La vivienda: el naufragio silencioso de una generación que no encuentra puerto

La vivienda se ha convertido al día de hoy en la prioridad de los españoles 

No pretendo otra cosa, como de costumbre, que escribir un artículo contundente, apolítico, reflexivo y profundamente humano. Un texto que cualquier compatriota puede leer sobre el “honor, trabajo bien hecho y amor por España”, que llevo adentro como un faro. Un faro que ilumina mi escritura y que hace que mis artículos tengan ese pretendido tono personal, que solo puede emanar de un alguien, que ha hecho guardias de verdad, que ha tomado decisiones con vidas en juego y que ha aprendido que la dignidad no se negocia.

Hablar de un tema espinoso sin caer en trincheras, sin nostalgias políticas, sin discursos prestados”. En mi vida he hablado siempre como lo hacemos los marinos de verdad: con la libertad de los condenados”, con la serenidad de quien ha visto temporales, y con la honradez de quien sabe que la verdad, aunque duela, siempre es mejor que el silencio. Cosa muy distinta a lo que piensa, Pero Sánchez y sus adoctrinados seguidores sanchita

Hay verdades que uno aprende en la mar. Cuando el barco hace agua, no sirve de nada negar el temporal”. Y España, por mucho que presuma de ser la cuarta economía de Europa, tiene una vía de agua abierta en el casco que es el asunto de las “viviendas”.

No es política. No es nostalgia. No es revisionismo. Es una pregunta que cualquier viejo lobo de mar puede hacerse mirando el horizonte: “¿cómo puede ser que, en la España pobre, autoritaria y sin libertades de hace medio siglo, cualquier trabajador pudiera acceder a una vivienda, y hoy, en una España democrática y rica, ese derecho se haya convertido en un lujo?

La pregunta incomoda y especialmente para este gobierno actual de corte social comunista que preside Pedro Sánchez; precisamente por eso afirmo que hay que formularla con la serenidad del capitán que sabe que la verdad, como el viento, no se puede encerrar en un cajón.

“Un derecho constitucional convertido en pecio”

La Constitución dice que todos los españoles tienen derecho a una vivienda digna. Pero hoy ese derecho es, para millones de jóvenes, “un pecio hundido en el fondo del mar”.

Los datos son claros: Alquiler medio juvenil: más del 55 % del salario”. “Precio medio de vivienda en España: +40 % en una década”.  “Salarios: +9 %”.  Parque público de vivienda: 2 % del total (uno de los más bajos de Europa). “Fondos de inversión” controlando miles de viviendas en Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga. Turistificación” que expulsa a los residentes como si fueran lastre.

España es hoy un barco con motores potentes, pero con la bodega vacía y “la supuesta riqueza no llega a la cubierta donde vive la juventud”. 

“El pasado es un espejo que no le gusta mirar a Pedro Sánchez, porque refleja verdades”

No se trata de alabar dictaduras —sería una falta de respeto a la verdad y a la libertad—, pero sí de reconocer hechos: Durante el franquismo, con todas sus sombras, se construyeron millones de viviendas protegidas y barrios obreros. El Estado, autoritario pero omnipresente, “garantizaba acceso real a vivienda para la mayoría de trabajadores”.

Hoy, el Estado democrático ha cedido casi todo el terreno al mercado. Y el mercado, como cualquier marino sabe, “no tiene brújula moral: solo sigue la corriente del beneficio”.

El resultado es que la vivienda ha dejado de ser un derecho y se ha convertido en “un producto financiero global”, sujeto a mareas especulativas que ningún joven puede controlar.

Europa es el mapa que demuestra que España navega sola… y mal”

Aquí vienen los datos que duelen, los que no admiten excusas ni discursos vacíos con sus demagogos discursos sanchistas.

Austria (Viena) 40 % de la población vive en vivienda pública o cooperativa. Precios estables desde hace décadas. Contratos largos, seguridad, protección.

Países Bajos 30 % de vivienda social. Alquiler regulado. Acceso real para jóvenes.

Alemania Contratos de alquiler de larga duración. Regulación estricta de subidas. Protección al inquilino como norma.

Francia Amplio parque de vivienda social. Mecanismos de control de precios en zonas tensionadas.

España 2 % de vivienda pública. Uno de los porcentajes más altos de vivienda en manos de fondos de inversión. Precariedad laboral juvenil récord en Europa occidental.

La conclusión es tan clara como una mar de leva; “cuando el Estado se retira, el mercado no llena el vacío; lo convierte en negocio”. 

“Una juventud sin puerto ni amarre”

La juventud española vive en un mar embravecido: salarios bajos, precios altos, precariedad laboral y un horizonte que se aleja cada año.

No buscan privilegios. No piden favores. Solo reclaman lo que la Constitución les promete, “un hogar donde construir sus vidas”.

Pero hoy ese hogar es un faro que se ve desde lejos, imposible de alcanzar. Y un país que deja a sus jóvenes sin puerto es un país que, tarde o temprano, acabará a la deriva”. 

“La verdad que emerge entre las olas”

Este artículo no pretende juzgar épocas ni sistemas políticos. Solo plantea una pregunta que merece respuesta: ¿cómo hemos llegado a un punto en el que un derecho básico se ha transformado en un lujo?”

La democracia no solo se mide por libertades políticas, sino por la capacidad de garantizar condiciones de vida dignas. Y en ese aspecto, España tiene una vía de agua que no puede seguir ignorando.

Quizá ha llegado el momento de que el país, como un viejo casco que pide carena, revise su estructura, enderece su rumbo y recuerde que “una sociedad que no ofrece hogar a sus jóvenes es una sociedad que renuncia a su futuro”.

Y como decimos los mauros de Telde…. A este gobierno social comunista de Pedro Sánchez, en cuestión de construcción de nuevas viviendas, temprano se le vio la cara o se le limpiaron solo los ojos, por probar si con eso escapaban. Porque no hay más que echar un vistazo a la situación actual del país, para ver qué … ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

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Guía de Gran Canaria
Redacción NorteGranCanaria

Guía culmina la instalación de una planta fotovoltaica en la Casa Consistorial para reducir el gasto energético municipal

La actuación, financiada con 42.000 euros por el Cabildo de Gran Canaria, permitirá al Ayuntamiento generar su propia energía y avanzar en el ahorro de la factura eléctrica El Ayuntamiento de Santa María de Guía ha culminado y recepcionado las obras de instalación de una planta fotovoltaica de autoconsumo en la cubierta de la Casa Consistorial, una actuación que permitirá al municipio avanzar en la generación de energía limpia y, al mismo tiempo, reducir el gasto destinado al consumo eléctrico de las dependencias municipales. El primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, José Manuel Santana, asistió al acto de recepción de la obra acompañado por la interventora municipal, el técnico director de obra del Ayuntamiento y un representante de la empresa adjudicataria, Ecomove S.L., comprobando sobre el terreno la finalización de los trabajos y las condiciones de la instalación. Santana subrayó que «esta actuación es un claro ejemplo de que la sostenibilidad y la buena gestión económica pueden y deben ir de la mano». «No se trata solamente de instalar placas solares. Se trata de invertir en una infraestructura que va a permitir al Ayuntamiento producir parte de la energía que consume, reducir progresivamente la factura eléctrica y destinar esos recursos públicos a otras necesidades de nuestros vecinos y vecinas. Eso es gestionar pensando en el presente, pero también en el futuro», señaló. Santana destacó además que «hemos querido que la propia Casa Consistorial sea un ejemplo de esta apuesta. Si desde las administraciones exigimos un uso más eficiente de la energía, somos los primeros que tenemos que aplicar esas medidas en nuestros propios edificios». La actuación ha contado con una inversión de 42.000 euros financiada por el Cabildo de Gran Canaria, a través de la Vicepresidencia Primera y Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, y ha sido ejecutada por la empresa Ecomove S.L. Con la finalización de los trabajos y la recepción de la obra, la instalación queda preparada para su puesta en funcionamiento y para comenzar a generar energía destinada al autoconsumo de la Casa Consistorial. El proyecto incorpora módulos fotovoltaicos de alta eficiencia, con una potencia de 475 W por módulo, aprovechando de manera óptima la superficie disponible en la cubierta del edificio y garantizando unas condiciones de rendimiento y durabilidad adecuadas. «Estamos hablando de una inversión que no termina con la obra. A partir de ahora comienza también su retorno para el Ayuntamiento, porque cada kilovatio que produzcamos para nuestro propio consumo será energía que dejamos de comprar y, por tanto, un ahorro para las arcas municipales», explicó el primer teniente de alcalde. La culminación de esta actuación se suma a las medidas que está impulsando el Ayuntamiento de Guía para mejorar la eficiencia de sus instalaciones y hacer un uso cada vez más responsable de los recursos públicos. «La gestión municipal también consiste en anticiparse, buscar financiación, aprovechar las oportunidades y ejecutar proyectos que permitan ahorrar. Esta instalación responde exactamente a esa forma de trabajar: conseguir inversiones, mejorar nuestros servicios y reducir gastos estructurales», concluyó José Manuel Santana.