El Pregón Coral de las fiestas patronales de La Virgen fue un canto a la vida y una reivindicación de la sanidad pública
𝐍𝐎𝐓𝐀: 𝐒𝐞 𝐚𝐝𝐣𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐞𝐨 𝐲 𝐏𝐃𝐅 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐨́𝐧 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐨

Los profesionales sanitarios apelaron a la responsabilidad compartida y al compromiso de toda la sociedad para acabar con la crisis sanitaria

Las fiestas patronales en honor a La Virgen arrancaron  este sábado por la noche con un Pregón Coral a cargo de los profesionales sanitarios  Carmen Delia Méndez García, Francisca Suárez Ossorio y Francisco Viera Castellano quienes leyeron e interpretaron, en un tono cercano y amable,  un bello y sentimental relato. El acto fue presidido por el alcalde, Pedro Rodríguez, acompañado de las concejalas de Festejos, Ainhoa Martín, y Cultura, Sibisse Sosa.

Además de las difíciles circunstancias vividas a lo largo de este último año y medio por parte del colectivo al que pertenecen, el Pregón de este año resultó todo un canto a la vida, una reivindicación de la sanidad pública “que nació en España como un privilegio que había que ganarse y costearse y que hoy es un derecho incuestionable de todos” y brindó, además, un recorrido entrañable por algunos de los espacios, celebraciones,  momentos y personajes emblemáticos de estas fiestas a través de numerosos  recuerdos y vivencias compartidas que fueron desgranando los pregoneros sobre el escenario instalado este año en el pabellón municipal.

La importancia de Santa María de Guía como referente indiscutible en la isla no solo en la vertiente educativa sino también en la sanitaria fue puesta de relieve en el transcurso de este acto al recordar que fue este municipio, en el año 2002, donde se creó el primer Consejo de Salud de Zona de toda Gran Canaria.

Fue también de los primeros municipios de Canarias en contar con un médico al servicio de su población. “La primera Ley de Sanidad que tuvo España estableció como deber de todos los ayuntamientos del país el proporcionar asistencia facultativa gratuita a las familias pobres residentes en cada municipio. De esto hace ya 165 años. Y fue don Miguel de Rosa Báez quien tuvo el honor de pasar a la historia de este municipio al convertirse en el primer médico con el que contó esta ciudad” destacó la médica y directora del Centro de Salud de Guía,  Carmen Delia Méndez, quien recordó, además,  que los primeros médicos que ejercieron en Guía “eran de procedencia foránea, mayormente peninsulares. Hubo que esperar a 1878 para que por primera vez ejerciera en Guía un médico nacido en Guía. Y ese honor lo tuvo don Salvador Monagas Moreno”, señaló.

El importante número de infraestructuras sanitarias y sociosanitarias existentes en este municipio, como la Residencia de Mayores Tarazona, el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual Grave o el hospital de San Roque, fue otro de los aspectos destacados, en esta ocasión de la mano de Francisco Viera, auxiliar de enfermería, que recordó sus años en el hospital de San Roque, subrayando que pocos municipios cuentan con un hospital como este y recordando  que fue durante muchos años el lugar al que acudían las mujeres de  La Aldea,  Agaete, Gáldar y Moya, además de las de Guía, para dar a luz. “Sólo en el mes de diciembre de 1969 nacieron allí más de cien niños. ¡Cien! Fue tan extraordinario que salió en todos los periódicos d ella isla. O en 1986 cuando se llegaron a practicar más de mil partos”, rememoró con orgullo.

Y con orgullo,  los tres pregoneros hicieron también referencia a la oferta educativa amplia y especializada en la rama sanitaria como pocos municipios en Canarias que posee Santa María de Guía a través  de la formación profesional cada vez más amplia y diversificada que se imparte en el Instituto de Enseñanza Secundaria Santa María de Guía a lo que se suma ahora la Universidad Fernando Pessoa Canarias con una innegable vocación sanitaria en la formación que ofrece.

El recuerdo más sentimental y emotivo de las fiestas de la Virgen tuvo también cabida en este velada, especialmente de la mano de la enfermera Francisca Suárez y de Francisco Viera, al ser ambos de este municipio. Y así fueron desfilando infinidad de recuerdos,  de días y noches festivas, de verbenas “con Los Zotos, Los Diamantes y su bandurria, 5 estrellas…”. 

El tabladillo de la plaza grande, que anunciaba el inminente comienzo de las fiestas, la caseta de la música que allí se instalaba, el albeo y pintado de las fachadas de las viviendas, los voladores anunciadores, los papagüevos “esas manos que se mueven ágilmente, que tienes miedo que te golpeen. Esa emoción de alegría, y a su vez de miedo que me producían los gigantes. Ese enigma de si tenían vida propia. Los olores de las roscas, del algodón de azúcar, de las manzanas caramelizadas, las jareas quemadas; los sonidos de los balinazos en los puestos de escopetas, la ruleta de Carmen la Gitana, las bocinas de los cochitos. El tacto de aquellos juguetes de plástico duro de los puestos ambulantes. ¡Ay los helados de sabores del carrito amarillo! Los pirulís de caramelo, las garapiñadas, ¡qué ricos!”, fue recordando Francisca Suárez  con una mezcla de nostalgia y felicidad.

Y también con nostalgia y ternura recordó a algunas personas estrechamente vinculadas a estas fiestas y que ya no están con  nosotros como Toni Caballero y Xayo, de quienes destacó  no solo la  faceta creativa y artística de ambos sino también su gran valía humana a través de numerosas anécdotas que vivió con ellos. Juan José Caballero, Cayetano Guerra,  Jorge Mendoza y Pedro Santana,  y su entrega generosa  tantos años para hacer realidad la noche mágica de las carrozas, fue destacada también durante esta noche tan emotiva donde por supuesto no podían faltar “Tomasín y Alberto Álamo, esos niños grandes de los que todos tenemos entrañables recuerdos”, subrayó.

El Pregón concluyó con una llamada a la esperanza y a la responsabilidad compartida de todos, sanitarios y ciudadanos,  para poder salir cuanto antes de esta situación. 

El alcalde, Pedro Rodríguez,  señaló en su intervención  que con este Pregón Coral  a cargo de diversos profesionales  sanitarios se pretendía “reconocer y brindar un homenaje público y sentido a los profesionales sanitarios, a todos esos hombres y mujeres que plantaron cara al virus, que abandonaron cada día la seguridad y la protección de su hogar para enfrentarse a esta auténtica batalla sin cuartel, asumiendo infinidad de riesgos para sí mismos, sus familias y seres queridos” indicó para afirmar seguidamente que  “tras lo oído aquí esta noche, está claro que el honor lo hemos recibido nosotros, de ustedes,  porque nos han regalado un Pregón exquisito, lleno de sensibilidad, que nos debe hacer reflexionar a todos sobre la urgente e inapelable necesidad de comprometernos como individuos para poder avanzar como comunidad”, señaló.

El primer edil guiense se sumó asimismo  “a la defensa y reivindicación que han hecho de nuestra sanidad pública, sin duda alguna el mayor y más extraordinario privilegio del que disfruta nuestra sociedad”, destacó.

La velada finalizó con una actuación musical de un Trío de Música de Cámara formado por Moraya Sánchez (piano), Paula Torres (chelo) y Daniel Miranda (voz).

 

 

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es