Premio Gonzalez Cruz
Premio Gonzalez Cruz
El Ayuntamiento de Valsequillo presentó el Premio Fernando González Cruz en honor a su mítico caballo ‘Gran Fegón’
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Valsequillo de Gran Canaria ha sido el escenario escogido hoy para la presentación oficial de la primera edición del Premio Fernando González Cruz, en honor a su caballo Gran Fegón. Este evento de alto nivel, que nace con la vocación de convertirse en un referente del calendario ecuestre del Archipiélago, se disputará entre finales de septiembre y principios de octubre en el marco de las fiestas patronales del municipio en honor a San Miguel, convirtiendo de nuevo a Valsequillo en el centro neurálgico de las carreras de caballos en Canarias.

La presentación contó con el respaldo institucional del alcalde de la localidad, Juan Carlos Hernández Atta; el concejal de Deportes, Víctor Navarro; el veterinario municipal, Juan Nuez Mederos; y el propietario de la histórica cuadra y promotor de la iniciativa, Fernando González Cruz.

Durante su intervención, el alcalde, Juan Carlos Hernández Atta, agradeció públicamente la apuesta del promotor por el municipio: “Me parece una elección magnífica porque la tradición equina en nuestro pueblo hunde sus raíces desde la construcción del Cuartel de caballería de El Colmenar, en 1530. Desde entonces hasta hoy, todo lo que rodea al mundo del caballo ha tenido una amplia y orgullosa presencia en Valsequillo”.

Por su parte, el concejal de Deportes, Víctor Navarro, subrayó la idoneidad del marco deportivo: “Valsequillo es un municipio donde el deporte tiene una implantación enorme, tanto a través de los clubes como con sus deportistas individuales. Este Premio refuerza nuestra estrategia de apostar por un municipio que hace del deporte una de sus principales banderas”.

El desarrollo técnico del evento se regirá de manera escrupulosa bajo el marco normativo de la ordenanza número 32 del municipio de Valsequillo, que regula las carreras de caballos. A este respecto, el veterinario municipal, Juan Nuez Mederos, adelantó las rigurosas medidas de control que se van a implantar: “Para garantizar que la competición se desarrolle con todas las garantías, se realizarán controles antidopaje a los caballos y pruebas de pesaje rigurosas tanto al inicio como al final de las carreras. No solo debemos garantizar una competición limpia, sino que la prioridad absoluta es asegurar el estricto cumplimiento de la Ley de Bienestar Animal”.

Fernando González Cruz agradeció la total implicación del consistorio y desgranó la historia de ‘Gran Fegón’, un ejemplar que marcó una época en el turf regional y nacional compitiendo en destacados hipódromos como Madrid, San Sebastián, Francia y en el archipiélago canario. González Cruz explicó que la elección de Valsequillo responde a dos fuertes motivos, estando el principal ligado a la victoria y el récord absoluto que el caballo cosechó en este mismo municipio sobre la distancia de 1.600 metros.

Asimismo, el promotor recordó que, pese a disputarse en tierras valsequilleras, lucirá con orgullo los colores de la bandera de Telde, su municipio natal y por el que siente un profundo apego.

El premio final será uno de los grandes atractivos de la cita: el propietario del caballo ganador recibirá una dotación económica de 3.000 euros (sujeta a retenciones fiscales), un diploma acreditativo y el correspondiente trofeo, una cuantía que busca incentivar la participación de las mejores cuadras de las islas.

En palabras de Fernando González Cruz, “es para mí una gran satisfacción, a pesar del tiempo transcurrido y la controversia que han pasado, poder promover este evento de quien fue un gran caballo para mi cuadra, y poder aportar este Premio en este municipio de Valsequillo y representando como lo ha hecho en España y Europa, los colores de su cuadra que representan la bandera de su municipio de Telde. 

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La Villa de Moya inaugura sus fiestas de San Antonio de Padua con un pregón cargado de identidad, memoria y orgullo

Roberto Rivero reivindica las raíces, la convivencia entre generaciones y el valor de mantener viva la esencia moyense en el arranque de unas fiestas que congregaron a cientos de vecinos La Villa de Moya dio este viernes el pistoletazo de salida a sus tradicionales fiestas en honor a San Antonio de Padua con una noche marcada por la emoción, la música y el sentimiento de pertenencia. El balcón de la Casa-Museo Tomás Morales acogió el pregón inaugural a cargo de don Roberto Rivero García, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria e Hijo Adoptivo del municipio, quien ofreció una intervención profundamente humana y cercana en la que reivindicó la historia, las raíces y la identidad de la Villa de Moya. El pregonero recordó que la invitación para asumir esta responsabilidad llegó en una fecha muy especial para todos los moyenses, el día de la Función de Nuestra Señora de Candelaria, una jornada especialmente significativa para el municipio y para quien ha compartido durante años en su vida cotidiana. Ante una plaza repleta de vecinos y vecinas, Roberto Rivero definió las fiestas como mucho más que un programa de actos. «Las fiestas son mucho más que música, luces y encuentros. Son memoria compartida, abrazos que se reencuentran, tradiciones que pasan de generación en generación y la alegría sencilla de sentirnos comunidad», señaló. A lo largo de su intervención, el párroco realizó un recorrido por los valores que han definido históricamente a la Villa de Moya, poniendo el foco en el esfuerzo de sus gentes, en el legado transmitido por quienes construyeron el municipio y en la necesidad de afrontar el futuro sin renunciar a aquello que hace único al pueblo. «Nuestro futuro solo es verdadero si brota de nuestras raíces», afirmó, recordando que la Villa de Moya «siempre se ha levantado desde dentro», gracias al trabajo, el sacrificio y la capacidad de superación de generaciones de vecinos que encontraron en la agricultura, en la solidaridad y en el esfuerzo compartido las herramientas para construir comunidad. Durante el pregón también hubo espacio para reflexionar sobre los desafíos de la sociedad actual. Rivero advirtió sobre la velocidad a la que cambia el mundo y defendió la importancia de preservar valores esenciales como el respeto, la convivencia vecinal y el contacto humano. «El gran reto es ser un pueblo del siglo XXI sin dejar de ser nuestra Villa de siempre», expresó, insistiendo en que el desarrollo y la modernidad no deben estar reñidos con la conservación de la identidad local, el patrimonio natural y las tradiciones que forman parte del alma del municipio. Uno de los momentos más emotivos llegó cuando dedicó unas palabras a los mayores, a quienes definió como «la enciclopedia viva» de la Villa de Moya. «En sus espaldas están los secretos de este pueblo», afirmó, animándoles a seguir compartiendo sus experiencias y enseñanzas con las nuevas generaciones. Asimismo, dirigió un mensaje especial a los jóvenes, invitándoles a implicarse activamente en la construcción del futuro del municipio. «Necesitamos sus manos, sus ideas, su preparación y su energía. Traigan lo nuevo sin olvidar la sabiduría que tienen en casa», señaló. El alcalde de la Villa de Moya, Raúl Afonso, agradeció la generosidad y el cariño con los que Roberto Rivero asumió el pregón y destacó que «sus palabras han sabido reflejar perfectamente lo que somos como pueblo. Un municipio orgulloso de sus raíces, de sus tradiciones y de las personas que lo han construido generación tras generación. Ha sido un pregón lleno de sentimiento que invita a mirar al futuro sin olvidar de dónde venimos». Por su parte, el concejal de Festejos, Octavio Suárez, puso en valor el mensaje transmitido por el pregonero. «Roberto Rivero nos recordó la importancia de mantener viva nuestra identidad y de seguir construyendo comunidad, siendo él desde hace años un pilar fundamental desde su juventud siempre con la mano tendida”. La velada continuó con el concierto conmemorativo del 125 aniversario de la Agrupación Musical Cumbres y Costas, una actuación cargada de simbolismo que rindió homenaje a una de las entidades culturales con mayor trayectoria del municipio. Tras el acto institucional, la celebración se trasladó a la Plaza del Árbol Redondo, donde la actuación de Reina de Sal puso la banda sonora a la primera gran noche de unas fiestas que durante las próximas semanas volverán a convertir a la Villa de Moya en punto de encuentro para vecinos, vecinas y visitantes de toda la isla. Con el pregón de Roberto Rivero quedan oficialmente inauguradas unas fiestas que, tal y como recordó el propio párroco en sus palabras finales, son también una oportunidad para detenerse, recordar quiénes somos y reafirmar el deseo compartido de seguir siendo, orgullosamente, la Villa de Moya.