La urgencia de hoy es consecuencia de la falta de planificación de ayer
Juan Jiménez, Concejal De Obras E Infraestructuras Del Ayuntamiento De Guía(1).jpg

Hay actitudes en la vida pública que resultan difíciles de comprender. Especialmente cuando quienes hoy exigen con urgencia determinadas actuaciones son exactamente los mismos que durante años tuvieron la responsabilidad, la capacidad y la oportunidad de planificarlas para que hoy estuvieran ejecutándose.

Resulta legítimo reclamar mejoras, como también lo es exigir soluciones a los problemas que afectan a los ciudadanos. Lo que resulta mucho más difícil de explicar es que quienes tuvieron en sus manos la posibilidad de programar, proyectar y financiar esas actuaciones durante su etapa de gobierno, y no lo hicieron, pretendan ahora erigirse en los principales defensores de una urgencia que ellos mismos contribuyeron a generar con su falta de planificación.

La urgencia de hoy es consecuencia de la falta de planificación de ayer. Esta es una realidad que difícilmente puede discutirse cuando se analizan los hechos con objetividad. Porque las obras, las inversiones y las actuaciones públicas importantes no nacen de la improvisación ni de una ocurrencia de última hora. Son el resultado de decisiones tomadas con años de antelación, de proyectos redactados a tiempo, de financiación prevista y de una estrategia clara para dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía.

Cuando alguien ha ocupado responsabilidades de gobierno sabe perfectamente cómo funciona la administración, cuáles son los plazos y qué trámites son necesarios para que una actuación pueda ejecutarse. Por eso resulta especialmente llamativo que quienes conocen esa realidad mejor que nadie intenten trasladar la impresión de que los problemas aparecieron de repente o de que las soluciones pueden materializarse de un día para otro.

La experiencia en la gestión pública debería servir para aportar rigor, memoria y responsabilidad al debate político. Sin embargo, en ocasiones ocurre justamente lo contrario: se reclama con urgencia aquello que no se impulsó cuando se disponía de la capacidad para hacerlo. Y esa contradicción no pasa desapercibida para una ciudadanía cada vez más informada y más exigente.

La política populista tiene cada vez menos espacio en una sociedad que demanda respuestas reales. Los ciudadanos conocen perfectamente las necesidades de sus barrios y de sus pueblos. No necesitan anuncios, promesas recurrentes ni reivindicaciones oportunistas. Lo que esperan son planteamientos serios, proyectos viables, planificación responsable y compromisos que puedan cumplirse.

Los anuncios sin planificación, las promesas sin respaldo técnico o económico y las exigencias que ignoran la propia responsabilidad del pasado terminan erosionando la credibilidad de quien las formula. Porque la confianza de la ciudadanía no se gana con declaraciones, sino con hechos.

La coherencia es un valor fundamental en la vida pública. Quien tuvo la responsabilidad de gobernar debe asumir también la responsabilidad de las decisiones que tomó y de aquellas que decidió no tomar. No es razonable exigir hoy con carácter de urgencia aquello que pudo haberse programado, financiado y encaminado años atrás.

La ciudadanía merece un debate público más honesto y más útil. Un debate centrado en las soluciones y no en la búsqueda permanente de titulares. Merece representantes que asuman responsabilidades, que expliquen la realidad con transparencia y que trabajen desde la seriedad y el rigor.

Porque la credibilidad no se construye señalando problemas que ya existían cuando se gobernaba. La credibilidad se construye anticipándose a ellos, planificando las soluciones y actuando cuando corresponde. Y cuando eso no se hace, conviene recordar una verdad sencilla pero incontestable: la urgencia de hoy suele ser, en gran medida, consecuencia de la falta de planificación de ayer.

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Ecos de Sociedad
Redacción NorteGranCanaria

La calle La Constitución acoge este domingo el Mercadillo de Barrial, con música y motor

Cerca de 30 puestos, la Orquesta Luz de Luna y una exhibición de A Ritmo de Batucada animarán la jornada, que incluirá además una exposición de coches clásicos en los alrededores del Estadio de Barrial La calle La Constitución de Barrial volverá a convertirse este domingo, 6 de septiembre, en uno de los principales puntos de encuentro del barrio con una nueva edición del Mercadillo Dominical, una iniciativa que apuesta por el comercio de proximidad y por seguir generando actividad en las calles de Barrial. Desde las 09:00 horas, cerca de 30 puestos ofrecerán a vecinos y visitantes diferentes productos y propuestas, en una jornada que combinará las compras con música, animación y convivencia. El escenario estará instalado en la zona de entrada de la iglesia y de la Asociación de Vecinos “Amagro”, con acceso desde la calle La Constitución, donde se desarrollará parte de la programación prevista para esta nueva edición. La música tendrá un papel protagonista con la actuación de la Orquesta Luz de Luna, que pondrá ritmo a la mañana, mientras que el taller A Ritmo de Batucada ofrecerá una exhibición que llenará de percusión y animación el entorno del mercadillo. El presidente de la Asociación de Vecinos Amagro, Pepe García, destaca la importancia de continuar impulsando este tipo de iniciativas. “Desde la Asociación creemos que es importante seguir apostando por actividades que den vida a nuestras calles y que, al mismo tiempo, permitan apoyar el comercio local. Un barrio con actividad es un barrio vivo y queremos contribuir a que Barrial siga teniendo espacios de encuentro para los vecinos”. García considera que el Mercadillo Dominical “es una buena oportunidad para que pequeños comerciantes y emprendedores puedan dar a conocer sus productos, pero también para que los vecinos puedan disfrutar de una mañana diferente sin necesidad de desplazarse fuera del barrio”. Los coches clásicos toman los alrededores del Estadio La jornada contará con un segundo gran atractivo relacionado con el mundo del motor. A partir de las 10:30 horas, los alrededores del Estadio de Barrial acogerán una exposición de coches clásicos, que permitirá a los aficionados y al público en general contemplar vehículos de diferentes épocas. La muestra trasladará parte de la actividad hasta el entorno del Estadio, ampliando así el recorrido de una jornada que pretende generar movimiento en distintos espacios de Barrial. El regreso del Mercadillo Dominical coincide además con el tramo final de las Fiestas en honor a Nuestra Señora de los Desamparados, prolongando durante este domingo el ambiente festivo que ha acompañado a Barrial durante las últimas semanas. Con esta nueva edición, el Mercadillo Dominical continúa consolidándose como una propuesta orientada a dinamizar la actividad comercial y social de Barrial, generando espacios de encuentro y favoreciendo la participación de vecinos y visitantes. Este domingo, desde las 09:00 horas, la calle La Constitución será el punto de partida de una jornada que reunirá cerca de 30 puestos, música y batucada, mientras que a partir de las 10:30 horas los alrededores del Estadio de Barrial se convertirán en punto de encuentro para los amantes de los coches clásicos.