La Guardia Civil investiga a 9 personas relacionadas con la sustracción de cableado de cobre en Gran Canaria  
  • Este material estaba destinado para su uso en diferentes instalaciones de redes telefónicas e instalaciones eléctricas

                        El Equipo Roca  perteneciente a la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas, ha concluido una operación con la investigación iniciada el mes de julio, dando como resultado la investigación de 9 personas por los delitos de hurto y apropiación indebida al localizar una partida de material de cobre procedente de diversas obras que estaba siendo realizadas por el personal laboral en  Gran Canaria

Primeras inspecciones – Investigación de (5) cinco personas por un delito de apropiación indebida del material utilizado en las instalaciones eléctricas

                         La Guardia Civil ha investigado entre los pasados meses de julio y septiembre a 5 personas por un delito de apropiación indebida entre 35 y 60 años de edad a raíz de las inspecciones que se realizan en las  recuperadoras de chatarras y metales de la isla, obteniendo de las mismas que se estaban realizando en su ventas de un material de cableado de cobre limpio procedente en su mayor parte en las instalaciones de redes eléctricas.

                         La disposición del material prácticamente sin manipular, llevaron a los agentes a realizar estas inspecciones con personal de diferentes empresas de instalaciones eléctricas. Por ello la Guardia Civil pudo comprobar como se había depositado este tipo de material desde el mes de marzo identificando a cinco personas con las que existía una relación laboral con diferentes empresas de electricidad y telefonía que se encontraban realizando obras de mejora y reparación.

                          Al parecer y según lo observado por los agentes y el personal de las empresas afectadas, el tipo de material de cobre limpio se correspondía con el que se utilizaba en diversas obras de la zona sur de Gran Canaria, localizando con esta actuación una partida de 113 kilos de material de cobre utilizados comúnmente en las instalaciones de electricidad. Por otro lado los agentes relacionaron con este ilícito otra partida de 31 Kilos de cable de pares comúnmente utilizado la conexión física de equipos de telefonía y redes de datos.

                          Realizadas las comprobaciones oportunas, presuntamente los empleados de las empresas afectadas se apropiaban del material a sabiendas de que este tipo de metales no se puede vender ya que la empresa tiene su propia  gestión de residuos, obteniendo con ello un beneficio económico.  

Investigación de (4) cuatro personas por un delito de hurto  

                         Continuando con estas inspecciones en las recuperadoras de metales en unión a personal cualificado en materia de redes de telefonía, los agentes del Equipo Roca localizaron otra partida de cableado de pares utilizado para el cambio de en las instalaciones de  redes telefónicas.

                           Al tratarse de un material muy específico los agentes localizaron a los responsables de su depósito, los cuales presuntamente se apropiaban del material de cobre procedente de la sustitución de ese tipo de cableado por parte de una empresa de telefonía

                           Por todo ello la Guardia Civil, tras localizar 46 kilogramos de material tipo cobre se procedió a investigar a cuatro personas con edades comprendidas entre los 29 y 50 años de edad, dos de ellos con antecedentes policiales de la misma naturaleza, por la presunta autoría de tres delitos de hurto.

                           Todos los investigados, en unión a las diligencias practicadas han quedado a disposición judicial del correspondiente Juzgado de Guardia de Arucas.

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

Pulso En El Atlantico
Articulos
NGC

Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.