En defensa de los jueces y de la separación de poderes

“Aunque incomode a la rama “sanchista” del actual gobierno social comunista”

Hay momentos en la vida democrática de un país en los que uno siente que se está cruzando una línea que jamás debería tocarse.

En España, esa línea es “la separación de poderes”, el principio que garantiza que el Gobierno gobierna, el Parlamento legisla y los jueces juzgan. Y sin embargo, desde hace meses, asistimos a un fenómeno inquietante, que es: “la erosión deliberada del prestigio del Poder Judicial por parte del propio Ejecutivo”, especialmente cuando las decisiones de los tribunales afectan a personas del entorno del Gobierno.

 

“Una deriva, la actual, demasiado preocupante”

El caso del juez Juan Carlos Peinado —que ha imputado a Begoña Gómez por dos presuntos delitos— ha sido el punto de inflexión. No por la decisión judicial en sí, que podrá ser recurrida, discutida o revisada, sino por la “reacción política” que ha desencadenado el propio gobierno social comunista que preside Pedro Sánchez

La portavoz del Gobierno, la ministra Elma Saiz, afirmó en rueda de prensa que la actuación del juez es una “aberración” y que la esposa del presidente es “inocente”. No dijo “presuntamente”. No dijo “según la defensa”. No dijo “lo demostrará en juicio”. Dijo inocente, como si la inocencia fuera un decreto gubernamental y no una conclusión judicial. Y se quedó tan pancha. ¡Tomaya ya ¡

Con esa frase, la ministra no solo desacredita la instrucción, sino que “insinúa que el juez prevarica”, que actúa movido por intereses políticos y que forma parte de una supuesta ofensiva contra el Gobierno. Es una acusación gravísima, impropia de un Ejecutivo democrático y profundamente dañina para la imagen de España ante el mundo, pues nos coloca a la altura de una república bananera tercermundista.

 

“La normalización del ataque”

Lo más preocupante es que esta actitud ya no es excepcional. Ministros, portavoces, diputados y socios parlamentarios han convertido en rutina el cuestionamiento de jueces, fiscales y tribunales cada vez que una resolución no les favorece.

Se ha pasado de la prudencia institucional a “la descalificación sistemática”. De respetar las decisiones judiciales a insinuar conspiraciones. De aceptar los controles del Estado de derecho a tratarlos como obstáculos políticos.

Y así, poco a poco, se está alimentando una narrativa tóxica, que es la idea de que los jueces españoles actúan movidos por ideología, que responden a intereses partidistas y que forman parte de una estructura hostil al Gobierno empeñada en derribarlo como sea.

 

“El daño internacional”

España es observada de cerca por la Unión Europea, por el Consejo de Europa y por organismos internacionales que evalúan la calidad democrática de los Estados. Cuando un Gobierno acusa a jueces de prevaricar, de actuar políticamente o de intentar “derribar al Ejecutivo”, el mensaje que se proyecta es devastador:

“Que el Poder Judicial español no es independiente. Que los jueces no son profesionales. Que las instituciones están contaminadas”. Y eso es falso. Rotundamente falso.

Los jueces españoles han demostrado durante décadas una profesionalidad ejemplar. Han juzgado a políticos de todos los colores, a empresarios poderosos, a miembros de la Casa Real y a delincuentes comunes, y siempre con las mismas garantías procesales. Han actuado con rigor, independencia y sometimiento exclusivo a la ley.

 

“El Tribunal Constitucional como excepción interesada”

Resulta llamativo que, en este clima de desconfianza hacia los jueces, el único órgano que el Gobierno elogia sin reservas sea el “Tribunal Constitucional”. ¿Casualidad? No. Lo preside Cándido Conde‑Pumpido, antiguo ministro socialista y sanchista hasta decir basta.

Esa selectividad en el respeto institucional es, en sí misma, una forma de presión política; como queriendo dejar claro ante su parroquia “sanchista” que, “los tribunales son legítimos solo cuando fallan a favor del Gobierno”.

 

“España no es una república bananera”

España es un Estado de derecho consolidado. Aquí se juzga al yerno del Rey, a presidentes autonómicos, a ministros, a alcaldes y a cualquier ciudadano con las mismas garantías. Aquí no hay intocables. Aquí no hay inocencias decretadas desde un atril. Aquí la Ley es la que decide, no el Gobierno, le guste a Pedro Sánchez o no.

Por eso es imprescindible defender la independencia judicial con firmeza. Porque sin jueces libres, imparciales y respetados, “la democracia se convierte en un decorado”.

 

“Porque el respeto institucional no es opcional”

El Gobierno puede discrepar de una resolución judicial. Puede recurrirla. Puede criticarla con argumentos jurídicos. Lo que no puede —lo que jamás debe hacer— es “acusar a los jueces de actuar políticamente”, de prevaricar o de conspirar.

Eso no es crítico; es “deslegitimación institucional”. Es “erosión democrática”. Es “un ataque directo al Estado de derecho”.

Y España, que ha construido su prestigio jurídico con décadas de profesionalidad, no puede permitirse que su propio Gobierno sea quien lo ponga en duda.

Aquí no cabe aquella famosa frase muy propia de los lideres comunistas de la república, cuando se disponían a expropiar bienes y le llegaba el turno a actuar sobre una casa de uno de ellos, exclamaban ¡ALTO CAMARADAS QUE ESTA ES DE MAMÁ!

 

O como decíamos en el Casino de Telde los mauros de mi pueblo, cuando jugábamos al “subastado” … ¡Tapa bien esas cartas, que se te ve la Perica chiquillo! Que estas cosas hay que hacerlas bien, de ahora para después y no me salgas diciendo  con que te hice fullera, qué… ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

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Noticias Culturales
Redacción NorteGranCanaria

Jyoti Baharani llena la Biblioteca Pública con un poemario que une Canarias e India

Emoción, poemas y raíces en la presentación de «Entre el Alisio y el Monzón» de Jyoti Baharani celebrado con lleno absoluto en la Biblioteca Pública del Estado de Las Palmas de Gran Canaria, que se convirtió en un emotivo encuentro entre Canarias y la India.  La poesía, la emoción y el encuentro entre culturas fueron los grandes protagonistas de la presentación de Entre el Alisio y el Monzón, el nuevo poemario de Jyoti Baharani, que tuvo lugar este martes 15 de septiembre en la Biblioteca Pública del Estado de Las Palmas de Gran Canaria, ante una sala completamente llena. El acto se convirtió en mucho más que la presentación de un libro. Fue un encuentro cargado de sensibilidad, simbolismo y emoción, en el que Canarias y la India estuvieron presentes no solo a través de las palabras de la autora, sino también mediante la música, las tradiciones, los gestos de bienvenida y, especialmente, a través de las personas que acompañaron a Baharani en una tarde concebida desde el alma y el corazón. Entre el Alisio y el Monzón nace del encuentro de dos raíces, dos culturas y dos tierras que forman parte esencial de la historia personal de la autora: la India que la vio nacer y Canarias, la tierra que la acogió y que ocupa un lugar profundo en su vida y en su identidad. El poemario, escrito en castellano, entrelaza palabras procedentes del léxico canario, el hindi y el sánscrito, construyendo una voz poética en la que conviven la memoria, las raíces, las experiencias y los sentimientos de una mujer que ha hecho de la unión entre ambos mundos una parte esencial de su identidad literaria. Un acto que comenzó celebrando dos culturas Desde la entrada de la Biblioteca Pública del Estado, los asistentes pudieron vivir ya el espíritu que impregnó toda la presentación. Una mujer canaria, ataviada con el traje típico de las islas, recibió a los asistentes y repartió bolsas de gofio como símbolo de bienvenida y de identidad canaria. Junto a ella, una mujer perteneciente a la comunidad indostánica fue colocando bindis a las mujeres asistentes, incorporando así un elemento tradicional de la cultura india. Dos gestos sencillos, pero profundamente simbólicos, anticiparon lo que iba a suceder en el interior de la sala: un encuentro entre Canarias y la India desde el respeto, el cariño y la celebración de aquello que hace únicas a ambas culturas. Un lleno absoluto y una presentación marcada por la emoción Con la sala completamente llena, el acto contó con la participación de diversas personalidades vinculadas a la cultura, la comunicación y la sociedad canaria e indostánica. La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, formó parte de la mesa presidencial y fue la encargada de moderar y presentar el acto junto a la propia autora, acompañándola en una presentación que estuvo marcada por la cercanía y la emoción. El poemario cuenta con un prólogo escrito por David Suárez, concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; una introducción a cargo de Dinesh Govindani, fundador de una academia de español en Mumbai; y tiene como madrina a Lidia Monzón, comunicadora, ponente y escritora. El epílogo está firmado por Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán. En el proyecto participan asimismo Berbel, escritora e Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria, y Meeta Chugani, farmacéutica. La edición ha contado con el acompañamiento de Sofía Primo Ruiz, editora; la maquetación ha estado a cargo de Ediciones Sol de Pau, y la impresión ha sido realizada por Babón Plus. La poesía como puente entre dos tierras A lo largo de la presentación quedó patente que Entre el Alisio y el Monzón no pretende ser únicamente un libro de poemas, sino un puente entre dos territorios y dos culturas que, aunque separados geográficamente, están profundamente unidos en la vida de la autora. El alisio, viento inseparable del paisaje de Canarias, y el monzón, ligado a la tierra, los paisajes y la vida de la India, se convierten en los grandes símbolos de una obra que habla de pertenencia, memoria, identidad, raíces, migración, encuentro y gratitud. La presentación estuvo impregnada de ese carácter poético. Las palabras de Jyoti Baharani, pero también las de quienes la acompañaron, dieron forma a un acto en el que la literatura se convirtió en una manera de abrazar las dos tierras que forman parte de su historia Un cierre musical para un acto inolvidable El cierre del encuentro estuvo marcado por la música y por dos momentos especialmente emotivos. En primer lugar, el músico moganero Pedro Manuel Alfonso, acompañado por el guitarrista Jorge Granados, sorprendió a Jyoti Baharani dedicándole una folía, un gesto inesperado que emocionó profundamente a la autora y que se convirtió en uno de los momentos más íntimos y especiales de la tarde.   La música, la letra y la emoción de aquella interpretación hicieron que la autora recibiera el homenaje desde un lugar especialmente personal: el de una mujer que ha encontrado en Canarias una segunda tierra y que ha convertido ese vínculo en poesía. Tras este momento de emoción, Pedro Manuel Alfonso y Jorge Granados pusieron el broche final al acto con una isa canaria, invitando a todos los presentes a compartir una celebración musical dedicada a las islas. La sala se llenó entonces de música y sentimiento con la interpretación de «Islas Canarias», que cerró la presentación de Entre el Alisio y el Monzón con un homenaje colectivo a la tierra que ocupa un lugar esencial en la vida y en la obra de Jyoti Baharani. Primero, una folía para la autora. Después, una isa para Canarias. Dos momentos diferentes que resumieron a la perfección el espíritu de una tarde en la que la emoción personal y el sentimiento colectivo se encontraron a través de la música. Un homenaje nacido del corazón La presentación de Entre el Alisio y el Monzón estaba inicialmente prevista para el mes de mayo, coincidiendo con la celebración del Día de Canarias. Diversas circunstancias y cuestiones logísticas obligaron a trasladarla a