Julio Marino
Julio Marino
1º de Mayo: Cuando la historia interpela al presente

El Día Internacional de los Trabajadores no es una efeméride más. Es una fecha que, cada año, nos obliga a detenernos y mirar de frente una verdad incómoda: la historia del trabajo es la historia de un conflicto permanente entre quienes producen la riqueza y quienes la administran, la reparten o la acumulan. Esa tensión, lejos de ser un vestigio del pasado industrial, sigue definiendo buena parte de las dinámicas laborales del siglo XXI.

Para entender la fuerza simbólica del 1º de Mayo hay que volver a Chicago, 1886. A una ciudad que hervía de fábricas, inmigración y desigualdad. A un movimiento obrero que, harto de jornadas de hasta 14 horas, decidió exigir algo tan básico como la jornada de ocho. La huelga, la represión, la revuelta de Haymarket y la ejecución de varios sindicalistas marcaron un punto de inflexión. Aquellos hechos no solo alumbraron una fecha: alumbraron una conciencia; la conciencia de que la dignidad laboral no se concede, se conquista.

Más de un siglo después, el 1º de Mayo sigue siendo un espejo. Lo que refleja hoy es un paisaje laboral profundamente transformado, pero atravesado por tensiones que resultan inquietantemente familiares.

La sombra de la precariedad

La economía global ha cambiado de forma radical. La digitalización, la automatización, la transición ecológica y la reorganización de las cadenas de valor han reconfigurado el empleo; sin embargo, estos cambios no han venido acompañados, en todos los casos, de una mejora equivalente en las condiciones de vida de quienes trabajan.

La precariedad se ha extendido como una sombra persistente: contratos temporales, jornadas parciales involuntarias, salarios que no acompañan el coste de la vida e incertidumbre permanente. La brecha salarial, especialmente para mujeres y jóvenes, sigue siendo una herida abierta. Además, la fragmentación del mercado —con trabajadores de plataformas, falsos autónomos y empleos intermitentes— ha debilitado la capacidad de negociación de amplios sectores. La paradoja es evidente: nunca se ha producido tanta riqueza, y nunca ha sido tan evidente que esa riqueza no se distribuye de forma equitativa.

El desafío tecnológico: ¿Progreso para quién?

La digitalización es uno de los grandes vectores de cambio. Puede mejorar la productividad y reducir tareas repetitivas, pero también puede convertirse en un instrumento de control e intensificación si no se regula adecuadamente. El teletrabajo, por ejemplo, ha demostrado su potencial para conciliar, pero también ha difuminado fronteras y extendido jornadas. Por su parte, la inteligencia artificial puede aumentar la eficiencia, pero también desplazar empleos o precarizarlos si no se acompaña de formación y protección.

El 1º de Mayo obliga a plantear una pregunta esencial: ¿Progreso en qué condiciones? La tecnología no es neutral; su impacto depende de decisiones políticas, empresariales y sociales.

Una llamada a la acción

Desde una perspectiva institucional, este día recuerda que el Estado no puede limitarse a observar. Debe actuar y garantizar que el progreso económico se traduzca en progreso social. El diálogo social —entre gobiernos, sindicatos y empresas— no es un trámite, es una herramienta imprescindible para evitar que los cambios generen exclusión.

Pero el 1º de Mayo también tiene una dimensión combativa que no debe diluirse. No es aceptable que la precariedad se normalice, ni que la juventud viva con menos expectativas que generaciones anteriores. No es aceptable que la tecnología se utilice para intensificar ritmos en lugar de mejorar la vida.

Esta fecha no es nostalgia; es una advertencia. Una llamada a no dar por sentado lo que costó generaciones conquistar. Una invitación a construir un futuro donde el trabajo no sea un factor de vulnerabilidad, sino un pilar de dignidad. Porque la historia lo demuestra: cuando los trabajadores avanzan, avanza toda la sociedad. Y cuando retroceden, retrocedemos todos.

¡Qué cosas!

Compartir
Más Noticias

Suscribete a nuestro newsletter

Ava De.mabel Lozano
Articulos
NGC

Mabel Lozano nos presenta “Ava”, la novela del corto ganador de un Goya

Esta es la historia de Ava, una niña colombiana, y María, una profesora universitaria, independiente, que viaja a ese país tras la llamada de una amiga que trabaja con mujeres en contextos de prostitución. La pequeña, atravesada por la violencia, el abandono y la vulnerabilidad, es adoptada y traída a España. Pero la adolescencia la vuelve transformada y cae en una red de trata de jóvenes moderna y con nuevas visiones de captación. La autora de la historia, Mabel Lozano, nos introduce en un mundo sin sentido en el que no te cabe en la cabeza que personas sean capaces de perpetrar actos tan degradantes. Ava es una víctima del sistema, de los que miramos para otro lado. La autora comenzó contando esta narración en un cortometraje de 18 minutos que ganó el Goya al Mejor Cortometraje Documental en 2024. Segunda vez que logra este galardón, lo que habla mucho del nivel de implicación a la hora de destaparnos sus indagaciones de ese mundo oculto de las sociedades. Pero a muchos, entre los que me encuentro, se nos quedó la sensación de que hubiéramos querido saber más. De ahí que esa sensación que compartió su propia autora se convirtiera en un proyecto más profundo: la novela que se presenta en Las Palmas la semana que viene. La manchega Mabel comenzó su carrera como modelo, que la llevó a trabajar de presentadora en programas de televisión y Galas en Televisión Española a principios de los 2000. Tras estudiar cine, en 2007 presenta su primer largometraje documental «Voces contra la trata», donde denuncia la compra y venta de mujeres y niñas con fines de explotación sexual y que ya nos da una primera toma de contacto de los motivos que quiere contar en sus siguientes producciones. Varios largometrajes, cortometrajes y novelas llegan al paso en el que ahora se encuentra con el documental que veremos. Ganadora de dos Goyas. Uno por este documental y otro por «Biografía del cadáver de una mujer», que también se convirtió en libro. En la novela, publicada por la editorial Alrevés y ganadora del Premio Letras del Mediterráneo 2025, podremos analizar los nuevos métodos de la captación de jóvenes para la prostitución 2.0 al verse atraídas hacia el engaño a través de las redes sociales. El perfil de los proxenetas ha cambiado. Como dice la autora: “Se vende como libertad, como dinero fácil, pero en muchos casos es una entrada a la prostitución pura y dura”, poniendo el foco en los más jóvenes y en el acceso temprano a la pornografía. La cita será el próximo martes 5 de mayo a las 18:00 horas en el Castillo de Mata de la capital grancanaria con apoyo de la concejalía de igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. La entrada será libre hasta completar aforo.   DATOS DEL ACTO: Libro: Ava Autora: Mabel Lozano. Fecha: Martes, 5 de mayo de 2026 – Hora: 18:00 horas. Lugar: Castillo de Mata.