El ascenso del club a la 3ª Categoría de la Copa Canarias vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda: el talento deportivo del municipio crece más rápido que el apoyo institucional.
Hay victorias que no solo se celebran por el resultado. Hay ascensos que cuentan algo más que una clasificación. Lo conseguido por el CD Pista9 en la Copa Canarias por Equipos de la Federación Canaria de Pádel es una de esas noticias que hablan de deporte, sí, pero también de compromiso, de constancia y de una pasión que, en Guía, lleva demasiado tiempo avanzando casi a contracorriente.
El club ha logrado un brillante ascenso a la 3ª Categoría, un éxito que merece una felicitación rotunda. Jugadores, cuerpo técnico y directiva han firmado una temporada de enorme mérito, demostrando que cuando hay trabajo serio, unión y hambre competitiva, los resultados terminan llegando. Y en este caso llegan, además, con el valor añadido de representar con orgullo el nombre del municipio en una competición de ámbito regional.
Pero sería injusto quedarse solo en la fotografía alegre del ascenso. Porque detrás de este logro hay una realidad que Guía no puede seguir ignorando: el pádel crece, los clubes compiten, los jugadores responden… pero las instalaciones no están a la altura de ese crecimiento.
El CD Pista9 no es una anécdota ni un proyecto pasajero. En los últimos años se ha consolidado como una referencia del pádel en el noroeste de Gran Canaria. Actualmente cuenta con tres equipos compitiendo en la Copa Canarias, lo que lo convierte en el club con más equipos federados de toda la comarca. Ese dato no es menor. Habla de cantera, de afición, de organización y de una base deportiva que muchos municipios querrían tener.
Y ahí es donde aparece la pregunta incómoda: ¿cómo es posible que un club que lleva el nombre de Guía por Canarias, que suma deportistas, que genera actividad y que consigue resultados, no encuentre en su propio municipio unas condiciones dignas para seguir creciendo?
La falta de instalaciones específicas de pádel en Guía no es un detalle secundario. Es un freno. Mientras otros municipios han entendido que este deporte dejó hace tiempo de ser una moda para convertirse en una disciplina con enorme seguimiento social y competitivo, en Guía la respuesta institucional sigue siendo insuficiente. El Ayuntamiento no puede limitarse a felicitar cuando llegan los éxitos si antes no ha estado a la altura para facilitar el camino.
El deporte no se construye solo con discursos, fotos y publicaciones de felicitación. Se construye con planificación, inversión, mantenimiento y sensibilidad hacia los clubes que trabajan cada semana con recursos limitados. Y el CD Pista9 es el mejor ejemplo de que, cuando la iniciativa privada y el esfuerzo colectivo empujan, el deporte sale adelante incluso sin el respaldo que merece.
Por eso este ascenso debe celebrarse, pero también debe servir como llamada de atención. Guía tiene talento. Tiene jugadores. Tiene un club que compite, que crece y que representa al municipio con orgullo. Lo que no tiene, todavía, es una apuesta clara por unas instalaciones de pádel acordes al nivel que ya está demostrando su gente.
La enhorabuena al CD Pista9 es obligada. Han hecho historia para el deporte de nuestro municipio y han vuelto a demostrar que el trabajo bien hecho acaba encontrando premio. Pero ahora le toca mover ficha a quien tiene responsabilidad pública. Porque cuando un club crece sin ayuda suficiente, el mérito es doble; pero la dejadez institucional también queda más expuesta.
El ascenso a 3ª Categoría no debería ser un punto de llegada, sino el inicio de una etapa aún más ambiciosa. Para eso, el club necesita seguir trabajando con la misma pasión. Y el Ayuntamiento de Guía necesita entender, de una vez, que apoyar el deporte local no es aplaudir desde la grada: es bajar al terreno de juego y actuar.
