Gáldar inaugura la renovación del parque infantil de La Enconada
Teodoro Sosa Y Nicolás Mederos, En El Renovado Parque Infantil De La Enconada
Teodoro Sosa Y Nicolás Mederos, En El Renovado Parque Infantil De La Enconada
Gáldar inauguró en la tarde de este viernes la reforma del parque infantil de La Enconada, una actuación que ha permitido renovar por completo este espacio de juego infantil para adaptarlo a las necesidades actuales, mejorar su seguridad y hacerlo más accesible para todos los niños y niñas. Se trata del vigésimo primer parque infantil renovado o estrenado en el actual mandato.
La intervención, desarrollada con una inversión de 30.000 euros financiada mediante una subvención del Cabildo de Gran Canaria para la mejora de equipamientos públicos, fue presentada por Teodoro Sosa, alcalde de Gáldar, Nicolás Mederos, concejal de Parques y Jardines, junto a representantes del grupo de gobierno, Guzmán Perdomo, presidente de la Asociación de Vecinos y numerosos vecinos y familias del barrio.
La actuación, ejecutada por la Concejalía de Urbanismo, que dirige Heriberto Reyes, ha consistido en la sustitución de los elementos de juego infantil, que se encontraban deteriorados y habían quedado desfasados con respecto a la normativa vigente. Además, se han saneado los listones de madera existentes, que fueron lijados y barnizados nuevamente para prolongar su vida útil, y se ha aprovechado la renovación para instalar un gran elemento central de juego, de mayores dimensiones que el anterior, así como un columpio adaptado para niños con movilidad reducida, reforzando el carácter inclusivo del parque.
Teodoro Sosa destacó que «seguimos avanzando en nuestro compromiso de mejorar los espacios públicos de todos los barrios del municipio para que las familias dispongan de instalaciones modernas y seguras». El alcalde subrayó además que «en el último año hemos ejecutado la renovación de parques infantiles en San Isidro, Saucillo, calle Alcaravaneras en Barrial, La Montaña y el de La Heladora, y estamos terminando el de Marmolejos, y pronto empezaremos con la de Caleta de Arriba y posteriormente Becerril y Caideros, lo que demuestra nuestro compromiso con todos los barrios».
Por su parte, Nicolás Mederos señaló que «esta actuación responde a la necesidad de renovar un parque que ya presentaba un importante desgaste por el paso del tiempo y el uso continuado». El concejal añadió que «además desde el inicio del mandato también hemos renovado los parques infantiles de Los Quintana, el Parque Juan Aguiar de Sardina, Las Cumbrecillas, Barrial, Piso Firme, Cañada Honda, Marco Polo, El Agujero, La Furnia, La Punta, Palma de Rojas, Los Dos Roques, Granadilla de Abona, Taya y Nido Cuervo, un total de 21 actuaciones, otra a punto de acabar y después empezaremos en tres más».

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Pregón De La Enconada 2026
Nuestras Fiestas
Redacción NorteGranCanaria

La Enconada abre sus Fiestas del Camello con un pregón cargado de memoria y sentimiento

José Antonio Mederos Alonso emocionó al público con un recorrido por la infancia, la convivencia y la identidad de un barrio que volvió a reunirse para celebrar sus tradiciones La plaza de La Enconada se llenó en la noche del viernes 31 de julio para asistir al comienzo de las Fiestas del Camello 2026, unas celebraciones muy arraigadas entre los vecinos y vecinas de este barrio galdense. El encargado de abrirlas oficialmente fue José Antonio Mederos Alonso, que ofreció un pregón cercano, emotivo y profundamente vinculado a sus recuerdos personales. El pregonero convirtió su intervención en un viaje hacia aquellos años en los que la infancia se vivía principalmente en la calle. Tardes compartidas entre amigos, juegos improvisados en la plaza, conversaciones junto a las casas y madres que llamaban a sus hijos desde las ventanas formaron parte de un relato en el que muchas de las personas presentes pudieron reconocerse. No fue solamente una mirada nostálgica hacia el pasado. Sus palabras sirvieron también para recordar una forma de convivencia basada en la cercanía, la confianza y la ayuda mutua. Un tiempo en el que los vecinos conocían las dificultades de quienes vivían a su alrededor y en el que cualquier puerta podía abrirse para ofrecer compañía o echar una mano. José Antonio Mederos habló de La Enconada como algo más que un conjunto de viviendas. Describió un barrio construido sobre las relaciones humanas, el esfuerzo de sus familias y el sentimiento de pertenecer a una comunidad con una identidad propia. En su recorrido por la memoria también estuvieron presentes las generaciones que trabajaron la tierra y contribuyeron al desarrollo de la zona. El pregón recordó la importancia de las plataneras, el cultivo del tomate, las aparcerías y las largas jornadas de quienes sacaron adelante a sus familias con sacrificio y constancia. Especialmente significativo fue el reconocimiento a las mujeres aparceras, cuyo trabajo desempeñó un papel fundamental en la historia agrícola y social del entorno. Mujeres que afrontaron condiciones difíciles y que, durante años, sostuvieron buena parte de la economía familiar desde un esfuerzo que no siempre recibió la visibilidad que merecía. También aparecieron en el relato los pequeños comercios del barrio, establecimientos que no eran únicamente lugares donde realizar una compra. Eran puntos de encuentro en los que se compartían noticias, se preguntaba por la familia y se mantenía viva una relación de confianza entre comerciantes y vecinos. La figura de Amagro acompañó igualmente buena parte de la intervención. La montaña, siempre presente sobre La Enconada, fue evocada como testigo del paso de las generaciones y como una referencia inseparable del paisaje y de la memoria del barrio. Uno de los momentos más emotivos llegó al recordar a quienes ya no están. Personas que formaron parte de la vida cotidiana de La Enconada y cuya huella continúa presente en las familias, en las costumbres y en las historias que todavía se transmiten entre generaciones. El pregón dejó además una reflexión sobre la necesidad de conservar los vínculos vecinales. Los barrios han cambiado, las formas de relacionarse son diferentes y la vida cotidiana está marcada ahora por un ritmo más acelerado. Sin embargo, celebraciones como las Fiestas del Camello permiten recuperar durante unos días el encuentro en la plaza, las conversaciones sin prisas y la alegría de compartir. José Antonio Mederos también reconoció el trabajo de quienes hacen posible el programa festivo. Detrás de cada actividad se encuentran personas que dedican tiempo, esfuerzo y recursos para mantener vivas unas fiestas que pertenecen a todo el barrio. La noche estuvo acompañada por las voces de las artistas galdenses Ana Gil y Aridia Ramos, que contribuyeron con sus actuaciones al ambiente cálido y emotivo del acto. Posteriormente, la música de Fabiola Trujillo completó una velada en la que se combinaron recuerdos, identidad y celebración. El importante respaldo del público volvió a demostrar el cariño de La Enconada por sus fiestas. La plaza se convirtió en un lugar de reencuentro para familias, amistades y vecinos que quisieron acompañar al pregonero en una noche especialmente significativa. Las Fiestas del Camello comenzaron así mirando hacia el pasado, pero también reafirmando el presente de un barrio que continúa reconociéndose en su gente. Una comunidad que mantiene vivas sus tradiciones y que, cada vez que se reúne en la plaza, recuerda que su principal patrimonio sigue siendo la cercanía entre quienes la forman.