Sancocho Popular (120)
Sancocho Popular (120)
La Villa de Moya despide unas multitudinarias fiestas de San Antonio de Padua con el tradicional Sancocho Popular Canario
  • La jornada de convivencia en La Josefa puso el broche de oro a más de dos semanas de celebraciones que han vuelto a convertir al municipio en un referente de tradición, cultura y participación

La Villa de Moya puso este lunes el punto final a las fiestas en honor a San Antonio de Padua con una de las citas más queridas por vecinos y visitantes: el Tradicional Sancocho Popular Canario, una jornada de convivencia organizada por el Ayuntamiento de la Villa de Moya, en colaboración con el Cabildo de Gran Canaria, que volvió a llenar La Josefa de familias y grupos de amigos para despedir unas fiestas que, un año más, han estado marcadas por la participación y el orgullo de pueblo.

Por un precio simbólico de 3 euros, los asistentes pudieron disfrutar de un completo menú compuesto por pescado salado, papas arrugadas, mojo, huevo duro, ensalada, pella de gofio, pan y refresco, elaborado por Pablo Betancor y un amplio equipo de cocineros, ayudantes y pinches que hicieron posible servir cientos de raciones.

Las cifras hablan por sí solas: cerca de 550 kilos de pescado salado, 1.500 kilos de papas, más de 150 lechugas, 60 kilos de pepinos, 100 kilos de pimientos, 150 kilos de cebollas, 130 litros de mojo y 100 kilos de gofio fueron necesarios para preparar uno de los grandes actos gastronómicos de las fiestas.

El alcalde de la Villa de Moya, Raúl Afonso, destacó que «este sancocho simboliza perfectamente lo que han sido estas fiestas: compartir, convivir y disfrutar juntos. Hemos vivido unas semanas extraordinarias en las que miles de personas han participado en una programación pensada para todos los públicos, siempre desde el respeto a nuestras tradiciones y poniendo en valor la identidad de la Villa de Moya». Además, quiso agradecer «el esfuerzo del personal municipal, de los cuerpos y fuerzas de seguridad, del voluntariado, de las asociaciones, colectivos, patrocinadores y de todos los vecinos y vecinas que han colaborado para que cada acto se desarrollara con éxito. Las fiestas son posibles gracias al trabajo y la implicación de muchísimas personas que hacen un esfuerzo enorme para que todo salga bien».

Por su parte, el concejal de Festejos, Octavio Suárez, señaló que «cerramos unas fiestas muy completas, con una magnífica respuesta de la ciudadanía en cada uno de los actos. Hemos disfrutado de conciertos multitudinarios, actividades familiares, deporte, cultura, gastronomía y de nuestras tradiciones más arraigadas, demostrando una vez más que las fiestas de San Antonio de Padua siguen siendo un motivo de encuentro para todo el municipio».

Tras el almuerzo, los tradicionales papahuevos recorrieron las calles hasta el Anfiteatro Municipal del Parque Pico Lomito, donde la verbena de día, amenizada por Yoni y Aya, puso el broche musical a unas fiestas que durante más de dos semanas han llenado la Villa de Moya de vida, música y convivencia.

Las fiestas en honor a San Antonio de Padua se despiden hasta el próximo año dejando un magnífico sabor de boca y el recuerdo de unas celebraciones en las que tradición, cultura, deporte, gastronomía y solidaridad han vuelto a caminar de la mano. Unas fiestas que no serían posibles sin la implicación del personal municipal, los colectivos, las asociaciones, los voluntarios y todos los vecinos y vecinas que, con su compromiso, hacen que las fiestas de San Antonio de Padua sigan siendo, año tras año, las fiestas de todos.

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Guardia Civil
NGC

La Guardia Civil detiene a la trabajadora de un complejo turístico por robar joyas de clientes

Utilizaba la tarjeta de una antigua empleada para acceder de forma anónima a las habitaciones La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha detenido a una mujer como presunta autora de un delito de robo con fuerza mediante el uso de llave falsa cometido en una conocida zona turística del municipio de Mogán. La investigación se inició tras la denuncia presentada por un turista que se encontraba disfrutando de sus vacaciones en la isla. El perjudicado comunicó la sustracción de diversas piezas de joyería de oro del interior de su habitación, entre ellas anillos y colgantes, cuyo valor total de reposición asciende a aproximadamente 15.000 euros. Tras tener conocimiento de los hechos, el Área de Investigación de la Guardia Civil inició de forma inmediata las correspondientes gestiones para su esclarecimiento. Durante una primera inspección ocular, los agentes comprobaron que no existían signos de forzamiento ni en la puerta de acceso ni en la caja fuerte de la habitación, que se encontraba abierta. Esta circunstancia permitió orientar las pesquisas hacia la posible utilización de una llave electrónica autorizada para acceder al lugar. A partir de ese momento, la línea principal de investigación se centró en el análisis exhaustivo de los registros informáticos de las cerraduras del establecimiento. Gracias a la especialización de los agentes y al estudio de la información obtenida, se detectó que durante el periodo en el que se produjo el robo se había utilizado una tarjeta de empleado perteneciente a una antigua trabajadora del complejo, cuya llave electrónica constaba como extraviada desde meses atrás. El avance de las investigaciones permitió cruzar esta información con los movimientos registrados por el personal en activo, detectándose una coincidencia especialmente relevante. Los investigadores comprobaron que la ahora detenida había accedido a una habitación contigua a la de la víctima apenas un minuto después de que la denominada “llave fantasma” fuera utilizada para abrir la puerta de la estancia donde se cometió el robo. Este dato técnico resultó determinante para situar a la sospechosa en el lugar y momento exactos de los hechos. Ante las evidencias obtenidas, los agentes procedieron a la identificación de la sospechosa y al registro de sus pertenencias mientras desarrollaba su jornada laboral en una zona común del complejo turístico. Durante la actuación, la mujer mostró una actitud visiblemente nerviosa e intentó ocultar su monedero personal entre la ropa de trabajo. En el interior del mismo, los investigadores localizaron la llave electrónica utilizada para acceder a la habitación de la víctima, oculta junto a su documentación personal y fuera de los lugares habilitados para el porte de herramientas de trabajo. Asimismo, las gestiones practicadas permitieron vincular a la detenida con otros tres incidentes de características similares ocurridos recientemente en el mismo establecimiento, en los que se habían denunciado sustracciones de dinero en efectivo y joyas. La rápida actuación policial evitó que la tarjeta utilizada pudiera ser destruida o transferida a terceras personas, garantizando así la obtención de una prueba fundamental para la investigación. La detenida, a quien le constan numerosos antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio, entre ellos robos con fuerza y hurtos, fue puesta a disposición del correspondiente Juzgado de Instancia de Guardia de San Bartolomé de Tirajana junto con las diligencias instruidas.