San Isidro En Navidad
San Isidro En Navidad
La AV El Labrador y la Parroquia de San Isidro dan a conocer la programación navideña 2025/2026

El barrio de San Isidro ha dado el pistoletazo de salida a su programación navideña 2025/2026, un calendario de actividades organizado conjuntamente por la Asociación de Vecinos El Labrador y la Parroquia del barrio, con el objetivo de ofrecer propuestas festivas para todas las edades —especialmente para los más pequeños— y reforzar la participación comunitaria.

Entre las actividades anunciadas destacan una tarde de cine navideña y un Gran Encuentro de Villancicos, que llenará el barrio de música tradicional.
Uno de los momentos más esperados será, sin duda, la visita del Paje Real, que recogerá las cartas de los niños y compartirá con ellos una tarde de ilusión y sorpresas.

La AV El Labrador y la Parroquia subrayan la importancia de “mantener vivas las tradiciones, promover la convivencia y hacer que estas fechas sean especiales para todos los vecinos del barrio de San Isidro”, y aprovechan para felicitar y desear a todos los sanisidrenses un feliz y próspero año 2026.

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Esteban Y Su Madre
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La madre que me parió por Esteban Rodríguez García

Hay expresiones que nacen del alma y guardan verdades eternas. “La madre que me parió” es una de ellas. Dicha con ternura, con asombro o con memoria, nos devuelve al origen, al primer abrazo, al primer cuidado, a esa presencia que nos sostuvo antes incluso de saber quién éramos. Con motivo del Día Internacional de la Madre, quiero rendir tributo a mi madre y, a través de ella, a todas las madres. También a todas las personas que, sin haber parido, han ejercido de madre: quienes han cuidado, acompañado, protegido, alimentado, escuchado y sostenido la vida de otros con entrega silenciosa. Madre es una palabra profundamente vinculada al cuidado, a la atención, al hogar, al crecimiento. Madre es símbolo de vida, de ayuda, de presencia. Es canal por donde la vida llega, pero también raíz desde la que muchas vidas aprenden a mantenerse en pie. Una madre no solo da vida; muchas veces enseña a vivirla. Mi madre representa para mí a esa madre universal, eterna, que continúa más allá de la muerte física. Cuando su cuerpo se disuelve en el tiempo, su espíritu permanece latente en quienes la amaron, la conocieron o recibieron algo de ella. Basta con nombrarla para sentir su presencia. Basta con recordarla para que vuelva su sonrisa, su manera de estar, esa energía serena que todavía acompaña. Ella fue ejemplo vivo de superación y resiliencia. Tenía la capacidad de sobreponerse a los acontecimientos con una calma que no era resignación, sino sabiduría. Respondía a la vida desde la atención plena, desde una serenidad sencilla, desde una sonrisa capaz de abrazar el alma. Su fuerza no hacía ruido, pero sostenía. Su forma de cuidar no imponía, pero dejaba huella. Su presencia tenía ese poder indestructible que sigue impulsando a continuar, incluso en la adversidad. Por eso, celebrar a la madre es celebrar la vida cuidada, la vida acompañada, la vida sostenida por manos que muchas veces dieron más de lo que tenían. Es reconocer la memoria de quienes ya partieron y agradecer a quienes todavía están. Es mirar con gratitud a todas esas personas que han hecho del cuidado una forma de amor. Feliz Día de la Madre a todas las madres y a todas las personas que, sea cual sea su condición, han ejercido la maternidad desde el amor, la presencia y la entrega.