Cl Almogaren Copia
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Almogarén-Castillo, la Copa Fundación La Caja de Canarias busca a su otro finalista

Este jueves a las 20:00 el terrero José Manuel Hernández dictará sentencia en la vuelta de semifinales

La Primera Categoría va llegando a la lucha por el título. Después de que la pasada semana el Unión Gáldar consiguiese vencer al Castro Morales en el Municipal de Gáldar, ahora es el turno del Almogarén y el Castillo. Con los del norte de Gran Canaria ya en la final esperan a su rival que saldrá de la luchada de vuelta de semifinales.

Con ventaja para el Almogarén, 11-12 en Sardina del Sur, los de San Bartolomé de Tirajana deberán remontar este jueves a partir de las 20:00 en el terrero José Manuel Hernández. Los de Valsequillo hicieron los deberes fuera de casa, pero son conocedores de que el Castillo ha dado un paso hacia adelante y necesitan la mejor versión de Álvaro Déniz, Cristo Hernandez e Ismael Déniz. Por su parte, los visitantes se agarran a Miguel Ángel Pérez y sus puntales C.

El Almogarén parte como favorito, puesto que no ha perdido en esta Copa Fundación La Caja de Canarias, mientras que el Castillo no ha conseguido ni una sola victoria, aunque eso ahora vale de poco visto lo sucedido en la ida de las semifinales.

La Segunda Categoría llega al final de la Fase Regular con mucho que decidir

Emoción la que se vivirá este fin de semana dentro de la categoría de plata de Lucha Canaria. En todos los terreros habrá cosas en juego. Para el jueves a las 21:00, en el Cruce de Arinaga, el Unión Agüimes busca dejar sellada la primera plaza de la Copa Fundación La Caja de Canarias. Enfrente, un Roque Nublo que en su feudo intentará clasificarse para las semifinales, puesto que marcha tercero con 12 puntos, igualado al Maninidra y tan solo a dos de diferencia de un Guanarteme que se quedaría fuera de unas hipotéticas semifinales. Ambos necesitan la victoria para sus objetivos y dejar a un lado el luchaverage.

Mismo día y hora, pero en El Chiquero, el Maninidra recibe al Guanarteme. La ecuación es sencilla, quien gane estará luchando por el título de la Copa Fundación La Caja de Canarias e incluso podrían terminar la jornada como tercer clasificado. El Guanarteme ha ido de menos a más en la Fase Regular, pero el Maninidra intentará hacerse fuerte en su terrero donde ya han caído varios de los ‘gallitos’ de la categoría.

Por último, el viernes a las 21:00 en el Tomás el Bombero, Los Guanches, segundo clasificado con 19 puntos, podría salir dependiendo de ellos mismos para terminar como líderes de la Segunda Categoría. Para ello, esperará que el Unión Agüimes caiga el día anterior y vencer en su luchada ante un Santa Rita que llega colista sin opciones en esta última jornada.

A la caza de un Castro Morales B que descansa en esta jornada de Tercera Categoría

La segunda vuelta comienza en la categoría de bronce y, por lo tanto, le toca descansar a un Castro Morales B que marcha primero con 18 puntos. Por debajo, el Ajódar, Tinamar y Unión Sardina empatan a 12 puntos.

Así, el Ajódar visitará el jueves a las 21:00 El Doctoral para enfrentarse al Unión Doctoral, quinto con 3 puntos, y que solo una reacción importante a estas alturas haría que pueda pelear por entrar a las semifinales.
Para el viernes a las 21:00 habrá dos luchadas. En el Municipal de Vecindario, el Unión Sardina recibe al Vecinos Unidos, sexto con tan solo una victoria en su casillero, mientras que el Tinamar visita La Presa para luchar ante el colista Adargoma.

El Santa Rita busca abrir más brecha en la Liga ABT Canarias Sénior/Juvenil

Este miércoles habrá una luchada en El Chiquero entre el Maninidra, segundas clasificadas con 21 puntos, ante el colista Ramón Jiménez a partir de las 18:30. Pendientes a esa luchada estará el Santa Rita, líderes con 27, que tendrá su jornada correspondiente este viernes a las 20:00 en el Tomás el Bombero, ante un Roque Nublo que marchan quintas con 10 puntos.

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En ese sentido, hablamos de una seguridad inteligente, una seguridad que pone el acento en la prevención, en la proactividad y en la capacidad de traducir las señales débiles antes de que el peligro se materialice. De hecho, suelo repetir una frase que con los años se ha vuelto casi un lema personal: hemos de ponernos en lo peor para proteger mejor. Puede sonar pesimista, pero en realidad es un realismo profesional de alto octanaje. Como diría cualquier optimista funcional, prever el desastre no es regodearse en él, es negarle la oportunidad de sorprendernos. Con suerte, ahorrarnos un titular en horario de máxima audiencia. En inteligencia, por otra parte, se repite una advertencia: los mayores fallos no provienen de la falta de información, sino de la incapacidad para interpretarla correctamente. Esa es, precisamente, la responsabilidad que asumimos. Y si me permiten una leve nota de ironía vocacional: dedicarse a esto implica aceptar que, cuando todo va bien, uno parece prescindible (y cuando algo va mal, inevitablemente parece responsable). En fin, es un oficio reservado a quienes disfrutan del riesgo intelectual en silencio. Quiero agradecer este reconocimiento no como mérito individual, sino como expresión de una convicción compartida: que formar con rigor el presente es proteger con eficacia el mañana. Si se me permite una última síntesis, diría que la seguridad eficaz no se construye reaccionando a las amenazas, sino comprendiendo los contextos que las hacen posibles. Gracias al jurado, a las instituciones y a todos los que siguen defendiendo, con seriedad y sin estridencias, que la seguridad empieza mucho antes de que ocurra nada. Porque, al final, la mejor victoria en nuestro ámbito es aquella que nunca llega a