El Ayuntamiento de Agaete organiza el ‘Taller de liderazgo para el cambio social’

El Ayuntamiento de Agaete pone en marcha el ‘Taller de liderazgo para el cambio social’ que se enmarca dentro del proyecto ‘Creciendo en igualdad’ y que se impartirá en el Centro Cultural los miércoles de 09.30 a 12.30 horas del 16 de octubre al 13 de noviembre.

Está subvencionado por la Consejería de Gobierno de Igualdad y Participación Ciudadana del Cabildo de Gran Canaria, dentro del marco de la convocatoria de subvenciones para el fomento de la igualdad por razón de sexo, orientación social o identidad de género dirigida a entidades locales de Gran Canaria para el ejercicio 2019.

El ‘Taller de liderazgo para el cambio social’, como continuidad al trabajo realizado en la I Escuela Potenciadora de Mujeres del municipio, pretende que las mujeres desarrollen sus competencias personales y sociales, tanto para la inserción como para la permanencia, en el mercado laboral.

Para ello, pueden reunirse para compartir experiencias y tomar conciencia de las habilidades de liderazgo emocionales y sociales que ya poseen. Este equipo de mujeres para el cambio social tendrá la esencia de Agaete, ya que serán las propias mujeres quienes lo enriquezcan con su identidad y valores.

Así, el Ayuntamiento de Agaete, a través de la Concejalía de Igualdad, invita a todas las mujeres del municipio a formar parte esta aventura, para que tengan en el taller no solo un punto de encuentro donde compartir con otras mujeres sus inquietudes, sino también la oportunidad de contribuir con el desarrollo del municipio.

Las plazas son limitadas y las mujeres interesadas en inscribirse o ampliar información pueden asistir a las presentaciones que tendrán lugar en el Local Social de El Valle de Agaete el 11 de octubre a las 19.30 horas y en el Teleclub de El Risco el 9 de octubre a las 19.15 horas, en la Oficina de Igualdad del Ayuntamiento de Agaete o llamando a los números de teléfono 928 886 229 y 928 886 000.

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Imitar Sin Pensar
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Imitar sin pensar

Las modas nacen deprisa. Un gesto, una celebración, una fotografía o un vídeo bastan para que miles de jóvenes quieran imitar lo que ven sin preguntarse de dónde viene ni qué significa. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia suele correr más que el conocimiento. Un muchacho se bajó los pantalones un palmo porque su ídolo lo había hecho. Otro lo imitó al día siguiente. Después llegaron cientos más. Ninguno sabía explicar el motivo, ni le importaba. Lo importante era parecerse a quien admiraban. Con el paso del tiempo descubrieron que muchos gestos, formas de vestir o maneras de comportarse tenían historias que desconocían. Algunas eran simples modas; otras habían nacido en ambientes marginales, en bandas, incluso en prisiones o en culturas muy distintas de la nuestra. Comprendieron demasiado tarde que copiar sin entender es la forma más rápida de dejar que otros piensen por uno. Los años pasan y la imagen que cada cual construye también deja huella. Se toman decisiones que parecen insignificantes en el momento, pero que acaban definiendo la personalidad, las costumbres e incluso la forma en que los demás nos perciben. Corregir ese rumbo siempre es posible, pero nunca resulta tan sencillo como haber reflexionado antes de imitar. Todo esto me viene a la cabeza al recordar la celebración del futbolista de la selección española Lamine Yamal. Un deportista de élite sabe que millones de ojos observan cada uno de sus movimientos. Los referentes no solo marcan goles; también marcan conductas. Quienes los admiran merecen mensajes que inspiren esfuerzo, respeto y criterio, no simples gestos vacíos destinados a ser copiados sin reflexión. La lección es sencilla: no conviertas la admiración en obediencia, no imites porque sí, pregunta, piensa y decide por ti mismo. La libertad empieza cuando dejas de seguir al rebaño. A buen seguro, quien renuncia a pensar acaba viviendo la vida de otros. Y esa es la peor de las derrotas: descubrir, cuando ya es demasiado tarde, que nunca fue uno mismo quien eligió el camino.