Actualidad del Baloncesto del Cenobio Valerón Baloncesto Guía 13 de Diciembre al 15 de Diciembre

El junior lucha pero no obtiene la victoria

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[column]Otra prueba para nuestro junior, esta vez ante un C. B. Las Palmas, en el IES Schamman.Los dos primeros cuartos se los adjudicaria el Cenobio Valeron con un juego rápido y una defensa intensa, no dando muchas opciones al equipo local. En cuanto a la segunda parte, dicha intensidad bajó un poco y el acierto del equipo capitalino aumenta con los minutos. Esto obliga a ajustar mucho mas la defensa. En el último cuarto, una serie de fallos en el pase, ocasionaron contraataques del equipo local, castigándolos con canastas. En los últimos compases del encuentro, el equipo entró en una dinámica de punto arriba y punto abajo, decantándose la contienda a favor de los locales por 60-56. Destacar el trabajo realizado por nuestros chicos, que esta vez no obtuvieron recompensa. A seguir trabajando para mejorar. [/column]
[column]El junior lucha pero no obtiene la victoria[/column]
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El benjamín se hace grande ante el Gran Canaria Claret

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[column]El benjamín se hace grande ante el Gran Canaria Claret[/column]
[column]Nuestro benjamín venció al Gran Canaria Claret por 20-37 en un partido muy bien llevado por parte del conjunto guiense. Las aportaciones de Tomás y Guillermo fueron vitales a lo largo del partido para que los visitantes se distanciaran en el electrónico. A pesar de los intentos de los jugadores locales por remontar el resultado, el buen ataque del conjunto de Jose Alberto fue la pieza clave para llevarse el encuentro.[/column][/column-group]

Importante victoria del minibasket

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[column]El minibasket gana 62-58 al Santa Lucía Basket.
El partido comenzó con un ida y vuelta de canastas y con la superioridad en altura del Cenobio gracias a Samuel. A partir del segundo cuarto, debido a la lesión del pivot, el equipo comenzó a jugar más por fuera y comenzó a distanciarse en el marcador consiguiendo una ventaja de 10 puntos. La ventaja se matuvo hasta que el equipo comenzó a perder balones y poco a poco el santa lucía basket se acercó en el marcador llegando a ponerse a 1 de los locales. Jaime Pérez pidio tiempo muerto y el equipo salió organizado y terminó anotando varias canastas de media distancia, que ayudaron a coger tranquilidad en el último minuto y traer a guia la victoria.[/column]
[column]Importante victoria del minibasket[/column]
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El Sub22 se lleva la victoria en un partido muy trabajado

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[column]El Sub22 se lleva la victoria en un partido muy trabajado[/column]
[column]El conjunto de Daniel consiguió en la noche de ayer la victoria frente al Pitufos Basket en un partido que destacaría por su intensidad. Los visitantes estuvieron por delante en todo momento, pero una gran primera parte del conjunto local hizo que los guienses no pudieran alejarse en el marcador a pesar del acierto de tres de Alberto y las canastas de Cristian. Ya en la segunda parte el conjunto de Guía iba a conseguir una mayor ventaja gracias a sus rápidos contraataques y su movimiento de balón, finalizando el partido con un 55-74. Destacaron las actuaciones de César en el rebote y de Cristo en el acierto de tiros de campo en la segunda parte.[/column]
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El cadete pierde en un partido emocionante

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[column]El Cadete cayó 58-52 contra Telde rojo. Gran partido del equipo de principio a fin. El equipo iria siempre ajustado en el marcador pero nunca dejó que el rival se fuera en el marcador. El conjunto de Juan probaría una defensa que dificultaría el ataque del Telde. Finalmente los desajustes hicieron que los teldenses se llevaran el choque.[/column]
[column]El cadete pierde en un partido emocionante[/column]
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Almaraz: la batalla que el Gobierno no quiere mirar de frente

Un cierre entre la política, la economía y el destino de una comarca entera En el corazón del Campo Arañuelo, donde la niebla matinal se funde con el vapor blanco de las torres de refrigeración, la central nuclear de Almaraz sigue latiendo con la fuerza de siempre, como si el tiempo no corriera en su contra. Pero lo hace. Su desmantelamiento previsto, grabado a fuego en el calendario del apagón nuclear español, ha desatado un vendaval que va mucho más allá de una simple desconexión eléctrica: es el vivo reflejo de las costuras rotas entre la política de despacho, la economía real y el abandono del territorio. Mientras Moncloa insiste en que estamos ante una transición “ordenada y responsable”, desde las instituciones europeas hasta los ingenieros y los propios vecinos se preguntan si esto obedece a criterios técnicos objetivos o si, por el contrario, nos encontramos ante un empeño puramente ideológico con un coste social incalculable. El severo tirón de orejas de Bruselas Desde mi punto de vista, este empeño por clausurar Almaraz apesta a esa política de postureo que tanto gusta a nuestro actual «gobierno social-comunista», empeñado en presumir de un ecologismo de salón que choca frontalmente con el sentido común. Y no lo digo yo; lo advierte la propia Bruselas. Que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo se pronuncie con semejante contundencia sobre una infraestructura nacional es un hecho insólito. En su informe, los eurodiputados no se andaron con rodeos: señalaron directamente que el cierre parece responder a motivaciones políticas y dogmáticas —impulsadas sobre todo por los socios comunistas de Podemos— antes que a razones técnicas o de seguridad. El rapapolvo europeo se sostiene sobre tres pilares demoledores: Falta de rigor: España no ha presentado una evaluación de impacto integral que justifique prescindir de la central. Incoherencia comunitaria: La decisión contradice la propia taxonomía verde de la Unión Europea, que reconoce a la energía nuclear como una tecnología clave de transición. Déficit democrático: El Ejecutivo de Pedro Sánchez, haciendo gala de su habitual soberbia, ha obviado un diálogo transparente y suficiente con las administraciones regionales y locales afectadas. En Bruselas, que de tontos no tienen un pelo, tienen claro que esto es política pura y dura. Y lo más sangrante es que ocurre en un momento donde el resto de Europa, escarmentada por las recientes crisis energéticas, se aferra a la nuclear para blindar su mix energético. Pero claro, la facción de la «izquierda eco-pija» que se sienta en el Consejo de Ministros grita mucho aunque razone poco. Sospecho, de hecho, que en el ala socialista del Gobierno más de uno se echa las manos a la cabeza en privado, pero no se atreven a rechistar a sus socios de coalición. Los temen más que a Mohamed VI con las famosas grabaciones secretas obtenidas del móvil de Sánchez a través de Pegasus. ¿Es rentable cerrar Almaraz? La guerra de los despachos Si la política polariza, la economía tampoco pacifica el debate. Los informes vuelan de un lado a otro como armas arrojadizas. Por un lado, el estudio elaborado por la URJC y la UPC para Greenpeace defiende que el apagón es «económicamente racional», asegurando que el 96,4% de la producción de Almaraz podría sustituirse con renovables en los primeros compases, evitando retrasar inversiones limpias. Presentan el cierre como una supuesta oportunidad de oro. Por el otro, chocamos con la cruda realidad técnica. El Consejo General de Ingenieros Industriales y otros organismos de prestigio —gente seria, no profetas de pancarta— recuerdan que la nuclear es una fuente barata, estable y libre de emisiones de CO₂. Advierten que apagar Almaraz nos obligará a quemar más gas, disparando tanto la factura como la contaminación. Para rematar, un demoledor informe de la consultora PwC avisa de lo de siempre: la factura de esta fiesta no la pagarán las eléctricas; recaerá, euro a euro, sobre los hombros de los consumidores. Al final, la pregunta del millón no es si Almaraz es rentable, sino qué modelo energético queremos financiar y a costa de quién. El drama humano: la vida más allá del Excel Como humanista convencido, a mí lo que realmente me quita el sueño es el factor humano. Detrás de los gráficos de barras y las tablas de Excel hay vidas de carne y hueso. Almaraz sostiene, de forma directa e indirecta, más de 4.000 puestos de trabajo. Familias enteras que solo piden ganarse el pan con dignidad y mantener un nivel de vida que ya quisieran para sí esos soñadores «eco-jetas» de camiseta del Che Guevara, que tanto adoran el comunismo caribeño pero que no se van a vivir bajo la bota de la dictadura cubana ni locos; prefieren disfrutar de las bondades del «terrible capitalismo degradador». A toda esa comparsa habría que explicarles que cerrar la central dinamitará un tejido empresarial del que depende una comarca entera, cuya renta per cápita es un 12% superior a la media extremeña gracias a la planta. En los bares de Navalmoral de la Mata, en los comercios de Almaraz, la pregunta es desgarradora: «¿Y ahora qué?» ¿Irán los líderes de la izquierda progre a pagar la universidad de sus hijos o a llenarles la nevera? Los alcaldes de la zona no quieren palabras bonitas ni las típicas promesas de Pedro Sánchez que luego acaban en un «cambio de opinión». Exigen un plan de reindustrialización real. Temen, con toda la razón del mundo, que la comarca se convierta en otro erial de prejubilaciones y olvido, calcando las nefastas gestiones que ya sufrimos con el fin del carbón. En cometer semejantes pifias, este Ejecutivo es verdaderamente doctor. Hablando con amigos de la zona, la sentencia común es unánime: «Julio, esto no es una decisión energética, es una condena social». Una transición sin rumbo Prescindir de Almaraz ahora, cuando aporta cerca del 7% de la electricidad nacional, es jugar a la ruleta rusa con el suministro del país. Sin embargo, en el Consejo de Ministros prefieren mirar hacia otro lado. Mientras no se pongan de acuerdo