El alcalde de La Aldea paraliza la administración del Ayuntamiento

Nueva Canarias La Aldea ha denunciado en la sesión ordinaria del pleno la parálisis que, de facto, ha generado la salida del secretario titular del Ayuntamiento de La Aldea después de que el alcalde haya firmado la comisión de servicios hacia otro municipio y dejar sin asesoramiento jurídico al Consistorio aldeano.

Esta situación está generando un bloqueo y parálisis administrativa que queda reflejada en el colapso administrativo que padecen las vecinas y vecinos del municipio. Más difícil de entender este tipo de decisiones es el hecho de que la plaza estaba ocupada por una vecina de La Aldea que tuvo que abandonar de forma obligatoria su puesto de trabajo en su municipio tras la supuesta llegada del secretario titular.

Pedro Suárez ha preguntado por la situación administrativa del Ayuntamiento aldeano tras constatar que existe un amplio abanico de trámites y licencias que se eternizan de manera incomprensible y que afecta directamente a la ciudadanía. De esta manera, nos encontramos con casos en los que las solicitudes de vados llevan más de un año de retraso, no se emiten certificados que requieran respaldo con algún tipo de informe jurídico o se dilatan las solicitudes de altas en los servicios de agua de abasto.

Renuncia a subvención

Nueva Canarias La Aldea ha lamentado la decisión del grupo de Gobierno socialista en el Ayuntamiento de La Aldea de renunciar a más de 29.000 euros de subvención para crear una Red Municipal de Cuidados Corresponsables que hubiesen permitido la conciliación de familias con hijos e hijas de 0 a 14 años.

Sin duda, se trata de un ejemplo más del bloqueo administrativo al que tiene sumido el alcalde y concejalas del Gobierno socialista en el Ayuntamiento aldeano. No hace más que dejar al aire la total incapacidad para gestionar los recursos públicos y la falta de interés para atender las necesidades de las familias aldeanas.

La subvención del Ministerio de Igualdad consignada para el municipio de La Aldea de San Nicolás alcanzaba la cifra de 44.084,84 euros y estaba destinada para crear una Red Municipal de Cuidados Corresponsables que deberían permitir la conciliación de familias con hijos e hijas de 0 a 14 años y el fomento del empleo con  la contratación de profesionales durante un período de seis meses.

El Plan Corresponsables hubiese permitido la puesta en marcha de actividades de acompañamiento y de cuidados en servicios públicos y educativos fuera de la jornada escolar, etc.; o en domicilio habitual para menores.

Otra subvención no solicitada

Nueva Canarias La Aldea también ha preguntado el motivo por el cual el Ayuntamiento de La Aldea tampoco ha solicitado la subvención del Cabildo de Gran Canaria para la promoción de proyectos, acciones y actividades educativas para jóvenes de 14 a 30 años, con la que, en años anteriores, se han  realizado proyectos como “Música barrio a barrio’ o ‘Transfórmate’.

Esta subvención hubiese permitido continuar con actividades de enseñanzas musicales y dancísticas o para la formación continua no reglada como idiomas, nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) o educación ambiental.

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es