Hoy Domingo 23 de agosto se realizó en la playa de Melenara la tradicional exhibición de la pesca del Chinchorro, uno de los actos más emblemáticos de las fiestas patronales en honor del Santo Cura de Ars y la Virgen del Carmen.
A pesar de ser una modalidad prohibida desde hace más de dos décadas,su recreación recibe una autorización excepcional durante las fiestas para mantener viva la memoria pesquera del barrio.
El verdadero atractivo de esta pesca es el proceso: lanzar la red, extenderla en el agua y tirar desde la orilla de forma coordinada hasta cerrar el cerco.
La actividad comenzó alrededor de las 10.00 horas y alcanzó su momento principal sobre las 11.15 horas, cuando los participantes completaron la recogida de la red ante la expectación del público congregado en la arena y en el paseo.
La pesca no resultó especialmente abundante, aunque el chinchorro permitió sacar del mar algo más de 50 kilos de pescado.En las redes aparecieron lubinas, caballas, sardinas y bogas, entre otras especies.
La captura fue contemplada de cerca por numerosos curiosos, que siguieron el trabajo de los marineros y fotografiaron una estampa que prácticamente ha desaparecido de las costas de Gran Canaria.
La exhibición volvió a reunir a antiguos profesionales del mar, descendientes de familias marineras y jóvenes que tuvieron la oportunidad de conocer directamente una práctica vinculada a la historia de Melenara.
Después de la recogida del chinchorro tuvo lugar la representación de las antiguas vendedoras arrieras de pescado.La recreación recordó el trabajo de las mujeres que recorrían los barrios y caminos ofreciendo las capturas obtenidas en la costa.
Su labor resultaba esencial para llevar el pescado desde la playa hasta numerosos hogares y completar la economía de las familias marineras. Los personajes, la vestimenta y la forma de pregonar la mercancía permitieron recuperar otra de las estampas que formaron parte de la vida cotidiana del núcleo costero.
La jornada continuó con un asadero popular en el que se prepararon varios centenares de kilos de pescado aportados por la Cooperativa de Pescadores. El reparto gratuito convirtió la playa en un espacio de convivencia y permitió compartir la mesa después del esfuerzo realizado durante la jalada del chinchorro. Aquí dejo las imágenes del acto.
