Gáldar enciende la Navidad

El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa Monzón, inauguró este viernes el alumbrado navideño del casco histórico de la ciudad, en la misma entrada de la calle principal Capitán Quesada donde se congregaron numerosos vecinos para disfrutar del momento mágico del encendido navideño y de un pasacalle que anunció la llegada de estas fiestas.

Un total de 25 kilowatios de potencia de luminarias led en el casco histórico, casi cinco kilómetros de tiras multicolores en la principal calle comercial, más de 230 motivos navideños y 6.200 metros de guirnaldas en árboles, ambientan las calles del municipio, a lo que se suma un árbol de Navidad en la conocida oficina, en el mástil de entrada al municipio. Con todo este despliegue de luz y decoración Gáldar enciende la Navidad.

El concejal de Cultura y Fiestas, Julio Mateo Castillo, fue el encargado de dar a conocer la programación diseñada para estas Fiestas de Navidad y Reyes que arrancaron con la apertura del Belén Municipal en la Sala Sabor de las Casas Consistoriales y que se prolongarán hasta la víspera de Reyes.

Mateo Castillo animó a todos a participar en las cabalgatas infantiles los días 20, 27 de diciembre y 5 de enero, a disfrutar de la celebración un año más de la Noche de Navidad el día 20 de diciembre, con actuaciones musicales, conciertos y museos abiertos, desde las 18.00 a las 02.00 horas; de la tradicional Recogida Solidaria de Juguetes, el domingo 22 de diciembre en la Plaza de Santiago, y como no, de la llegada de los Reyes al Estadio de Barrial desde las 11.00 horas, primero con el espectáculo “El Ratoncito Pérez” y seguidamente con la llegada en helicóptero de Sus Majestades.

Para completar la magia del día más esperado del año, explicó, se celebrará como es tradición la cabalgata de Reyes, este año partirá a las 17.30 horas desde el barrio de Cañada Honda y llegará al casco histórico para participar  a las 19.00 horas en el Auto de los Reyes Magos en la Plaza de Santiago. Concluyendo la jornada de la Noche de Reyes, con el humor de Maestro Florido.

La música no faltará en esta programación navideña con el esperado concierto de la Banda Municipal el sábado 21 de diciembre, a las 20.30 horas, en la Iglesia de Santiago.

El espectáculo Hakuna Matata de Jóvenes Cantadores el 13; las propuestas musicales de la Noche de Navidad el 20; el Coro Gospel MLOU el 27 de diciembre y La Trova el 28 de este mismo mes de diciembre, que llenarán de sonidos navideños las calles de la ciudad.

Gáldar además disfrutará de su XXI Semana de las Flores del 10 al 17 de diciembre, que organiza la Concejalía de Parques y Jardines, en la principal calle Capitán Quesada, transformada en un gran vergel de flores y plantas y animando con ella a visitar la zona comercial abierta y los atractivos de este casco histórico.

Además, los comerciantes contarán con las Jornadas de Comercio en la Calle los días 14 y 15 de diciembre, para fomentar las compras en Gáldar, organizadas por Fomento Gáldar en colaboración con la concejalía de Desarrollo Socioeconómico y Cultura y Fiestas.

Además de anunciar la gran fiesta fin de año el 31 de diciembre y el parque lúdico infantil de Navidad en el Polideportivo Municipal los días 2,3 y 4 de enero, Cultura y Fiestas propone su tradicional Ruta de Belenes “Ángel Valencia” con la participación de belenistas y asociaciones que se vuelcan cada año para mostrar y compartir sus trabajos que anuncian la Navidad.

Noche de Navidad 

Uno de los días más participativos es la Noche de Navidad del 20 de diciembre  con la Cueva Pintada, (De 17.00 a 19.00 h); el Museo Sacro (De 20.00 a 00.00); el Teatro Consistorial y Casas Consistoriales (De 18.00 a 00.00 h) y la Casa Museo Antonio Padrón (19.00 a 00.00 h) abiertos al público, mientras las actividades de ocio y musicales animarán las calles y espacios públicos.

En la Plaza de los Faycanes, espectáculo infantil a las 18.00 horas, con “Conciertíteres” de la compañía Espíritu de Sal; a las 19.30 horas, cabalgata infantil de Navidad; a las 20.30 horas, concierto del grupo Atlántida; a las 21.30 horas, concierto del Quinteto de Metales Canarias Brass; y a las 22.30 horas, actuación de Víctor Lemes.

Los conciertos nocturnos toman el testigo en la Plaza de Santiago a partir de las 21.00 horas, con Flashmob de Noi-Z; la Orquesta Armonía Show a partir de las 23.30 horas y a las 01.00 horas, Los Coquillos.

La presentación del programa de Navidad y Reyes contó además con la participación del Ballet Municipal , que además actuará el día 19 en el centro cultural Guaires; la Escuela de Baile Sabor a Salsa y la Escuela de Danza de Lucía González Salgado que actuará igualmente el jueves 12 en el Guaires, Además de las voces de las cantantes Ana Gil y Alba del Sol.

Pinchen la imagen para ver el programa en PDF

 

Suscribete a nuestro newsletter

Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Venezuela y… ¿Qué hay de lo mío?

Venezuela y… ¿Qué hay de lo mío? “Escribo este articulo con mi pluma mojada en salitre, mi amor por Venezuela; segunda patria, y el faro del corazón encendido”.   Por: Julio César González Padrón Hay países que no navegan, sobreviven. Países que avanzan como cascos agujereados, remendados con promesas rotas, empujados por un pueblo que ya no rema por esperanza, sino por pura supervivencia. Venezuela, mi Venezuela del alma, es uno de ellos. Un barco que lleva años atrapado en una tormenta que no figura en ningún atlas, una tormenta que el mundo observa desde la distancia como quien mira un naufragio ajeno y decide que no es asunto suyo. Un barco a quien tanto debemos los españoles y muy especialmente los canarios. El 3 de enero, la operación “Resolución Absoluta” del ejército estadounidense, detuvo al dictador Nicolás Maduro y a su esposa Delcy Rodríguez. El mundo entero creyó escuchar el crujido del casco chavista partiéndose en dos. Muchos venezolanos, agotados de remar contra la miseria, sintieron que por fin la tormenta cedía, que el horizonte se abría, que la historia —esa vieja capitana caprichosa— había decidido mover ficha. Pero ocho meses después, la mar —que nunca engaña— nos escupe la verdad en la cara y “el régimen chavista sigue en pie”. No solo en pie, sino que “más vivo y sano que nunca”, sostenido por intereses extranjeros, por silencios cómplices, cobardes y por mediadores que ya no meden, sino que protegen. Washington, con Donald Trump al timón, ha demostrado que la democracia venezolana le importa menos que un bidón de petróleo. La libertad del pueblo venezolano no es prioridad para “el rubio pistolero de aldea del salvaje oeste americano”. Claro, la única prioridad “son las riquezas del subsuelo de Venezuela”. Y mientras tanto, el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero continúa apareciendo en Caracas como si fuera el farero oficial del chavismo, encendiendo luces que solo iluminan a los verdugos y dejando en sombra a las víctimas. Su apoyo al régimen chavista —siempre presentado como “mediación”, “diálogo” o “puentes”— se ha convertido en un misterio que huele a humedad, a camarote cerrado demasiado tiempo. Porque mientras Venezuela se hundía, el traidor de Zapatero insistía en lavar la cara del chavismo,en defender lo indefendible, en justificar lo injustificable, en blanquear lo que ya no admitía más pintura. El traidor e impresentable “joyero” del Zapatero, bajo mi opinión, no era mediador: “era el práctico del puerto chavista”, guiando al régimen entre arrecifes diplomáticos para que no encallara. Un hombre que hablaba de diálogo, mientras ignoraba torturas, desapariciones, censura y hambre. Un hombre que parecía y parece actualmente con su discípulo aventajado Pedro Sánchez, más preocupados por salvar sus respectivas reputaciones y las del chavismo, que por salvar al hermano pueblo venezolano. Los viejos lobos de mar —los que hemos visto barcos hundirse por culpa de capitanes que juraban tenerlo todo bajo control— sabemos reconocer cuando una operación militar no es una liberación, sino un simple cambio de manos. Y eso fue desgraciadamente la operación Yankee “Resolución Absoluta; un relevo de timón, no un cambio de rumbo”. Porque el chavismo, aunque descabezado, sigue respirando. Sigue mandando. Sigue saqueando. Sigue oprimiendo. Y lo hace con la bendición de quienes deberían exigir democracia, no negociar con su ausencia. Si, lamentablemente ocho meses después, el régimen chavista sigue en pie. No solo en pie, sino, además, “reorganizado, rearmado, reoxigenado”. Como esos cascos podridos que, aunque deberían hundirse, flotan porque alguien desde fuera les sigue apuntalando las cuadernas. Los presos políticos han sido liberados a cuentagotas, con condiciones que más parecen cadenas invisibles que gestos de justicia. Por eso, la pregunta que resuena hoy en Venezuela y en los que amamos a ese gran país hermano, del cual nos sentimos parte inseparable los canarios —y en la conciencia de quienes aún conservan dignidad— es un rugido que atraviesa océanos… ¿Para cuándo la liberación total del pueblo venezolano? ¿Para cuándo el regreso a un régimen democrático que no dependa de la voluntad de un líder extranjero ni de los intereses de una potencia? ¿Para cuándo el fin de los silencios, de las excusas, de los mediadores que ya no median, de los aliados que ya no ayudan, de los enemigos que ya no asustan? Porque no nos engañemos, la libertad no llega por decreto. No llega por operaciones militares. No llega por promesas de líderes que miran más al subsuelo que a la gente, como es el caso del “pistolero rubio americano, Donal Trump”. La libertad llega cuando un pueblo decide que ya no quiere ser espectador, sino capitán de su propio destino. Cuando la comunidad internacional deja de mirar hacia otro lado. Cuando los aliados dejan de ser cómplices. Cuando los enemigos dejan de ser excusas, cuando un pueblo entero pone “sus cojones sobre la mesa” y grita… ¡Basta ya! Soy venezolano y por mis venas circula sangre española e isleña. Venezuela no necesita salvadores. Necesita “horizonte” como que el que le señaló Simón Bolívar en 1810, y ese horizonte solo llegará de nuevo, cuando la presión interna y externa coincidan en un punto; “el respeto absoluto a los derechos humanos y a la voluntad popular”. Mientras tanto, el pueblo venezolano, nuestros hermanos, sigue esperando, como un marinero que mira al océano y pregunta, con la paciencia rota y el alma en guardia: “¿Y de lo mío… pá cuándo compadre?”   Muchos venezolanos, y no pocos españoles, especialmente canarios, que sentimos a este país como nuestra segunda patria, nos preguntamos… ¿Qué clase de brújula usa el presidente Trump? ¿Quizás o tal vez una brújula que siempre apunta hacia Caracas y a las riquezas de su subsuelo, pero nunca hacia la libertad real del pueblo llano venezolano? ¿Una brújula que parece más interesada en proteger a los capitanes del naufragio que en rescatar a los pasajeros? Los marinos veteranos —los que hemos visto demasiados naufragios como para creer, y ya tenemos “clacas” incrustadas hasta en los “c….” de tanta mar navegada, sabemos distinguir a un pulpo de