Un gesto de devoción y comunidad que asegura la continuidad de las tradiciones en Santa María de Guía.
En el día de ayer, la Semana Santa de nuestro municipio vivió uno de sus momentos más entrañables con la tradicional procesión de «La Burrita». El recorrido, que partió desde la Ermita de San Roque con destino a la Iglesia Matriz de Santa María de Guía, no fue solo un acto de fe, sino una muestra del compromiso de sus vecinos con sus raíces.
Este año, el trono lució una ornamentación especial gracias a una iniciativa que nace del corazón del barrio. La Peña de San Roque se propuso el objetivo de reunir los fondos necesarios para sufragar las flores que acompañaron a la imagen en su trayecto. Gracias a la colaboración voluntaria y al esfuerzo colectivo, se logró aportar ese «granito de arena» tan necesario para que nuestras tradiciones no solo se mantengan, sino que brillen con luz propia.
Desde la Peña han querido compartir este logro con todos: «Este año hemos querido y hemos podido colaborar voluntariamente con la compra de las flores que llevaba el trono, aportando así nuestro granito de arena para que las tradiciones sigan y no se pierdan».
Es, sin duda, un ejemplo de cómo la unión de un grupo de personas puede marcar la diferencia en la conservación de nuestro patrimonio cultural y religioso. El aroma de las flores a su entrada en la Iglesia Matriz fue el broche de oro a una jornada de hermandad.
Desde estas líneas, felicitamos a la Peña por su iniciativa y deseamos a todos los vecinos y visitantes una muy feliz Semana Santa.
