Las fiestas de Carnaval de Guía se despiden este sábado con un Baile de Piñata organizado por la agrupación folclórica Lairaga del Norte

● Se celebrará en la Casa de la Cultura, a partir de las 20:00 horas, y contará, también, con la participación de las agrupaciones Surco y Arado y Noroeste Guiense 

Las fiestas de Carnaval en el municipio de Guía se despiden este sábado 9 de marzo  con un Baile de Piñata a la antigua usanza que dará comienzo a partir de las 2O:00 horas en la Casa de la Cultura. Se trata de una recreación   inspirada en los bailes tradicionales canarios de finales del siglo XIX y principios del XX, una celebración que fue recuperada por el Ayuntamiento de Guía en colaboración con los grupos folklóricos del municipio en las fiestas de carnaval del año 1992.

El Baile de Piñata de este año, organizado por la  Agrupación Folclórica Lairaga del Norte con la colaboración de la Concejalía de Cultura, que dirige Sibisse Sosa, contará también con la participación de las agrupaciones folklóricas Surco y Arado y Noroeste Guiense.  

En este singular Baile de Piñata  se intentan recuperar los pequeños detalles que conformaban el ambiente de los bailes de nuestros abuelos, teniendo en cuenta para ello la utilización del vestuario adecuado, alejado de los excesos actuales, y centrándose en la antigua costumbre de aprovechar las prendas existentes en casa para disfrazarse  y donde, como muchos recordarán,  existía una especie de regla que instaba a ‘los hombres siempre de mujer y éstas de lo que quieran’.

Con este acto, explican desde la A.F. Lairaga del Norte, “se pretende rescatar y mantener las tradiciones de nuestros ancestros para estas fechas, brindando a su vez a la gente del pueblo la oportunidad de disfrutar de un evento cultural, típico de las islas”, señalan.

En el transcurso del Baile de Piñata, cada una de las agrupaciones participantes interpretará un repertorio adecuado a la ocasión, brindando a los espectadores la posibilidad de sumarse al baile y pasar una noche diferente y divertida. Los cuerpos de bailes de las agrupaciones serán los encargados de gestionar los diferentes juegos que se realizarán mientras la música suene.

Sobre Lairaga del Norte

Entre los muchos proyectos desarrollados por Lairaga del Norte figura la grabación de dos CD’S y DVD’S junto con otras 15 agrupaciones folklóricas titulados “El folclore nos une” y la grabación para la Televisión Canaria, bajo la dirección de Alfredo  Ayala,  de  un  documental  para  la  serie  Andar  Canarias  titulado  ‘La Cultura del Millo’ y ‘El Milagro del Lino’,  realizados ambos en las zonas altas del municipio de Santa María de Guía y cuyos argumentos se fundamentan en las antiguas descamisás y en el cultivo de la planta herbácea del lino, su recolección y su manejo en los telares (peinado e hilado) hasta que se forme la tela, la cual era muy común en las clases sociales para la confección de la ropa blanca interior y exterior, ropa de cama, etc.

La A. F. Lairaga del Norte pertenece a la Federación de Agrupaciones de Folclore de Gran Canaria desde el año 2001 y sus componentes han participado a lo largo de toda su andadura en numerosos encuentros zonales, romerías, bailes de taifa, actos sociales, festivales, así como en la grabación de  programas   divulgadores  de  la  cultura  tradicional  como Tenderete o La Bodega de Julián .

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!