Arranque oficial rumbo a Tenerife
En la noche de este jueves arrancó de manera oficial el Eco-Rally Canarias 2025, última cita del Campeonato de España de Energías Alternativas CEEA-RACE, que organiza el CD. Azuatil como una prueba muy singular donde la velocidad no compite, sino la conducción eficiente y la regularidad en los tramos. El banderazo oficial se realizó desde el CC Alisios de Tamaraceite, a donde regresa la caravana de vehículos eléctricos e híbridos el sábado a partir de las 14:10 horas, después de dos etapas y más de 300 km de recorrido.
 
Los 26 vehículos que tomaron la salida -faltó el equipo número 26-, ponen hoy rumbo a la isla de Tenerife tras un viaje marítimo entre Agaete y Santa Cruz en el trimarán de Fred Olsen Express, regresando de nuevo esta noche para realizar la segunda etapa del sábado en la isla de Gran Canaria. Esta mañana se inicia el itinerario desde el parking junto al Auditorio de Tenerife, para empezar un recorrido que después de tres TR les llevará a la Plaza del Adelantado en La Laguna. Después de un reagrupamiento y una comida volverá a la actividad con otros dos TR, para regresar al Puerto de Santa Cruz y embarcar hacia Agaete a las 20 h.
 
En la ceremonia de anoche estuvieron presentes para dar la salida el presidente de la comisión del CEEA-RACE en representación de la RFEDA, Alberto González, junto al presidente de la FALP, Dani Ponce. Alfonso de la Fuente subdirector del CC Alisios, representantes de KIA CANARIAS y por la organización su presidente Carlos Larrodé y el coordinador Manolo José Santana.
 
Además de los aspirantes al título nacional en la categoría reina Eléctricos, donde está todo por decidir, se cuenta con las campeonas Laura  Aparicio-Alba Cano en híbridos y Angel Santos-Mario Osma en híbridos enchufables, en ambos casos con Toyota. Y otros seguidores habituales del CEEA-RACE.
 
La prueba cuenta también con la participación del equipo checo Timura, habitual en los eco-rally internacionales y con el conductor más eficiente de Canarias, Néstor Gómez (campeón regional de copiloto de rallys convencionales), como ganador del certamen de ECCOEF impulsado por el Gobierno de Canarias.
 
Hoy a partir de las 12:40 h se publican los puntos de paso principales del itinerario por la isla de Tenerife.

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Csif Canarias
Ecos de Sociedad
Redacción NorteGranCanaria

CSIF exige una respuesta urgente del Gobierno ante el incremento de la presión migratoria sobre los servicios públicos de Ceuta y Melilla

El sindicato reclama un plan extraordinario de refuerzo para proteger la asistencia sanitaria, los centros de menores, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de emergencia y la seguridad privada ante una situación que amenaza con desbordar la capacidad de ambas ciudades autónomas. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) manifiesta su profunda preocupación por el aumento de la presión migratoria que están soportando las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, una situación que ya está teniendo un impacto directo sobre los servicios públicos esenciales y sobre los profesionales que, día tras día, sostienen la atención a la ciudadanía en condiciones cada vez más difíciles. Los acontecimientos registrados en Ceuta durante los últimos días, con miles de entradas irregulares por vía marítima y terrestre, han provocado el colapso de numerosos recursos asistenciales y han llevado a las propias autoridades ceutíes a reclamar una respuesta extraordinaria del Estado. Paralelamente, Melilla también está experimentando un incremento de la presión migratoria, con intentos de acceso y episodios de tensión en el perímetro fronterizo, lo que evidencia que ambas ciudades afrontan un mismo desafío que exige una actuación coordinada e inmediata del Gobierno de España. Desde CSIF advertimos de que esta realidad no puede analizarse exclusivamente desde una perspectiva migratoria. Nos encontramos ante una situación que afecta directamente al funcionamiento de los servicios públicos y a las condiciones laborales de miles de empleados públicos y trabajadores que desarrollan su labor en primera línea. Los profesionales sanitarios ven incrementada la presión asistencial con la atención urgente que requieren muchas de las personas que llegan a nuestras costas. Los trabajadores de los centros de protección de menores y los centros de estancia temporal de inmigrantes afrontan una sobreocupación creciente de los recursos disponibles. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, junto con los servicios de emergencias, realizan un esfuerzo extraordinario para garantizar la seguridad y la atención humanitaria. A ello se suma el importante papel que desempeñan los vigilantes de seguridad privada, cuya colaboración resulta cada vez más necesaria en instalaciones estratégicas y centros públicos. Todos estos colectivos vienen soportando desde hace años plantillas insuficientes, dificultades para cubrir vacantes y una sobrecarga laboral que esta nueva situación no hace sino agravar. La respuesta no puede seguir descansando únicamente sobre el compromiso y la profesionalidad de quienes trabajan en estos servicios esenciales. Por ello, CSIF exige al Gobierno de España la activación inmediata de un plan extraordinario específico para Ceuta y Melilla que contemple el refuerzo urgente de recursos humanos y materiales en la sanidad pública, los servicios sociales, los centros de menores, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de emergencia y la seguridad privada vinculada a infraestructuras y centros públicos. Asimismo, reclamamos una planificación estable que permita anticiparse a este tipo de situaciones, reforzar las plantillas estructurales y garantizar que ambas ciudades dispongan de los medios necesarios para prestar unos servicios públicos de calidad sin comprometer la seguridad, la atención a la ciudadanía ni la salud laboral de sus profesionales. CSIF considera que el Gobierno no puede permanecer impasible mientras aumenta la presión sobre dos territorios que constituyen la frontera sur de España y de la Unión Europea. La protección de las fronteras, la atención humanitaria y el mantenimiento de unos servicios públicos eficaces son responsabilidades que corresponden al Estado y requieren una respuesta inmediata, coordinada y proporcional a la magnitud de los acontecimientos. Los empleados públicos y el resto de profesionales que sostienen estos servicios no pueden seguir siendo quienes asuman, en solitario, las consecuencias de una crisis cuya dimensión supera ampliamente la capacidad ordinaria de Ceuta y Melilla. Actuar ahora es imprescindible para evitar el colapso de unos servicios esenciales que garantizan la seguridad, la convivencia y la atención a toda la ciudadanía.