CSIF se moviliza en toda España por la falta de personal, la precariedad y el incumplimiento del acuerdo marco en Correos
Csif Canarias
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  • En la última década se han perdido más de 22.000 empleos, y el 70 por ciento de personal en oficinas tiene contratos parciales 

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, convoca a la plantilla de Correos de toda España a movilizarse este jueves 3 de septiembre, frente a las oficinas principales de cada provincia, por el incumplimiento de la empresa pública postal del Acuerdo Marco, firmado el 31 de diciembre de 2024, por el que se comprometió a reforzar la plantilla, implantar las 35 horas semanales, transformar a tiempo completo las jornadas parciales e iniciar el plan de rejuvenecimiento, entre otros aspectos. 

Esta concentración supone el inicio de un plan de movilizaciones que tendrá su continuación el jueves 17 de septiembre en toda España y que culminará el miércoles

30 de septiembre en una concentración multitudinaria en Madrid, donde CSIF exigirá un cambio inmediato en este organismo. Por el momento, el anuncio de movilizaciones de CSIF en el mes de julio provocó que Correos procediese al cambio del director de Recursos Humanos, Fernando Ramírez, sustituido por Jaime Pérez de la Cruz, que toma posesión hoy.

La falta de contratación de refuerzos ha supuesto una pérdida de más de 22.000 empleos en los últimos 10 años (un tercio), pasando de los 66.000 y a los 44.000 actuales. De estos, más de 4.000 tienen una jornada a tiempo parcial, con un sueldo que oscila entre los 800 y los 900 euros.

Esta situación no se ha corregido en los últimos años. En la última convocatoria de empleo de 7.757 plazas, en 2023, más de 2.000 fueron a tiempo parcial y casi tres años después, la mayoría continúa en la misma situación, ante la falta de desarrollo de los concursos de traslados.

La precariedad en el empleo se produce especialmente en las oficinas, donde se concentran el 70 por ciento de los contratos parciales. Sin embargo, a esos mismos trabajadores/as a tiempo parcial se les pide realizar horas complementarias, lo que demuestra la necesidad urgente de reconocerles la jornada completa.

Correos cuenta con recursos suficientes 

Tras la financiación del Servicio Postal Universal (SPU) y del SIEG (Servicios de Interés General, con 250 millones de euros por el Servicio Postal Universal (SPU) y 806 millones en concepto de Servicios de Interés Económico General (SIEG) hasta 2030, CSIF insiste en que Correos ya tiene los recursos económicos para dar la vuelta a esta situación, tal y como firmó en el Acuerdo Marco.

Además, hay más de 9.500 empleados laborales que llevan más de dos años esperando el inicio de las salidas voluntarias que la empresa había anunciado para rejuvenecer la plantilla que, en su conjunto, tiene una media de edad superior a los 52 años.

El plan de rejuvenecimiento establece que los empleados que cumplan 61 años antes del 31 de diciembre de 2028 tendrán opción a la salida voluntaria. Sin embargo, aún no se ha producido ninguna salida. CSIF también reclama el reconocimiento de la jubilación parcial anticipada.

Por todo ello, ante pasividad de la empresa, CSIF inicia movilizaciones para recuperar el empleo de calidad y garantizar el servicio público que demanda la ciudadanía, sin descartar dar continuidad a las mismas con otro tipo de acciones más contundentes si la empresa no reacciona a nuestras demandas.

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Redacción NorteGranCanaria

España humillada; primero por mohamed, y luego por Pedro Sánchez

“Cuando el gobierno abandona el pabellón nacional” Escribo este articulo como “PATRIOTA” español y con la “dignidad y honor del que ha visto mares en calma y mares traicioneros,” y aun así ha sabido mantener el rumbo firme. Porque hay días en los que un país se mira al espejo y no reconoce el rostro que ve. Días en los que el honor y dignidad nacional, esa que nuestros mayores defendieron con uñas, sangre y honor, parece haber sido arriada del mástil sin ceremonia, sin duelo y sin vergüenza. El pasado “2 de septiembre” fue uno de esos días… Pero también fue su contrario. Porque España vivió “la mayor manifestación simultánea de su historia”, un rugido coral que recorrió plazas, pueblos, avenidas y rincones donde jamás antes se había visto tantas banderas españolas juntas ondeando al unísono. Yo estuve allí. Estuve “en La Plaza de Santa Ana, Las Palmas de Gran Canaria, y estuve en la de San Juan, en Telde”. Y en ambos lugares sentí lo que hacía tiempo que no sentía: “el orgullo de sentirme español, hermandad, raza, unidad”, porque España, cuando despierta, es un acorazado. Y aquel día navegó como tal. Pero la alegría duró lo que tarda en romperse una ola contra el costado del barco. “El informe que destapa la mentira” Al llegar a casa, encendí la televisión para escuchar las noticias. Y allí, como un mazazo, apareció el dato que me heló la sangre; “un informe de 51 páginas del jefe de la Policía Nacional de Ceuta, demostrando que el asalto a la ciudad fue intencionado, planificado y ejecutado por las autoridades marroquíes”. No fue un accidente. No fue un episodio espontáneo. No fue una desgracia humanitaria. Fue “una operación política, orquestada desde Marruecos y con el visto bueno de su rey Mohamed VI” que, una vez más y ante la evidente flaquea y debilidad y falta de apoyos, por parte de Europa, y gran parte de España, donde incluyó a los militantes de su propio partido PSOE auténtico, se decidió a probar con otro intento de una nueva Marcha Verde actualizada, sobre Ceuta. Hasta aquí, la gravedad es enorme. Pero lo que vino después es lo que convierte la indignación en rabia y la rabia en humillación. Porque mientras Marruecos movía sus fichas, “el cobarde y traidor del presidente Pedro Sánchez y sus ministros de forma más que sospechosa de traición a la patria, nos mentían. Nos mentían a sabiendas. Nos mentían para proteger a Mohamed VI. Nos mentían para ocultar la agresión. Nos mentían para no incomodar al vecino que ya ha demostrado ante el mundo, que puede abrir y cerrar la frontera como quien abre y cierra un grifo”. “El Congreso: un teatro de excusas” Ayer, escuchando al Sánchez en el Congreso, ya no supe si sentía “pena, asco o rabia” Quizá las tres cosas a la vez. Porque debo confesar que a mi edad y después de haber surcado todos los mares del mundo, soportado terribles temporales, nunca consiguieron éstos alterarme más allá de la lógica preocupación de un capitán, para con sus hombres y su nave, y ahora debo confesar que este tipejo de Pedro Sánchez, con esa cara de “tonto del culo y traidor” que tiene, consiguió lo que nunca me había ocurrido, “sacarme de mis casillas, cunado lo escuchaba por televisión  desde  el Congreso de los Diputados, defendiendo una vez más al rey moro Mohamed VI , mintiendo y al mismo tiempo humillando a los españoles y a su ministra Margarita Robles  ; pues fueron explicaciones torticeras, más propias de , “coartadas infantiles de colegio” o de un delincuente que lucha para salvar su pellejo.  Y desde luego más dirigida a sus alumnos adoctrinados de la LOGSE “socialista sanchista”, que a un pueblo sabio y noble como es el español, representado allí por sus diputados libremente elegidos en las urnas No fueron argumentos; fueron “evasivas”. No fueron palabras de un gobernante; fueron “las frases de quien ya no gobierna, sino que obedece”. Y mientras hablaba, mientras se justificaba, mientras intentaba envolver las mentiras en celofán institucional, yo sentía algo que jamás antes había sentido; “que mi propio gobierno me escupía en la cara”. A mí, a ti y a todos los españoles que ese día salimos a la calle con las banderas españolas en la mano y el corazón en alto. ¿Dónde está el honor del puente de mando? Como marino, sé que hay momentos en los que el capitán debe actuar. Momentos en los que la ley escrita no basta, porque la ley no siempre prevé el temporal, el abordaje o la traición. Momentos en los que el honor es la única brújula fiable y que éste, debe estar, sin dudarlo, incluso por encima de la misma Ley Y ayer, viendo el espectáculo del Congreso, me pregunté algo que jamás me había formulado en voz alta: ¿Ha llegado la hora de que el Rey Felipe VI, como Capitán General de los Ejércitos, tome el mando? No por ambición. No por gloria. No por nostalgia. Sino por “supervivencia nacional”. Porque España es un barco que actualmente va a la deriva. Y quienes deberían estar en el puente de mando “han abandonado el timón”, han roto la carta náutica y han decidido navegar según los caprichos de Marruecos y su Rey Mohamed VI.   “La Constitución no puede convertirse en un escudo para cobardes y traidores” La Constitución española es un marco, no una mordaza. Es una guía, no una excusa. Y jamás fue concebida para proteger a quienes “permiten que la dignidad nacional sea pisoteada”. Cuando un gobierno miente como lo está haciendo para encubrir una agresión extranjera, cuando un gobierno oculta información vital a su pueblo, cuando un gobierno renuncia a defender la soberanía, entonces ese gobierno “ha dejado de ser gobierno, para convertirse en pandilla de delincuentes”. Y España, “no puede seguir siendo humillada día tras día”. Porque los españoles de verdad. Los que amamos a la patria como madre que es, no lo vamos