El viernes 8 de diciembre se llevarán a cabo dos Repoblaciones Forestales en Familia en Firgas y Guía

El colectivo Iniciativa Impulso Valleseco Verde – INIMVAVE, promueve dos repoblaciones forestales; la primera en el municipio de Firgas, en esta ocasión en una finca ubicada en el Llano de la Majada (Montaña de Firgas): y la segunda en la Finca La Alpispa en la Ballena, en Barranquillo Frió, en el municipio de Santa María de Guía.

Para desarrollar estas dos actividades cuentan con la colaboración de la Federación Ecologista Canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción y del colectivo La Vinca Ecologistas en Acción; siendo la hora de encuentro en Firgas a las 10.00 h., en el tradicional acceso a la Montaña de Firgas.

Para la plantación en Finca La Alpispa en la Ballena, Barranquillo Frío (Guía) el lugar de encuentro será frente a la Asociación de Vecinos de Casa Aguilar, a las 13.45 horas.

Estas actividades se desarrolla por octavo año consecutivo, tras la realización de los años anteriores de plantaciones en la Finca La Cazuela (Firgas), y en dos ocasiones tanto en la Finca de La Alcantarilla (Valleseco) como en la Finca de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, en Valsendero y como en la Finca de Las Huertecillas, en Firgas,  .

“El objetivo es favorecer la oportunidad de reforestar con especies endémicas nuestra isla posibilitando que todas las personas que quieran se puedan sumar, y por eso invitamos a cuantas personas se animen a participar y quieran seguir recuperando el verdor de la zona de medianías-norte de nuestra isla”.

Como se viene haciendo con todas las repoblaciones forestales en las que colabora La Vinca Ecologistas en Acción, desde INIMVAVE se comprometen a garantizar el mantenimiento y riego de esta repoblación durante el próximo verano para que la misma tenga asegurado su futuro.

En las repoblaciones se utilizarán en torno a doscientas plantas de monteverde, cien en cada localización, cedidas por la Red de Viveros Forestales del Cabildo de Gran Canaria. Se ruega a las personas que asistan que lleven herramientas tipo raspadera o sacho, así como garrafa con agua para regar lo plantado.

Es necesario inscribirse, por lo que se ruega enviar mensaje de WhatsApp al número 636 335 426, y desde la organización se pondrán en contacto para confirmar su plaza.

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Eduardo García Benítez
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Eduardo García Benítez: El poeta que aprendió a sembrar versos sobre la piel

Bajo el antiguo pseudónimo de E. Savinien, el escritor aruquense ha cautivado a miles de lectores. Hoy, despojado de su máscara, nos revela la mirada profunda detrás de una de las líricas más apasionadas de la literatura canaria actual. Hay nombres que se escriben con tinta y otros que se graban a fuego. Durante mucho tiempo, en los círculos literarios y en los rincones más románticos de la red, circulaba un nombre que parecía rescatado de una novela del siglo XIX: E. Savinien. Se trataba de una voz enigmática, una suerte de «héroe romántico» moderno que llegaba a los corazones con una delicadeza casi quirúrgica, pero de quien poco se sabía más allá de su capacidad para conmover. Sin embargo, el misterio ha dado paso al hombre. Detrás de esa estela de romanticismo se encuentra Eduardo García Benítez, un poeta natural de Arucas que ha decidido que ya es hora de poner rostro a la palabra. Y lo hace con unos ojos negros, profundos, que parecen captar cualquier atisbo de belleza o melancolía que flote en el aire, transformándolo inmediatamente en métrica y sentimiento. Una poética de la siembra Lo que diferencia a García Benítez de otros autores contemporáneos es su fisicidad. Eduardo no escribe al amor como un concepto abstracto o lejano; su poesía se siente, se toca y se padece. Posee la extraña habilidad de sembrar versos con la misma precisión y urgencia con la que se siembran besos. En su obra, la piel es el lienzo y la palabra es el surco. Hay una conexión telúrica en su estilo, quizás heredada de esa Arucas de piedra y verde, que le permite hablar de la pasión sin caer en el cliché. Sus poemas son, en esencia, encuentros: Pasión sin filtros: Una entrega absoluta que no teme a la vulnerabilidad. Dualidad: El equilibrio perfecto entre la elegancia del antiguo Savinien y la honestidad cruda de García Benítez. Identidad: El arraigo a su tierra como motor de una sensibilidad universal. El rostro tras la rima Conocer a Eduardo es comprender que su poesía no es un disfraz, sino una extensión de su propia mirada. Al dejar atrás el refugio del pseudónimo, el poeta no solo nos regala sus textos, sino su transparencia. Esos «maravillosos ojos negros» de los que hablan quienes le conocen no son solo un rasgo físico, sino el espejo de alguien que no permite que la poesía pase de largo sin ser invitada a quedarse. En un mundo digital saturado de textos vacíos y sentimientos prefabricados, la irrupción de Eduardo García Benítez es un recordatorio de que el romanticismo no ha muerto; simplemente estaba esperando a que alguien con la valentía suficiente volviera a sembrarlo con la punta de los dedos. Arucas tiene en Eduardo una voz que no dejará indiferente a nadie. Porque, al final del día, todos buscamos a alguien que sepa leernos la piel como si fuera un libro abierto.