
Amar lo nuestro nos obliga a protegerlo
Durante las últimas décadas hemos normalizado un uso cada vez más intenso, y en muchos casos abusivo, de los servicios públicos. A veces actuamos como si fueran recursos inagotables, olvidando que su sostenimiento depende de todos. Y cuando se abusa, el sistema acaba por resentirse, no hay administración pública capaz










