Fase Final Copia
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El Infantil hace historia: Terceros de Gran Canaria con la cabeza bien alta

Se acabó la temporada, pero con la cabeza bien alta para nuestro equipo infantil.

Tras una campaña marcada por el esfuerzo, la constancia y el sacrificio diario, llegó la recompensa para nuestros jugadores y jugadoras: clasificarse entre los cuatro mejores equipos de Gran Canaria y disputar una fase final histórica para el club.

Una experiencia nueva para muchos de ellos, pero que, sin duda, no será la última. El equipo ha logrado superar todas las expectativas, finalizando la competición como tercer clasificado de Gran Canaria, un mérito que refleja el enorme trabajo realizado durante toda la temporada.

En semifinales, los infantiles lucharon hasta el final frente a Heidelberg en un encuentro muy competido que terminó con derrota por 64-50. Sin embargo, el equipo supo levantarse y demostrar su carácter competitivo en el partido por el tercer puesto frente a Suresanta, logrando una gran victoria por 58-86 que certificó esa merecida tercera posición.

Desde el club solo podemos trasladar nuestra enhorabuena y agradecimiento a todos los jugadores y jugadoras por su trabajo, compromiso, esfuerzo y sacrificio diario. Este logro es el reflejo de una temporada llena de aprendizaje, crecimiento y superación.

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Pedro Sánchez en el Congreso, Un ejercicio de evasión política disfrazado de explicación institucional

La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso era una oportunidad para ofrecer claridad en un momento en el que el país vive una tensión política evidente. Sin embargo, lo que presenciamos, lamentablemente fue un discurso calculado, defensivo y, en muchos momentos, abiertamente insuficiente. El presidente volvió a recurrir a su estilo habitual; “responder sin responder, desplazar responsabilidades y presentar sus decisiones como inevitables”. Un ejercicio que puede satisfacer a su bancada social comunista, pero difícilmente a una ciudadanía que exige algo más que retórica.  Un discurso que rehúye el fondo y se refugia en el cobarde e infantil ataque. Sánchez dedicó buena parte de su intervención a señalar los errores de la oposición, como si el contraste permanente fuera una forma válida de rendición de cuentas. El recurso al “tú más” no solo empobrece el debate; “es una forma de evitar el escrutinio” Y en esta ocasión, la evasión fue evidente. Las cuestiones de fondo —las que realmente preocupan a la sociedad— quedaron diluidas en un discurso que priorizó la confrontación sobre la explicación. El presidente defendió sus decisiones como si fueran la única opción posible, pero “no ofreció datos, ni detalles, ni un análisis serio de sus consecuencias”.  “Esto es lo que hay”; una Sanchista fórmula que revela más de lo que pretende oculta. Ese mensaje implícito de inevitabilidad, ese “esto es lo que hay” que Sánchez utiliza como cierre argumental, puede funcionar como gesto de autoridad, pero “no como respuesta política en un país que exige transparencia”. La falta de autocrítica fue clamorosa. No hubo reconocimiento de errores, ni un mínimo intento de explicar por qué se eligieron unas vías y no otras. El Gobierno parece instalado en la idea de que basta con repetir su relato para que este se convierta en verdad. Pero la realidad es más tozuda, pues “la ciudadanía no necesita resignación, sino responsabilidad”  Aplausos internos, pero desconexión externa La bancada socialista y comunista, celebró cada frase del presidente, pero ese entusiasmo interno no puede ocultar lo evidente, porque la única verdad es que, “Sánchez no logró ampliar su credibilidad más allá de los ya convencidos”. En un momento en el que España necesita puentes, el presidente optó por reforzar trincheras. Su intervención no buscó convencer, sino resistir. Y esa actitud, lejos de aliviar la tensión política, la profundiza. Lo que Sánchez no dijo… y debería haber dicho Más revelador que el contenido del discurso fue lo que quedó fuera, pues, no explicó las consecuencias institucionales de sus decisiones recientes, tampoco detalló alternativas que se barajaron antes de optar por el camino actual; no asumió errores ni responsabilidades y para aumentar el recochineo hacia los presentes, no ofreció un horizonte político claro más allá de la defensa de su propio relato Esta omisión sistemática no es casual; es algo que ya forma parte de una estrategia comunicativa que prioriza el control del mensaje sobre la transparencia. Una comparecencia que agranda la distancia entre Gobierno y ciudadanía La intervención de Pedro Sánchez podría haber sido un punto de inflexión. Podría haber servido para rebajar la tensión, para explicar decisiones complejas, para mostrar liderazgo real. Pero el presidente eligió otra vía, como “la del cierre, la del reproche, la del relato inamovible”, mas propia de un dictador bananero cobarde, que se sabe y se siente solo y despreciado por su pueblo. El resultado es una comparecencia que, lejos de aportar luz, “profundiza la sensación de opacidad y desconexión”. En un momento crítico, España necesitaba claridad. Lo que recibió fue un discurso defensivo, previsible y políticamente pobre. Y como diríamos en mi pueblo de Telde, los maúros como yo…Te veo listo y pá el arrastre Pedro, estás en la tea de desmejorado y con cara de higo pasado del Hierro. Como se nota que, ya te falta menos para ocupar el huacal. Así que, por el bien de España, deja ya que corra la zapatilla y ¡Habité chiquillos!, que España tiene que ponerse en marcha con gente “de teneres” y no con pájaros mirlos como tú, que cada vez que abren el pico la cagan, y no me digas que no, que… ¡Casos se han dado! ¡Qué cosas!