Hoy martes, 17 de marzo, el muelle de Santa Catalina se ha convertido en una ventana al pasado. En una mañana cargada de simbolismo, Las Palmas de Gran Canaria ha sido testigo de la recreación del amerizaje del hidroavión Plus Ultra, uno de los episodios más emblemáticos en los anales de la aviación española y mundial.
Ha pasado exactamente un siglo desde que aquella aeronave mítica hiciera escala en la isla durante su audaz travesía hacia América. Para honrar la efeméride, un aparato moderno del Ejército del Aire ha replicado su llegada al litoral capitalino ante la atenta mirada de autoridades civiles y militares, especialistas en historia aeronáutica y numerosos ciudadanos que, movidos por la curiosidad y el recuerdo, siguieron el acto desde el entorno del muelle.
Esta solemne recreación del amerizaje se enmarca dentro de los actos organizados para conmemorar el centenario de aquel vuelo histórico que, en 1926, logró unir Palos de la Frontera (Huelva) con Buenos Aires. Aquella hazaña es hoy recordada como el primer cruce del Atlántico Sur realizado por un avión. La expedición original, comandada por el piloto Ramón Franco, no solo se erigió como uno de los grandes hitos de la aviación internacional de la época, sino que simbolizó de manera tangible el avance decisivo en las comunicaciones entre el continente europeo y América.
Para la recreación de hoy, la escena ha cobrado vida gracias a un hidroavión Canadair del 43 Grupo del Ejército del Aire. La aeronave, cuya silueta sobre el agua evocaba la valentía de los pioneros de los años veinte, estuvo acompañada por un helicóptero Súper Puma y una aeronave de Búsqueda y Salvamento, que escoltaron la maniobra sobre las aguas del puerto capitalino, garantizando la seguridad y aportando espectacularidad al evento.
El acto institucional posterior, celebrado en la céntrica Plaza de Canarias y organizado por el Mando Aéreo de Canarias, incluyó un momento de especial emotividad: la inauguración de un monolito conmemorativo. Esta estructura de piedra servirá para recordar de forma permanente a las futuras generaciones el paso del Plus Ultra por la ciudad y su importancia histórica.
Durante la ceremonia, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, destacó el valor simbólico de aquella escala histórica, subrayando que el evento «situó a la isla como punto estratégico entre continentes y reflejó su papel fundamental en el desarrollo de las rutas aéreas internacionales».
La jornada ha servido no solo para mirar atrás con orgullo, sino para reafirmar la posición de Gran Canaria en el mapa de la historia aeronáutica, recordando que el progreso actual se cimienta sobre la audacia de quienes, hace cien años, se atrevieron a cruzar el océano.
