Sucesión de accidentes de tráfico en la GC 21 a su paso por el barrio de Miraflor.
En menos de dos semanas han sufrido dos accidentes de tráfico.

De nuevo gran conmoción entre los vecinos del barrio terorense de Miraflor que no terminan de asimilar tantos incidentes en tan corto espacio de tiempo. Escasamente tres meses tras haber presentado por la Plataforma de Vecinos del Barrio de Miraflor, una reclamación formal al Cabildo de Gran Canaria pidiendo medidas de seguridad y protección en la vía, se producen dos nuevos impactos de vehículos en la carretera. Uno de ellos contra una de las vallas ,donde anteriormente ya se había producido otras colisiones, y otro vehículo impactó en la puerta de una vivienda.

Se trata de una situación ya insostenible donde los vecinos tienen “miedo” por su integridad física al salir a la calle ya que temen atropellos o salidas de los vehículos. Apuntan, además, que se trata de un tramo en el que en días festivos, fines de semana, etc existe una gran afluencia de coches, viandantes, bicicletas, guaguas y los clientes de dos conocidos restaurantes, hacen que la recta sea un auténtico peligro para todas las personas que transitan en la GC-21, debido a la falta de aceras, adelantamientos y altas velocidades de los automóviles. Es una vía en la que la velocidad en el tramo urbano está limitado a 40 km/h, pero llegan a alcanzarse velocidades de más de 100 km/h y son continuas las carreras de coches a altas horas de la madrugada.

Los vecinos denuncian que, a pesar de los seis accidentes que solo en este año 2023 han ocurrido en los apenas 500 metros del tramo de la GC-21 en su paso por Miraflor, las administraciones públicas competentes no hayan establecido ninguna medida de seguridad y protección para reducir la velocidad de los automóviles, que aprovechan la citada recta para realizar unos adelantamientos tremendamentes inseguros y peligrosos, poniendo en peligro la vida de las personas que transitan o pasean en los aledaños de la carretera.

En el periodo de año y medio, los vecinos de este pequeño tramo de travesía ya han sufrido dos colisiones contra sus viviendas, accidentes múltiples por adelantamientos, fuertes impactos contra  los  propios coches de los vecinos (dejando los mismos en estado de siniestralidad total), salidas de la vía y colisiones frente los propios vehículos usuarios de la vía debido al exceso de velocidad. Los vecinos se sienten “olvidados y desprotegidos” por las administraciones competentes.

Además, existen varias paradas de guaguas que no cuenta con ningún paso de peatones ni iluminación que permita el acceso a los viajeros a la misma y en la que ponen su vida en riesgo al ir a ella. Esta misma situación la sufren algunos vecinos, entre ellos personas mayores, con movilidad reducida o niños, donde sus viviendas, construidas a principios del siglo XX, se encuentran “aisladas”  y tienen que cruzar al otro lado de la carretera a gran velocidad y jugarse la vida para entrar y salir de sus casas, con el riesgo y la exposición a accidentes que esto supone: “no queremos ser las primeras víctimas mortales de este tramo por el  simple hecho cotidiano de salir o entrar en nuestras viviendas”

La Plataforma solicita urgentemente al Cabildo de Gran Canaria la implantación de medidas inmediatas disuasorias de velocidad dentro del barrio, como la mejora de la iluminación, pasos de peatones, mejoras de las aceras, reductores de velocidad o pasos a nivel para garantizar la integridad de los vecinos y usuarios de la vía. Por ahora siguen teniendo el mismo problema de inseguridad y no han obtenido respuesta desde el Cabildo, al que se le expuso en Pleno durante la pasada legislatura la situación de este barrio.

Tras la ampliación de la GC21 en el año 2021 desde Ciudad del Campo, el tramo que transcurre en el citado barrio hasta el puente de Miraflor, ha sido el único que no se ha adaptado y renovado, apesar de que en el proyecto incial se contaba con la remodelación total y completa de la vía, careciendo el mismo de medidas de seguridad y protección para todos los usuarios que viven o transitan diariamente por esta carretera.

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Redacción NorteGranCanaria

“Las joyas del escándalo y el polémico ‘escudo’ de los 10 años”

¿Se puede blanquear una fortuna alegando un regalo del pasado?   El “infantil escrito” presentado hace unos días por la defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, “no constituye automáticamente una prueba concluyente”, sino una mera declaración de parte sometida a la posterior verificación judicial.   “El juez José Luis Calama”, titular del Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional, ya ha tomado medidas inmediatas tras recibir dicho documento, y yo supongo que, si no se sintió ofendido por considerarlo “estúpido o medio subnormal”, se habrá partido de la risa, al leer las excusas tan infantiles, más propias de un alumno de la LOGSE, que de un expresidente del gobierno de España.   Las implicaciones legales y los pasos inmediatos del procedimiento aclaran las dudas planteadas sobre el recorrido jurídico de esta justificación     Así es; este escrito presentado por la defensa del expresidente del Gobierno, “José Luis Rodríguez Zapatero”, ante el “juez José Luis Calama”, ha sacudido los cimientos políticos y judiciales del país.   Tres meses después de abrirse la investigación por el lote de rubíes, esmeraldas y zafiros hallado en su despacho, el exlíder socialista ha roto su silencio alegando que se trata de un «obsequio de cortesía personal» realizado en el año 2007 por el fallecido monarca de Arabia Saudí, Abdalá Bin Abdulaziz. ¡Toma ya!… Y no se cortó un pelo   Esta línea de defensa no solo desafía la lógica diplomática habitual, sino que introduce un debate técnico-jurídico de enormes proporciones; ¿Basta con fijar un hecho en el pasado para esquivar la acción de la Justicia? La resolución de este caso marcará un hincapié decisivo sobre los límites de la impunidad por el transcurso del tiempo.   El «comodín» de la fecha y la diplomacia de excepción   El núcleo de la estrategia defensiva, aparte de estúpida, es temporal, al ubicar la entrega de las joyas en 2007 (hace 19 años), Pues queda claro que lo que se pretende o se busca, es “la prescripción automática de cualquier presunto delito fiscal o de contrabando”, cuyos plazos generales de persecución caducan a los 10 años.   Sin embargo, el relato plantea serios interrogantes en el ámbito internacional. En la práctica diplomática generalizada, las monarquías del Golfo Pérsico entregan obsequios de esta envergadura a solo los “jefes de Estado” y de forma institucional. Tratar ahora de una forma tan poco profesional e infantil, el justificar un lote valorado inicialmente por peritos en “1,3 millones de euros” (y que podría rondar los 2,3 millones en el mercado) como una «atención personal» carece de precedentes comparables en el historial de los exjefes del Ejecutivo español.   Y para agravar la situación, el escrito se envió al Tribunal sin aportar un solo documento oficial que lo certifique, y después de que el propio expresidente intentara sin éxito —mediante cartas de su puño y letra— que la actual Corte Real de Arabia Saudí ratificara su versión. Estrás de acuerdo conmigo amigo lector, que esto más se parece a una película de Berlanga, que a otras cosas.       “El código ético vulnerado por su propio creador”   Más allá de la esfera penal, la justificación choca frontalmente contra las normas administrativas que el propio Zapatero impulsó, dos años antes de la supuesta recepción de las gemas, y en el Consejo de ministro, donde se aprobó el “Código de Buen Gobierno de 2005”.   Este reglamento obligaba a los altos cargos a “rechazar cualquier regalo que superara los usos habituales de cortesía” o, en caso de ser presentes de carácter institucional, a incorporarlos obligatoriamente al “Patrimonio del Estado”.   Exmandatarios como Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy entregaron en su momento decenas de joyas recibidas en el ejercicio de su cargo. La decisión de conservar estas piedras preciosas en el ámbito privado, sin registrar y ocultas durante casi dos décadas, resquebraja el argumento de la mera deferencia protocolaria y además se atreve a decir en público que… “los socialistas estamos acostumbrados a recibir poco y dar mucho” Aquí si que cabe aquello de… “Por la boca muere el pez” o como decimos los mauros de Tele… ¡Ya caíste ingles!     El peligroso precedente: ¿Una ventana al «lavado universal»?   La gran preocupación que suscita la aceptación de esta defensa es el llamado “efecto espejo”, que podría generar en el sistema legal español. Si la Audiencia Nacional da por buena una simple alegación escrita sin pruebas documentales que la sustenten, se abriría una peligrosa brecha jurídica; como la “Inversión de la carga de la prueba”: Cualquier ciudadano investigado por la posesión de fortunas o bienes ocultos (obras de arte, propiedades, efectivo) podría alegar que fueron «un regalo no documentado de un tercero ya fallecido» hace más de una década. La “Exigencia de rigor material”: el ordenamiento jurídico penal español determina que la prescripción no es una cláusula de amparo automático. Para desactivar una causa judicial, el investigado debe demostrar de forma inequívoca —y con soporte material contrastable— el momento exacto de la adquisición del bien.     “La ciencia gemológica tiene la última palabra”   “El juez José Luis Calama”, ya ha dejado claro que una carta de descargo no equivale a una prueba concluyente. El magistrado previsiblemente desestimará la comisión rogatoria solicitada por la defensa hacia Riad —dada la tradicional nula colaboración de las autoridades saudíes con estos exhortos internacionales y el hecho de que la acreditación de la inocencia corresponde al investigado—. Por ello, el futuro judicial del caso no dependerá de discursos políticos, sino del “rastreo científico de la antigüedad de las joyas”.   El juzgado ha ordenado peritajes técnicos y gemológicos exhaustivos sobre el lote intervenido por la UDEF y serán los laboratorios, determinando de forma objetiva, la fecha exacta de fabricación y comercialización de los metales y gemas, los que decidirán si el escudo de los 10 años es una realidad científica o una coartada insostenible e infantil.       “Llegado a este punto, nos preguntamos…”