España Y La Política Del ¡y Tu Más!
España Y La Política Del ¡y Tu Más!
Crónica de una decadencia anunciada
España y la política del… “¡Y tú más!”

Hay países que afrontan la corrupción con reformas profundas, auditorías implacables y una regeneración institucional seria. Y luego está España, donde la respuesta oficial a la corrupción parece haberse reducido a una única fórmula mágica, universal y transversal: el famoso y tan recurrido… “¡Y tú más!”. Una especie de conjuro político que, al parecer, sirve para absolver cualquier pecado, desde el enchufe más cutre hasta el escándalo más monumental. Basta con pronunciarlo y, como por arte de magia, la culpa se evapora y pasa a ser patrimonio exclusivo del adversario.

La corrupción institucional en España y especialmente al amparo de este gobierno social comunista que preside Pedro Sánchez, se ha convertido en un fenómeno tan cotidiano que ya casi no indigna; aburre. Y eso es, precisamente, lo más grave. Porque cuando la corrupción deja de escandalizar, empieza a formar parte del sistema. Y cuando el sistema la acepta, la democracia se degrada. Pero nuestros políticos —de derechas y de izquierdas, sin excepción— parecen haber decidido que la mediocridad es una forma de vida, una especie de tradición nacional que hay que preservar como si fuera patrimonio cultural.

La derecha, siempre presta a indignarse cuando la izquierda mete la mano donde no debe, se transforma en un coro de monjes, santos benedictinos, cuando el escándalo es propio. Entonces todo es “un caso aislado”. “Una interpretación errónea”. “Un error administrativo”. Y, por supuesto, el comodín que todo lo arregla del… “¡Y tú más!”. La izquierda, por su parte, que se autoproclama “guardiana de la ética pública”, se convierte en experta en relativizar lo que antes denunciaba con fervor moralista. (Zapatero) Cuando el problema es suyo, la culpa es del “contexto”, de “la facha derecha judicial”, de “la herencia recibida” o de cualquier otro ente abstracto que sirva para no asumir responsabilidades.

Y así, entre excusas, acusaciones cruzadas y un infantilismo político que roza lo grotesco, los ciudadanos asistimos a este espectáculo con una mezcla de cansancio y tristeza. Porque estamos cansados de las derechas que prometen regeneración y acaban atrapadas en sus propias redes clientelares. Y estamos cansados de las izquierdas que hablan de transparencia mientras practican la opacidad con una soltura digna de un ilusionista profesional. Cansados de discursos vacíos, de escándalos semanales, de explicaciones que no explican nada y de políticos que parecen más preocupados por sobrevivir que por servir, como Pedro Sánchez.

La ironía es que todos ellos hablan de España como si fuera una abstracción grandiosa, una especie de altar sagrado al que juran lealtad en cada campaña. Pero cuando llega la hora de la verdad, España se reduce a un escenario donde representar sus pequeñas guerras, sus pequeñas venganzas y sus pequeños intereses. Mientras tanto, el país real —el que madruga, el que trabaja, el que paga impuestos, el que sostiene la estructura que ellos administran— observa cómo la clase política se hunde en un lodazal del que no parece querer salir.

Lo más triste es que esta decadencia no es accidental. Es el resultado de años de irresponsabilidad, de falta de principios éticos y morales, y de una cultura política que ha sustituido la meritocracia por la obediencia, la competencia por la propaganda y la honestidad por la supervivencia. Y así, mientras ellos siguen señalándose unos a otros, España sigue esperando a que, algún día, aparezca una clase política que entienda que la regeneración no empieza acusando al adversario, sino mirándose al espejo.

Pero claro, mirarse al espejo exige valentía. Y la valentía, en la política española, parece ser un recurso escaso, cuando no inexistente. Mucho más escaso que los escándalos, que brotan con la regularidad de las estaciones. Quizá por eso el “¡Y tú más!” se ha convertido en la respuesta oficial del sistema. es cómodo, es rápido y, sobre todo, evita tener que asumir responsabilidades. Es el equivalente político de barrer la suciedad debajo de la alfombra y fingir que la casa está limpia.

Mientras tanto, los ciudadanos seguimos esperando algo distinto. No esperamos milagros, ni héroes, ni salvadores. Solo esperamos políticos que estén a la altura. Políticos que entiendan que la corrupción no se combate con excusas, sino con principios. Que la democracia no se defiende con propaganda, sino con hechos. Que el futuro de España no se construye señalando al adversario, sino trabajando por el país.

Y, sin embargo, aquí seguimos: atrapados en un bucle donde la corrupción se repite, las excusas se reciclan y el “¡Y tú más!” se ha convertido en la banda sonora oficial de la política nacional. Una banda sonora triste, mediocre y profundamente reveladora.

Y como decimos los mauros de Telde como yo… A estos mequetrefes de políticos actuales, tanto de derechas como de izquierdas, temprano se les vio la cara o se limpiaron los ojos; así que, quítamelos di´lantre cristiano que, para una cabra partida, prefiero un macho “colcovado” o jorobado, como diría un ““pininsular” de pá fuera”. Que… ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

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NGC

Victorio Pérez emociona a Gáldar con un pregón que recuerda que «todos somos pregoneros»

El conocido periodista, hijo de Gáldar, recorrió sus recuerdos personales, estrechamente ligados a las Fiestas Mayores de Santiago y a la historia reciente de la ciudad La ciudad de Gáldar vivió con emoción uno de los momentos centrales de las 544ª Fiestas Mayores de Santiago con el Pregón del periodista galdense Victorio Pérez Moreno, que escogió hacerlo sobre el escenario del Centro Cultural Guaires en homenaje a su padre, técnico del teatro hasta el día de su fallecimiento. Arropado por el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, el primer teniente de alcalde y concejal de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Gáldar, Julio Mateo Castillo, la corporación municipal y la pregonera de las Fiestas Mayores de Santiago 2025, Mari Naty Saavedra, encargada de presentarlo, Victorio Pérez desgranó los recuerdos de su vida, profundamente ligados a las Fiestas Mayores de Santiago desde su infancia. “Probablemente, sus vivencias están unidas a las mías” aseguró a los asistentes, “eso es lo que tiene este pueblo. Todos estamos conectados. Todos somos comunidad. Todos somos pregoneros”. Así, el periodista iba rememorando sus vivencias siendo muy pequeño en las carrozas ataviado con los disfraces elaborados por su abuela Siona, “una superheroína”, portando la bandera de Santiago para izarla el primer día de julio, ejerciendo de monaguillo, acudiendo a la Feria de Ganado con los animales de su abuelo, disfrutando de la fiesta en la plaza chica o preparando carretas ya de adolescente. Siempre codo con codo con vecinos y amigos, tal y como aprendió de sus padres. “Rita y Victorio me enseñaron que la mejor forma de vivir es convivir. Colaborar. Echar una mano”. Y eso es algo que Victorio Pérez Moreno ha llevado a rajatabla tanto en su vida personal como profesional, siempre con Gáldar por bandera. Así lo demostraba el montaje que reproducía para todos los asistentes y que resumía sus 20 años de trayectoria en Televisión Canaria. “Somos un pueblo que unido es más fuerte”, afirmaba, “una sola tierra que tiene la fortuna de estar separada por mar. Si ponen su mano en el pecho, notarán el latido de un sólo corazón: Canarias”. El periodista guardaba además una última sorpresa, una recreación virtual de Gáldar desde su época aborigen hasta el día de hoy reflejando la transformación del municipio. “Participen en todo lo que puedan porque así se hacen las Fiestas de Santiago, así se hace pueblo”, explicaba. “Necesitamos momentos de encuentro en comunidad. Silenciar el ruido, el insulto, el odio que asoma en el mundo. Con visión feminista y sin perder la humanidad. Gracias Gáldar por hacerme sentir profeta en mi tierra”, concluyó. El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, elogió la cercanía y sencillez del pregonero, “si hay algo que todos valoramos de ti es que el éxito nunca te ha cambiado”, destacando su brillante trayectoria profesional, «además de magnífico periodista eres sobre todo un galdense ejemplar y esta noche tu pueblo te ha devuelto una pequeña parte del cariño que tú le has demostrado durante toda tu vida”. El primer edil afirmó que “tu madre, Rita, no puede estar más orgullosa de ti y tu padre, Rivilla, estoy seguro de que allá donde esté, ha esbozado una gran sonrisa. Esta noche nos has hecho comprender que un pregón no consiste solo en contar la vida de quien lo pronuncia. consiste en despertar la memoria de todo un pueblo y eso es exactamente lo que has conseguido”. Por su parte el primer teniente de alcalde y concejal de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Gáldar, Julio Mateo Castillo, recordaba que “estas 544ª Fiestas Mayores de Santiago tienen un significado muy especial. Son las fiestas que nos preparan para el Año Santo Jacobeo 2027”. Dirigiéndose a Victorio Pérez daba las gracias al pregonero “por presumir de Gáldar allá por donde vas, gracias por seguir siendo el hijo de Rita la de la lotería, por seguir teniendo la sencillez y la esencia pese a que Una Hora Menos te ha hecho famoso en toda Canarias. Y gracias por elegir este Centro Cultural Guaires, tan especial para tu familia.” El acto arrancaba con la actuación de Patricia Muñoz y culminaba con las notas del Himno Oficial de la Real Ciudad de Gáldar “Un Bolero para Gáldar”. Las 544ª Fiestas Mayores de Santiago están organizadas por la concejalía de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Gáldar que dirige el primer teniente de alcalde Julio Mateo Castillo.