cuando en 2017 nació este proyecto, lo hizo con una convicción muy clara: las niñas y los niños necesitan mirarse en espejos donde reconocerse. Necesitan saber que detrás de cada mujer hay un camino, una lucha, una conquista. Y qué mejor lugar para sembrar esa semilla que las escuelas.

Hoy, dentro de la programación especial del 8M, hemos vivido una jornada que se nos ha quedado grabada en el corazón. Hemos visitado la Escuela Rural de Saucillo, ese rincón mágico de nuestra isla donde la educación se respira entre montañas, donde las aulas son pequeñas pero los sueños son inmensos.

Nos ha acompañado en esta aventura Teresa Mayans, Subdelegada del Gobierno en Las Palmas. Y no ha sido casualidad. Porque cuando las instituciones se alían con los proyectos que nacen desde la base, cuando las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad dedican su tiempo a estar cerca de la infancia, algo hermoso sucede: la igualdad deja de ser un discurso y se convierte en un abrazo.

¿Y qué hemos llevado al Saucillo? Hemos llevado historias. Las mismas historias que más de 500 mujeres han escrito con su puño y letra en nuestras páginas. Hemos llevado los nombres de mujeres de Gran Canaria, de mujeres reales, de mujeres que han tejido esta tierra con su esfuerzo. Hemos llevado la posibilidad de que esas niñas y niños del ámbito rural sepan que el lugar donde nacen no limita el lugar al que pueden llegar.

Porque en MAS NOSOTRAS tenemos un compromiso irrenunciable con los centros educativos. En días tan señalados como el Día Internacional de la Mujer, queremos estar donde empieza todo: en las aulas. Queremos que las niñas tengan referentes a los que mirar, y queremos que los niños aprendan a mirar a las mujeres con respeto, con admiración, con la certeza de que juntos construimos un mundo más justo.

La escuela rural tiene algo especial. Hoy lo hemos vuelto a sentir. Quizás sea su cercanía, quizás sea esa forma de enseñar donde todos se conocen, donde la comunidad educativa es realmente una comunidad. Allí, cada palabra cala hondo. Allí, cada historia puede cambiar una vida.

Hoy, cuando hemos cruzado las puertas de esa escuela, cuando hemos mirado a los ojos de esos niños y niñas, hemos recordado por qué hacemos lo que hacemos. Porque una niña que escucha la historia de una mujer que triunfó, es una niña que ya se imagina triunfando también. Porque un niño que escucha con respeto esas historias, es un niño que será un hombre mejor.

Gracias, Teresa Mayans, por haberte sumado a este viaje. Gracias por entender que la política también se hace yendo a las escuelas, escuchando, compartiendo. Gracias por creer que la Subdelegación del Gobierno también tiene corazón y puede latir al ritmo de la infancia.

Y gracias, siempre, a la Escuela Rural de Saucillo, por habernos abierto sus puertas. Porque en vuestras aulas, pequeñas en tamaño pero gigantes en humanidad, seguiremos sembrando eso que tanto necesita el mundo: mujeres referentes, niños conscientes y un futuro donde la igualdad sea, por fin, una historia contada y vivida.

Hoy hemos estado allí. Con el alma llena y las historias en la mochila. Y nos vamos con la certeza de que algo hermoso ha germinado en ese rincón de la isla.

Porque érase una vez nosotras… y la historia se sigue escribiendo, también en las escuelas rurales de nuestra isla.

 

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