UNA MACROMANIFESTACIÓN CONTRA EL MACROMUELLE, por Paco Vega

El pasado 24 de octubre les hablé del Macromuelle de Agaete y hoy quiero hablarles de la MACROMANIFESTACIÓN contra el Macromuelle de Agaete.

Allí estuvimos, participando en esa manifestación, como ya lo hicimos en marzo de este año reivindicando UNAS PENSIONES DIGNAS PARA NUESTROS MAYORES, así como en las manifestaciones CONTRA LAS PROSPECCIONES PETROLÍFERAS, tanto la cadena humana formada en la Avenida Marítima en mayo-2014, como la multitudinaria manifestación contra el petróleo en junio del mismo año, al margen de otras tantas concentraciones y conferencias sobre este último tema.

En todas estas manifestaciones, como en la del pasado sábado, puede observar una gran presencia de personas de más de 60 y 70 años. Personas tremendamente concienciadas y comprometidas de la necesidad de salir a la calle y alzar la voz cuando las cosas se hacen de espaldas al pueblo, como es el caso. Estas personas probablemente sean las mismas que se movilizaron reivindicando derechos y libertades durante el nacimiento de esta imperfecta democracia. Llama la atención la elevada media de edad observada en estas concentraciones, lo que evidencia una falta de concienciación e implicación de nuestra juventud en la resolución de los problemas reales de nuestra sociedad canaria. Quizás fuese esta última contra el Macromuelle la que más juventud congregó, aunque muy inferior a la mayor parte de los participantes, una inmensa mayoría muy por encima de los 40 años.

De aquí se podría extraer quizás otras conclusiones sobre la indolencia de gran parte de nuestra juventud, criada quizás entre algodones y el consumismo, y que son quienes realmente van a sufrir las consecuencias de las nefastas políticas llevadas a cabo por los gobiernos que hasta ahora han dirigido el timón de nuestra suerte,  tanto en Madrid como en Canarias, pero no es este el motivo del presente comentario.

Sorprendido por la presencia de muchas personas con serios problemas de movilidad, jóvenes y mayores, que no quisieron dejar de manifestar con su presencia su rechazo al MAMOTRETO DE AGAETE. Creo que “EMOCIONANTE” es la palabra que mejor define al estado de ánimo colectivo de todas las personas que formamos parte de aquella manifestación en contra de un despropósito de cemento, como tantos otros que ya invaden nuestra costa canaria. Éste estamos a tiempo de evitarlo, por innecesario y devastador de nuestro territorio.

Siempre me ocurre en las concentraciones de este tipo, que me encoje el corazón cuando me acerco al punto de encuentro de la manifestación, ante el temor de que una baja participación tire por la borda tanto esfuerzo reivindicativo, como se le supone a movilizar a tantos miles de personas que sacrifican su ocio o su descanso por alzar la voz al unísono en lo que consideramos un atropello medioambiental en la costa de Agaete. Sin embargo, a medida que nos acercábamos y escuchábamos los tambores y los cánticos, al tiempo que veíamos el agitar de banderas y pancartas nos devolvía la sonrisa, la alegría y la ilusión, comprobando una vez más que este pueblo no está muerto, que somos muchos los queremos un futuro mejor para nuestras islas, alejado del cemento depredador, lo que manifestamos con alegría muchos miles de personas que abarrotamos la calle Tomás Morales, vía principal por la que discurrió la manifestación desde el Parque San Telmo hasta la Sede del Gobierno Canario en la Plaza Doctor Rafael O’Shanahan de Las Palmas de Gran Canaria. Ahí están las imágenes que lo confirman y que inundan las redes sociales. Una manifestación que sin embargo, como suele ser habitual, no merecieron la atención en sus portadas de determinados medios de comunicación.

Creo sinceramente que si los canarios salimos de nuestra indolencia y amansamiento habitual podemos conseguir para nuestra tierra un futuro mucho mejor. Se hace necesario dar un puñetazo en la mesa y salir de nuestra zona de confort para que no nos roben la cartera, para que no nos roben nuestro futuro y el de nuestros hijos. Estoy convencido de que si a esta juventud -muchas veces consumista y pasota- conseguimos implicarla un poco más, podríamos construir un futuro mejor entre todos. UN FUTURO PARA ELLOS, en todo caso.

Ya veremos si el Gobierno Canario se atreve a seguir adelante con el proyecto después de tremenda manifestación de rechazo.

 

 

 

 

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

Pulso En El Atlantico
Articulos
NGC

Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.