La víspera de Santiago ilumina el cielo de Gáldar
VÍspera Santiago GÁldar Fuegos Artificiales
VÍspera Santiago GÁldar Fuegos Artificiales

Un espectáculo de fuegos artificiales y juegos audiovisuales sobre el frontis de la iglesia, protagonista de una noche de conciertos, drones y diversión

Gáldar 24 de julio de 2026-. La víspera del día grande de Gáldar convertía la ciudad en una fiesta de luz, fuegos artificiales y música en vivo. Las 544ª Fiestas Mayores de Santiago convertían el frontis de la Iglesia en uno de los mayores espectáculos audiovisuales la noche del 24 de julio, preludio del día en honor al Santo Patrón.

Impresionantes juegos de pirotecnia que iluminaban el cielo sobre la silueta del Templo Santuario contrastando con el colorido de un asombroso video mapping proyectado en la fachada del edificio con caprichosas formas que iban cambiando al ritmo de la música.

Pero la noche ofrecía mucho más, el Recinto Cultural La Quinta se vestía de largo para recibir a uno de los galdenses más queridos, Adrián Vega, El Vega Life, que escogía su ciudad para retomar el contacto con su público.

Tras desatar la euforia con “Agüita de coco”, carta de presentación de una noche muy especial, sobre el escenario de La Quinta sonaban las notas de éxitos como “Pa vivirla”, “Amo la vida” o “Mi paraíso”, coreada con cariño por todos los asistentes. No faltó, por supuesto, el tema que marcaba su regreso a los escenarios, “Todo va a estar bien”.

Cartel de lujo para una cita musical que contaba también con las actuaciones del artista Monzón y el cantante Íñigo Quintero. Recinto Cultural a rebosar y muchas ganas de fiesta con una sorpresa final, un espectáculo aéreo con 220 drones perfectamente sincronizados sobre los cielos de Gáldar.

Con motivo de las 544ª Fiestas Mayores de Santiago y por quinta ocasión en Gáldar, la empresa UMILES, líder en el sector y con 42.000 drones volados en lo que va de año, sorprendía a los asistentes con una impresionante coreografía en la que los drones formaban hasta 14 formas diferentes relacionadas con el espíritu de las fiestas de Gáldar.

Y mientras todo esto ocurría en el Recinto Cultural La Quinta en la Plaza de Santiago el público disfrutaba del concierto “La Otra Oreja el tributo a La Oreja de Van Gogh”, seguido de la Verbena con las orquestas Armonía Show y La Combinación y la participación de Aythami DJ. Una noche de víspera para el recuerdo que deja sin duda imágenes grabadas en la memoria.

Reportajes

FUEGOS ARTIFICIALES https://flic.kr/s/aHBqjCZVS4
CONCIERTO EL VEGA https://flic.kr/s/aHBqjCZVQv
ESPECTÁCULO DRONES https://flic.kr/s/aHBqjCZR5n
CONCIERTO TRIBUTO OREJA DE VAN GOGH https://flic.kr/s/aHBqjCZVTw
CONCIERTO MONZÓN https://flic.kr/s/aHBqjCZVQf

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¿Nucleares sí, o nucleares no?

“Prudencia si, miedo no” Durante décadas he navegado por todos los mares del mundo. He conocido temporales y algún que otro ciclón tropical, que arrancaban el aliento, mares de leva que obligaban a pensar dos veces cada orden, y noches en las que el horizonte desaparecía como si la naturaleza quisiera recordarnos quién manda realmente. “Prudencia si, miedo no”. En este punto hay que saber separar la paja del trigo, o si lo prefieres, la paja del grano, pues como bien me apuntaba mi entrañable amigo y maestro José Rodríguez Belda “Pepe Belda”, ingeniero y profesor jubilado de universidad, “hay que comenzar a eliminar prejuicios pues aún existe demasiada gente que le tiene miedo a la energía nuclear, pero “el miedo” es solo el producto de la ignorancia y dicho no en sentido peyorativo, sino del conocimiento”. Para añadir… “cuando se conocen las cosas, lo que hay que tener es precaución, que es otra cosa bien distinta. Porque ejemplo; yo no tengo miedo a conducir, y sin embargo, tengo mucha precaución; lo mismo que cuando practicaba como deporte el salto en paracaídas, no tenia miedo, pero si extremaba la prudencia.” Y lo puedo entender, porque en todas esas situaciones que se me dieron en mi vida marinera, “la prudencia” fue también mi norte, mi brújula moral y profesional. Pero jamás confundí “prudencia con miedo”. El miedo paraliza; la prudencia gobierna. El miedo abandona el barco; la prudencia lo mantiene a flote. Y hoy, cuando escucho al gobierno social comunista de Pedro Sánchez rectificar —a medias y a regañadientes— su decisión de cerrar el parque nuclear español, no puedo evitar recordar esa diferencia esencial. “Una rectificación que llega tarde y mal” Acabo de escuchar por televisión que el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez, “el lapa”, ha decidido prorrogar la vida útil de la central de Almaraz. Lo hace, según afirma, con “carácter limitado”. Es decir, como quien en el viejo chiste promete “la puntita nada más”. No es una rectificación clara, valiente ni estratégica; es un “aplazamiento agónico”; una maniobra para ganar tiempo sin asumir la realidad. En lugar de reconocer que la política energética mantenida hasta ahora era “disparatada total”, se concede una prórroga de entre 19 y 31 meses, insuficiente para generar la certidumbre que necesitan los inversores en proyectos que requieren décadas para ser operativos y esa forma de actuar, es muy propia de un gobierno como el de Sánchez, que gira como una veleta cuando cambia la dirección del viento. Él lo llama “cambio de opinión” y se queda tan fresco, tal cual estuviera tumbado, tomando el Sol, en una hamaca de la residencia de la Mareta La ciencia y la ingeniería llevan años afirmando que la energía nuclear es esencial para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. La energía verde —los molinillos y los paneles solares— es valiosa sí, pero “solo complementaria”, no sustitutiva. Confundir cambio climático con contaminación, como han hecho algunos portavoces gubernamentales “sanchistas”, aficionados al “ecologismo hippie, barato y fumados demagogo”, es una simplificación tan simplista, que no resiste ni el primer examen técnico. “Y es que les guste o no, a estos “progres trasnochados y en ocasiones, hasta fumados”, la realidad se impone, y sin nucleares, España no funcionaría”, Pedro Sánchez se ha visto obligado a aceptar lo que era evidente. Sin energía nuclear, el desarrollo económico de España es inviable. Ya hay dificultades para abastecer grandes proyectos industriales y urbanísticos. Y lo que es peor: la factura de la luz sube mientras aumenta nuestra dependencia de suministradores externos poco fiables. Pero esta rectificación no nace del interés general; en mi opinión, responde a tres razones “electoralmente incómodas”; a saber: 1) El miedo a un apagón general Un apagón nacional sería letal para los intereses del PSOE. Los cortes parciales a la gran industria, en cambio, pasan desapercibidos para la mayoría de los votantes. Y siempre queda el recurso humorístico de culpar a “don Cambio Climático” o en el peor de los casos, a los tan recurridos “recortes de Rajoy”. 2) El agravio comparativo con Cataluña Cerrar Almaraz mientras se mantienen las nucleares catalanas por exigencia de los independentistas sería demasiado “cantarín”. La incoherencia sería tan visible que ni los más fieles defensores adoctrinados “sanchistas” podrían justificarla. 3) La dependencia del gas y la factura eléctrica Las importaciones de gas —para alimentar centrales más contaminantes que las nucleares— están disparando la factura de la luz. Y nos hacen depender de países cuya fiabilidad es, como poco, incierta. En este contexto se entiende el intento de recomponer relaciones con Argelia… siempre que el rey Mohamed VI lo permita y no amenace a Pedro Sánchez con hacerle públicas, filtrándolas a la prensa, las conversaciones que el servicio secreto marroquí les grabó de sus teléfonos móviles a Pedro Sánchez y a cinco de sus ministros, utilizando el sistema de espionaje Pegasus, podrían ponerlos en serio apuros. “Una cosa es la prudencia energética, y otra bien distinta es el miedo político” La prudencia exige reconocer que España necesita una combinación equilibrada de energías renovables y nucleares. El miedo, en cambio, lleva a decisiones precipitadas, ideológicas y desconectadas de la realidad técnica. Y aquí surge una reflexión inevitable…Si el Gobierno social comunista de Sánchez cede con tanta facilidad a los chantajes de Marruecos (Mohamed VI), de los independentistas catalanes o de Bildu, ¿podemos estar tranquilos en Ceuta, Melilla y Canarias ante una eventual amenaza de anexión? La prudencia aconseja reforzar nuestra seguridad estratégica. El miedo, por desgracia, suele disfrazarse de silencio. “La metáfora marinera nos dice cuando el barco necesita mando, no superstición” En la mar, jamás abandoné un barco por miedo. Lo abandonaría solo si la prudencia —la verdadera— lo exigiera. Hoy España navega en un mar energético revuelto, con temporales que no se resuelven con consignas ni con supersticiones ideológicas. Lo que necesita es de un “mando de verdad, autentico y sereno”, decisiones técnicas y visión de futuro. No miedo. No parches. No prórrogas agónicas. No cambio de opiniones cada dos por tres. Porque