Nueva Canarias Teror, pide que la policía local actúe las 24 horas en el municipio de Teror

Desde Nueva Canarias en Teror alertamos sobre el aumento del vandalismo en el municipio, especialmente en los Barrios  barrios más alejados.  Acusamos al ejecutivo de falta voluntad política, de responsabilidad y de no garantizar en la actualidad la seguridad ciudadana en la Villa Mariana.

Se está llegando a tal punto que los vecinos alarmados en diferentes barrios  han decidido hacer guardias nocturnas para velar por la seguridad del barrio ante los actos de vandalismos que se están llevando a cabo y tras la pasividad de los gobernantes del PP y del PSOE. 

Nueva Canarias en Teror alerta sobre el insuficiente servicio de policía local de Teror, la inseguridad y el desmantelamiento de un servicio esencial para la protección ciudadana que tendría que estar también en horas nocturnas.  La falta de responsabilidad del alcalde popular de la Villa, cuya tarea de seguridad es más que insuficiente.

Las condiciones de la policía local son pésimas y ya no se asiste a los barrios con carácter regular para inspeccionar los mismos y ser disuasorios de posibles delitos, especialmente en la noche.

Hemos pasado de prestar servicio las 24 horas cuando gobernaba Nueva Canarias Teror , demostrando que si hay voluntad política se puede hacer, a la vez de tratar de elevar el número de agentes y mejorar sus condiciones laborales, a la actualidad con más policías locales que  en la práctica se traduce en una nefasta gestión con los populares y socialistas, ya que seguimos sin disponer de servicio de  policías locales para las noches.

Los dirigentes actuales criticaron a la exalcaldesa Isabel Guerra por pagar los servicios de 24 horas a la policía local de la villa y ellos hoy multiplican sus gastos pagando a servicios privados y policías que traen de fuera y que no garantizan un servicio permanente. Mientras nuestra policía se quiere ir a municipios donde las condiciones laborales son mejores.

Para Nueva Canarias en la Villa de Teror, El alcalde actual, pone en serio riesgo la seguridad ciudadana, el señor Nuez no se ha planteado ni tan siquiera tener la policía local las 24 horas, porque ni está, ni se le espera. La situación es especialmente grave cuando la vecindad está alarmada y están ellos mismos pensando hacer guardias nocturnas en el Barrio de Las Rosadas, El Palmar, El Hornillo, por ejemplo, ya que en estos lugares ya son más de 10 vehículos los afectados con roturas de ventanas, rayados de los mismos, pinchazos de tanques de combustible, robos, etc. que todos producidos en la noche. Estos hechos de vandalismos se han concretado con denuncias tanto en la policía como en el mismo cuartel de la guardia civil sin que hasta el momento se hayan cambiado las condiciones de inseguridad que sienten los vecinos.

De llegar Nueva Canarias otra vez al gobierno municipal, pondrá un Jefe de Seguridad con amplia experiencia en seguridad para un municipio de 12.500 habitantes y reformulará los recursos conforme a las necesidades, a su vez diseñará un plan de actuación en el territorio y garantizará la policía las 24 horas de servicio, así como aumentará las condiciones laborales para garantizar un servicio de calidad, donde los vecinos no se encuentren desprotegidos como en la actualidad ocurre.

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Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.