León Xiv Visita España
León Xiv Visita España
España volvió a mirarse a sí misma en la visita del Papa
Visita del Papa León XIV

A veces un país necesita un espejo inesperado para reconocerse, y esta semana, ese espejo ha sido la visita del Papa a España, lo digo sin rodeos: “en mis 74 años de vida, jamas había visto tanta gente y tan distinta unida por un mismo gesto de respeto, curiosidad y afecto. No hablo solo de fe —que también— sino de algo más profundo: la necesidad de reconocernos como comunidad.

“Madrid: una ciudad que se volcó sin complejos”

La visita comenzó en Madrid, y lo que allí se vivió fue sencillamente impresionante. Las madrileñas —y digo madrileñas porque fueron ellas, sobre todo, quienes llenaron las calles con una energía contagiosa— ofrecieron una bienvenida que desbordó cualquier previsión. No era solo devoción; era cariño, era hospitalidad, era esa mezcla tan madrileña de espontaneidad y orgullo.

El Bernabéu lleno, Cibeles convertida en un océano humano, la vigilia juvenil en Plaza de Lima… Madrid demostró que cuando quiere, sabe estar a la altura de los grandes momentos. Y lo hizo sin crispación, sin ruido político, sin esa tensión que tantas veces nos divide. Fue un Madrid luminoso.

“Barcelona: espiritualidad, cultura y una ciudad que escucha”

En Barcelona el tono fue distinto, pero igual de significativo. La Sagrada Familia, con su luz filtrada y su arquitectura que parece respirar, se convirtió en el escenario perfecto para un mensaje más íntimo. Allí, el Papa habló de diálogo, de convivencia, de la necesidad de tender puentes. Y la ciudad respondió con respeto y con una elegancia que solo Barcelona sabe desplegar cuando se lo propone y se olvida de su “perreta” independentista.

La imagen del papamóvil recorriendo sus calles, entre aplausos y móviles en alto, fue la prueba de que, más allá de las diferencias, hay símbolos que todavía nos convocan.

“Canarias: cuando el corazón se reconoce en las palabras del Papa”

Pero si hubo un momento que me tocó especialmente —y hablo ya desde lo personal, desde lo que uno siente en las entrañas— fue la visita a Canarias. Porque aquí, en nuestras islas, el Papa no vino solo a celebrar misas o a saludar multitudes. Vino a agradecer. A reconocer. A mirar de frente a un pueblo que lleva años sosteniendo, casi en solitario, una realidad migratoria que desborda cualquier estadística.

Cuando el Santo Padre felicitó públicamente a los canarios por nuestra labor con los migrantes, especialmente con los menores no acompañados, sentí algo parecido al orgullo. No un orgullo vacío, sino uno que nace del esfuerzo, del cansancio, de la solidaridad real. Porque aquí, sin medios suficientes, sin la atención que merecemos desde el Estado central, hemos hecho lo que había que hacer. Y lo hemos hecho bien. Sus palabras fueron un abrazo. Y creo que muchos canarios lo sentimos así.

“La anécdota de Los Rodeos: un susto que acabó en sonrisa”

La visita terminó con un pequeño susto en el aeropuerto de Los Rodeos. Un incidente técnico en el avión papal que, por unos minutos, tensó el ambiente. Pero la intervención directa del Rey —rápida, eficaz y discreta— resolvió la situación. Al final, todo quedó en anécdota, en esa historia que dentro de unos años contaremos con una sonrisa: “¿Te acuerdas del día que el Papa casi no despega de Tenerife?”

“Y sobre el coste… conviene hablar claro”

Se ha repetido hasta la saciedad que estas visitas “nos cuestan una fortuna”. Pues bien: los datos dicen lo contrario. El coste total rondó los “25 millones de euros”, financiados en su mayoría por entidades privadas. El retorno económico, en cambio, se estima entre 90 y 150 millones. Hoteles llenos, restauración desbordada, transporte, comercio, turismo internacional… La ecuación es clara y España ganó por goleada. Y ganó también en algo que no se puede medir; imagen, cohesión, autoestima colectiva.

“Un país que, por unos días, recordó quiénes somos

La visita del Papa no resolverá nuestros problemas. No borrará nuestras diferencias. No cambiará la política ni la economía. Pero sí nos ha recordado algo esencial y es que España, cuando quiere, sabe unirse. Sabe acoger. Sabe emocionarse. Sabe ser grande., Y eso, en estos tiempos que corren ya es mucho, sobre todo la imagen que el gobierno social comunista de Pedro Sánchez está dando al mundo, la de república bananera con una corrupción institucional, que ya el propio gobierno no oculta.

En fin; como conclusión final, diremos que la visita del Papa fue un rotundo éxito a todos los niveles; tanto que, utilizando una expresión canaria, no me resta mas que decirle a nuestro Santo Padre… “Mi a ver mi niño lindo y tírate un saltito por aquí de vez en cuando”, y te prometo que la próxima vez, comes cherne salado del que Juanito Cruz, trae de pá bajo de Arguineguín y nos embostamos en Salinetas, qué… ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

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Primero Canarias reúne a 2.000 personas en su primer encuentro de militantes y simpatizantes.

Los municipalistas se dan un baño de masas en Vecindario, piden “el voto canario” para las próximas elecciones y lanzan un mensaje de fuerza, cohesión y unidad: “nuestra fuerza es nuestra militancia”  Primero Canarias, la formación política impulsada por los alcaldes, alcaldesas, dirigentes y bases municipales del nacionalismo progresista de Gran Canaria, celebró este domingo su primer encuentro de militantes y simpatizantes, un evento que congregó en La Karpa de Vecindario a cerca de 2.000 personas procedentes de los 21 municipios de la isla. En el encuentro, que contó con música y comida, intervinieron Francisco García, alcalde de Santa Lucía de Tirajana, municipio anfitrión; Vanesa Martín, alcaldesa de Ingenio y presidenta de la Mancomunidad del Sureste; Juan Antonio Peña, alcalde de Telde; Óscar Hernández, alcalde de Agüimes y presidente de Municipalistas Primero Canarias, y Teodoro Sosa, alcalde de Gáldar y vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria. “Nuestra fuerza es nuestra militancia”, dijo Teodoro Sosa en su intervención, porque “por muchos eslóganes que tengas, por muchos discursos que pronuncies o por muchas noticias que generes, sin militancia no hay partido”. El líder municipalista agradeció la asistencia a las 2.000 personas que abarrotaron el espacio de La Karpa, un lugar en el que “otros partidos no se atreven a convocar actos porque saben que no tienen gente para llenar”. La elección del lugar no fue casual, sino toda una declaración de intenciones y un mensaje rotundo de apoyo a los seis concejales de Santa Lucía de Tirajana, incluido el alcalde, Francisco García, que han sufrido “acoso, insultos y conspiraciones por parte de quienes han querido desalojarlos del grupo de gobierno, sin lograrlo”. Teodoro Sosa denunció el afán de otras fuerzas políticas por “cortarle el paso a Primero Canarias” con maniobras políticas como las sufridas en Santa Lucía o con mociones de censura contra sus alcaldes, como en San Mateo, Agaete, Guía y Valsequillo. La respuesta de Primero Canarias es “seguir avanzando en la consolidación del proyecto municipalista, constituir asambleas en los 21 municipios de Gran Canaria y trabajar duro para ganar las próximas elecciones”. “Miramos al futuro con ilusión porque hemos nacido para construir en positivo”, subrayó. Sosa agradeció especialmente la presencia destacada entre el público de Marcial Morales, ex alcalde de Puerto del Rosario, ex presidente del Cabildo de Fuerteventura e histórico dirigente del nacionalismo progresista de Canarias, ahora en tareas de solidaridad en organizaciones como la Fundación Yrichen o el Comedor Social San Pedro – La Isleta. Insistió además en la necesidad del “voto canario” en las próximas citas electorales. “Si vives, piensas y sientes en canario, te tiene que doler Canarias y tienes que votar por Canarias”, dijo en referencia al proyecto de Mesa de Unidad con que los municipalistas están promoviendo la unidad de acción política de las fuerzas de lealtad canaria para el Congreso y el Senado. “Mientras los canarios nos sigamos dividiendo en Madrid seguirán frotándose las manos” y por eso “estamos poniendo de acuerdo a muchos partidos para defender juntos los derechos y los intereses de Canarias”, insistió. Otra forma de entender la política Óscar Hernández, por su parte, destacó la esencia del proyecto municipalista de Primero Canarias. A diferencia de otros partidos, “nosotros estamos cerca de la gente, escuchamos a nuestros vecinos y vecinas, salimos de los despachos, pateamos la calle, conocemos los problemas de los barrios y nos dejamos la piel en buscar soluciones a los problemas de nuestros pueblos y ciudades”, afirmó, porque “nuestros jefes no están en Madrid ni en ningún despacho, nuestros únicos jefes son ustedes”, dijo en referencia a los militantes y simpatizantes de la organización. El presidente de Primero Canarias también defendió “otra forma de hacer política”, con “ética y dignidad”. Hay que “olvidarse del insulto y la permanente confrontación”, que solo conducen al “descrédito, el ruido y la polarización”, para abanderar una política de “diálogo, entendimiento y servicio público”. El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, destacó el carácter abierto e inclusivo de Primero Canarias, “un proyecto en el que caben diferentes sensibilidades porque pone en valor lo que nos une y no lo que nos separa”. “Primero Canarias no resta ni divide sino todo lo contrario, suma y multiplica”, afirmó. Peña animó a la ciudadanía a dar un paso al frente y sumarse al proyecto municipalista como forma de participar abiertamente en política y luchar por Canarias. En el acto también intervinieron Vanesa Martín, alcaldesa de Ingenio, y Francisco García, alcalde de Santa Lucía de Tirajana, quienes insistieron en la necesidad de seguir fortaleciendo el proyecto de Municipalistas Primero Canarias desde el trabajo a pie de calle, la cercanía y la escucha activa. El primer encuentro de militantes y simpatizantes de Primero Canarias se prolongó con música y enyesques desde las once de la mañana hasta las seis de la tarde del domingo. La organización adelantó su intención de repetir la celebración con carácter anual, coincidiendo a partir de ahora con el Día de Canarias, como forma de reivindicar la identidad y las raíces del proyecto municipalista.