14 abril 2026 2:18 pm
Cira Rodríguez presenta Violeta

Soy Cira Rodríguez, cantante «colibrí», mi objetivo es conectar los sueños para que se conviertan en realidades, a través de espectáculos que despierten conciencias.
He llevado a cabo proyectos que reflejan mi compromiso con la igualdad y la visibilidad del talento femenino. La canción «Mujer Lava» es un alegato a la igualdad con referencias al paisaje volcánico. El premio de la Fundación Mapfre fue otorgado a la ruta teatralizada «Un paseo con Josefina», donde me puse en la piel de la artista canaria Josefina de la Torre, un reconocimiento que valida el compromiso con la promoción cultural y la representación de figuras femeninas. En el ámbito divulgativo he participado como ponente con la asociación Mujeres en la Cultura Canarias, en el evento de mujeres empresarias Asombrosa y en el primer evento TEDxWOMEN en Canarias.

🌸Inspirado en la tenacidad de una flor por emerger en un entorno desafiante, busca transmitir un mensaje de cuidado y preservación de nuestro entorno y tradiciones.

🌸»La Violeta del Teide» emerge como un símbolo de esperanza y resiliencia en momentos difíciles. Esta flor desafía las condiciones adversas, recordando que, así como la violeta puede crecer en lugares inesperados, la esperanza puede florecer en momentos imprevisibles de nuestras vidas.

🌸La canción no solo se conecta con la tierra, sino también con la figura de la mujer como gestadora de vida. El simbolismo del color violeta está vinculado al mundo femenino y sus capacidades de creación y persistencia.

🌸La inspiración del folklore canario impregna la canción, tejiendo ritmos autóctonos para evocar leyendas aborígenes. La canción invita a reflexionar sobre nuestra conexión entre la naturaleza y la música, y destacando el potencial de la vida para florecer en medio de la adversidad.

Para más información: www.cirarodriguezoficial.com

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

Presentación Del Libro Toda La Verdad En El Cifp Noroeste (20)
Noticias Culturales
NGC

El aroma de la palabra: Crónica de una tarde entre verdades y café

Hay encuentros que, más que actos literarios, parecen conjuras necesarias contra el olvido. Así se sintió la tarde de ayer en el salón de actos del CIFP Noroeste, en Santa María de Guía. Eran las seis de la tarde, esa hora en la que la luz empieza a recogerse y las confesiones fluyen con mayor naturalidad, cuando Juan José Benítez-Hernández desveló las páginas de su última obra: Toda la Verdad. La presentación no fue un monólogo, sino un diálogo compartido con Manuel García Morales, cuya presencia aportó ese matiz de complicidad que solo los grandes amigos y los buenos libros saben generar. Bajo el lema «Hay verdades que solo se cuentan entre café y confesiones», el ambiente se impregnó rápidamente de esa intimidad que promete el título; una invitación a mirar de frente aquello que a menudo preferimos susurrar. Una verdad sin fronteras Lo que podría haber sido un evento local se transformó en un encuentro internacional. La platea, vibrante y atenta, no solo contaba con compañeros y alumnos del centro, sino que se vio enriquecida por la presencia de una delegación de la Escola Profissional CIOR de Portugal. Este puente tendido entre culturas subrayó el mensaje del autor: la verdad no conoce aduanas. Es, en esencia, un lenguaje universal que ayer cruzó fronteras en Santa María de Guía para instalarse en el corazón de quienes escuchaban. El broche de oro: Un lujo para los sentidos Pero la literatura, cuando es buena, también se saborea. Al concluir el acto, la teoría de las «confesiones y el café» se hizo carne —y deleite— gracias a los alumnos del ciclo de Hostelería. El refrigerio ofrecido fue, en palabras de los asistentes, un auténtico lujo. Cada bocado y cada copa servida por los estudiantes no solo demostraron el talento técnico que se cultiva en el CIFP Noroeste, sino que sirvieron como el maridaje perfecto para digerir las emociones vertidas durante la charla. Fue, en definitiva, una jornada donde la gratitud fue la nota dominante. Juan José Benítez-Hernández cerraba el encuentro con un emotivo «Muchísimas gracias por la acogida», consciente de que su libro ha comenzado a caminar con paso firme, dejando atrás las estanterías para convertirse en conversación, en abrazo y, sobre todo, en esa verdad compartida que ya no tiene vuelta atrás. Nota del autor: Toda la Verdad ya está cruzando fronteras. Que el café nunca falte para seguirlas contando.