Julio
Julio
Una llamada a Europa en general y a España en particular

No digo ni descubro nada nuevo, si afirmo que, en un mundo como el actual, cada cada vez más globalizado, las decisiones políticas y comerciales de una nación en particular, puede alterar o tener efectos significativos en otras.

La reciente agresiva política comercial de Estados Unidos, liderada por su nuevo presidente Ronald Trump bajo el lema: «América First», ha generado incertidumbre y preocupación en varios países, por no decir en todo el planeta.

La estrategia de subir aranceles a cualquier nación que no incline su balanza de pagos hacia los Estados Unidos, plantea en principio serios desafíos para Europa y en particular, para España.

Ante este escenario surge la pregunta: ¿Debería Europa y especialmente España, dar un “golpe de timón” y cambiar su rumbo a corto o medio plazo, enfocado a fortalecer sus relaciones con China y Japón, sin olvidar el mercado iberoamericano?

La política de “America First» de Ronald Trump, busca proteger su economía estadounidense mediante la imposición de aranceles más altos a las importaciones a cualquier país que no favorezca a Estados Unidos en su balanza de pagos.

Esta medida tiene como objetivo reducir el déficit comercial de Estados Unidos y fomentar la producción nacional; sin embargo, la susodicha estrategia, desde mi punto de vista, también puede desencadenar tensiones comerciales imprevisibles y afectar negativamente a las economías de sus socios comerciales tradicionales, incluidos los países europeos.

Ante esta nueva realidad, Europa y España tienen la oportunidad y yo diría que hasta la obligación traducida en oportunidad histórica, de diversificar sus relaciones comerciales y explorar nuevos mercados.

 Por ejemplo, con China y Japón, que no podemos obviar que representa hoy en día dos de las principales economías del mundo y ofrecen grandes oportunidades para el comercio y la inversión.

Fortalecer los lazos con estos países, no solo puede mitigar el impacto de las políticas proteccionistas de Estados Unidos, sino también abrir nuevas puertas para nuestro particular crecimiento económico a corto/medio plazo.

En el caso de España, además de mirar hacia Asia, es esencial no perder de vista el mercado iberoamericano, al que siempre hemos visto como el pariente pobre, al que no se le tenia muy en cuento, salvando algún “cariñito que otro” de vez en cuando y desde luego, tratando siempre, de no enfadar al Tío Sam.

Los lazos históricos y culturales con los países hermanos de América del Sur representan una ventaja competitiva que debe ser aprovechada y por desgracia ahora mismo, como digo, los tenemos en un segundo plano.

Por otra parte, creo que la cooperación y el comercio con estos países pueden ser una fuente significativa de crecimiento y estabilidad económica para España.

Dicho lo anterior, me lleva a la conclusión final, sin pretender dar clases de economía a nadie y mucho menos de tratar de ejercer de “profeta en mi tierra”, pienso que la nueva política comercial de los Estados Unidos bajo el liderazgo de Ronald Trump tan agresiva y con cierto tinte de popularidad barata, muy a nuestro pesar, plantea desafíos significativos para Europa y España.

Sin embargo, también nos ofrece una oportunidad única para diversificar y fortalecer las relaciones comerciales con China, Japón y el mercado Iberoamericano.

Adoptar un enfoque proactivo y estratégico en este sentido permitirá a Europa y España navegar con éxito y rumbo verdadero en este nuevo panorama global, amén de garantizar un futuro más próspero y seguro para nuestro país.

Si repasamos la historia mundial desde la más remota antigüedad, comprobaremos que todo se reduce a “un ciclo” y que esto que está ocurriendo ahora, aparentemente salido de la “rubia cabellera Yanque de un matón de la aldea del Oste americano”, ya ha ocurrido y varias ocasiones.

No hará falta recordar las caídas del Imperio Romano, español, Frances, entre otros que, en realidad al final terminaron todos muriendo del exceso de éxitos.

¿Estaremos esta vez y de nuevo en la mitad o terminado el ciclo? ¿Habría que volver a echar un vistazo a la famosa Piedra circular de los Azteca, que lo calvaba todo?

Bromas aparte, te invito a que reflexiones amigo sobre lo dicho, que hoy que es sábado, día de descanso y por lo tanto un magnífico momento para dejar que nuestras pobres y castigadas neuronas durante la semana que dejamos atrás, se sientan libres de verdad y puedan probar a dar gusto a nuestro intelecto…, que buena falta nos hace.

¡Qué cosas!

Fdo. Julio César González Padrón

Marino Mercante y escritor

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

Pulso En El Atlantico
Articulos
NGC

Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.