Entrevista a Rayco Ariel Marrero Rivero por José Vidal

“Un actor a la deriva.”

Todos me fascinan, evidentemente con unos me reconozco más que otros, pero me gusta verme en dificultad.

Entrevistador: José Vidal

-Nombre: Rayco Ariel Marrero Rivero

– Edad: 40

-¿De dónde eres?: De Las Palmas de Gran Canaria

– Profesión: Actor

-¿Qué es lo que más te agrada de tu profesión?

El placer de jugar, investigar, poder ser otro.  El trabajo en equipo.

– Y lo que más detestas es…

Las instituciones y lo difícil que es poder acceder a los teatros.

-¿Qué es lo que más te gusta de ser actor y en qué medio se siente mejor: la gran pantalla, la televisión, el teatro?

Me siento mucho mejor en el teatro, televisión y cine apenas he hecho.

-¿Cuáles son sus referentes en el mundo de la interpretación?

Mis maestros y mis compañeros. Pero en el caso de actores tengo muchísimos desde Oscar Jaenada a Barden. Directores de teatro Yayo Caceres, Jose Piris, Sergio Piris Mencheta.

-De todos los papeles que ha interpretado hasta el momento ¿cuál le ha dado mayor satisfacción?

Shakespeare en Los Fantasmas de Shakespeare de Anartistas

-¿Y menos?

Coco en una obra de teatro infantil.

-Su personaje ideal es: ¿cómico, dramático, tragicómico…?

Tragicómico.

-¿Cómo te defines a ti mismo?

Divertido, culto, interesante y bastante loco.

 

-¿Qué es lo primero que piensas cuando te levantas?

En desayunar

-Su mejor momento del día es…

Tarde noche, después de llegar del ensayo

-En su tiempo libre prefiere…

Pasármelo pipa con mis amigos

-¿Y qué significa para ti descansar?

Tener tiempo

-¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

No te rindas.

-¿Tiene algún libro de cabecera?

Muchos sobre todo de teatro.

-Lo que más le gusta de su tierra natal es…

El clima y la gente.

-Un lugar en Canarias para descansar, relajarse.

Cualquier Isla es perfecta.

-Un lugar en Canarias para divertirse, para salir de marcha.

Sin lugar a dudas Guanarteme

-Por cierto, ¿cómo se divierte usted?

Me gusta liarla mucho, bailar y emborracharme

-Sus lugares preferidos en Canarias son…

Mi barrio guanarteme y el cotillo en Fuerteventura.

-Si tuviera que promocionar Canarias , ¿qué dirías? Para ti Canarias significa…

Libertad y diversión. Y sobre todo Naturaleza.

-Para usted la vida es…

Vivir intensamente

-Usted no podría vivir sin…

Mi abuela

-¿Qué tipo de consejos te suelen pedir?

Pocos la verdad.

-¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando su carrera como actriz o actor?

Que no deje de estudiar y formarse en sus primeros años, luego hacer, hacer y hacer.

Además de elegir buenos maestros. Apostar fuerte, equivocarse y sobre todo que entienda pronto que es un oficio delicado, lleno de frustraciones, que sea tolerante con el mismo, y se deje llevar.

-¿Cómo te preparas, qué cosas haces para meterse en la piel de los personajes que en cada ocasión tienes que interpretar? 

Primero aprenderme el maldito texto, luego jugar y disfrutar del proceso.

¿Utilizas siempre la misma técnica o depende del medio  y/o del personaje que toque en cada ocasión?

Depende muchas veces del director, pero siempre confío en mi intuición.

-De no haber sido actor, ¿qué otra profesión hubieras elegido?

Dj o Músico.

-Como actor, ¿qué tipo de papeles le gusta interpretar?

Todos me fascinan, evidentemente con unos me reconozco más que otros, pero me gusta verme en dificultad.

-¿Con qué elementos debe contar un proyecto  cinematográfico,tv o teatro para que usted se implique? 

Afortunadamente tengo una compañía, y somos nosotros los que elegimos al Director.

-¿Siente que ha ido logrando los objetivos que se ha ido marcando en cada momento?

Creo que no, me faltan muchos. Sueño con tener un pequeño teatro.

-De todas sus obras, ¿hay alguna con la que se sienta especialmente satisfecho? 

Los fantasmas de shakespeare

-¿En qué proyectos trabaja actualmente?

Con la Compañía Anartistas y El Gordo y el Chapa.

-¿Si nuestros lectores quisieran ponerse en contacto contigo que tendrían que hacer?

En las redes sociales, Rayco Marrero

-¿Cómo te gustaría que se titulase tu reportaje?

Un actor a la deriva.

-Muchas gracias por prestarme tu tiempo ¿Te gustaría decir algo más que durante la entrevista no te he preguntado?

Que el teatro es profundamente necesario, que nos hace mejores personas y que desarrollamos lazos de empatía.

Perfil lúdico y cultural

General

¿Cuál es tu afición/pasatiempo favorito? 

La Playa y jugar a las palas.

¿Con qué personaje real o de ficción te sientes más identificado? 

Con William SHAKESPEARE , O CON LOPE DE VEGA

¿Rural o urbanita?

Urbanito

¿Qué cinco cosas te llevarías a una isla desierta? 

Mi abuela, mi tabla, un gran amigo, un libro y una musa.

Cine

Director favorito: Steven Spielberg

Películas de tu vida (de 1 a 5): Los hermanos Marx ; Noviembre de Acero Mañas ; Patinar o morir ; Le llaman Bodhi ; Habana Blues ; Nueve Reinas.

Música

Tipo de música preferido: INDI

Compositor/ grupo /cantante: Mavica

Literatura

¿Novela, poesía, teatro o ensayo? teatro

Autor preferido: Peter Brook

¿Qué libro estás leyendo o has leído recientemente y cual es el que mejor recuerdas?

El infinito en un Junco de Irene Vallejo. Y recuerdo muchos muchos, me paso el día leyendo, antes de actuar de Anne Boggart

Deporte

¿Practicas algún deporte? SI ¿Cuál? surf, palas, fútbol.

¿Qué deportes te gustan como espectador? todos

¿Eres seguidora de algún club o equipo deportivo? no.

 

Batería de preguntas rápidas.

Una frase: Lo único que sé es que no puedo parar…

Una canción: fire de mavica

Un olor: el mío

Un color: rosa

Comida preferida: caldo pescado de mi abuela

Una película: Noviembre de Acero maña

Una virtud: mi Locura

Lo que detesta:  a la gente malagradecida

El futuro es… ahora

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NGC

Almaraz: la batalla que el Gobierno no quiere mirar de frente

Un cierre entre la política, la economía y el destino de una comarca entera En el corazón del Campo Arañuelo, donde la niebla matinal se funde con el vapor blanco de las torres de refrigeración, la central nuclear de Almaraz sigue latiendo con la fuerza de siempre, como si el tiempo no corriera en su contra. Pero lo hace. Su desmantelamiento previsto, grabado a fuego en el calendario del apagón nuclear español, ha desatado un vendaval que va mucho más allá de una simple desconexión eléctrica: es el vivo reflejo de las costuras rotas entre la política de despacho, la economía real y el abandono del territorio. Mientras Moncloa insiste en que estamos ante una transición “ordenada y responsable”, desde las instituciones europeas hasta los ingenieros y los propios vecinos se preguntan si esto obedece a criterios técnicos objetivos o si, por el contrario, nos encontramos ante un empeño puramente ideológico con un coste social incalculable. El severo tirón de orejas de Bruselas Desde mi punto de vista, este empeño por clausurar Almaraz apesta a esa política de postureo que tanto gusta a nuestro actual «gobierno social-comunista», empeñado en presumir de un ecologismo de salón que choca frontalmente con el sentido común. Y no lo digo yo; lo advierte la propia Bruselas. Que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo se pronuncie con semejante contundencia sobre una infraestructura nacional es un hecho insólito. En su informe, los eurodiputados no se andaron con rodeos: señalaron directamente que el cierre parece responder a motivaciones políticas y dogmáticas —impulsadas sobre todo por los socios comunistas de Podemos— antes que a razones técnicas o de seguridad. El rapapolvo europeo se sostiene sobre tres pilares demoledores: Falta de rigor: España no ha presentado una evaluación de impacto integral que justifique prescindir de la central. Incoherencia comunitaria: La decisión contradice la propia taxonomía verde de la Unión Europea, que reconoce a la energía nuclear como una tecnología clave de transición. Déficit democrático: El Ejecutivo de Pedro Sánchez, haciendo gala de su habitual soberbia, ha obviado un diálogo transparente y suficiente con las administraciones regionales y locales afectadas. En Bruselas, que de tontos no tienen un pelo, tienen claro que esto es política pura y dura. Y lo más sangrante es que ocurre en un momento donde el resto de Europa, escarmentada por las recientes crisis energéticas, se aferra a la nuclear para blindar su mix energético. Pero claro, la facción de la «izquierda eco-pija» que se sienta en el Consejo de Ministros grita mucho aunque razone poco. Sospecho, de hecho, que en el ala socialista del Gobierno más de uno se echa las manos a la cabeza en privado, pero no se atreven a rechistar a sus socios de coalición. Los temen más que a Mohamed VI con las famosas grabaciones secretas obtenidas del móvil de Sánchez a través de Pegasus. ¿Es rentable cerrar Almaraz? La guerra de los despachos Si la política polariza, la economía tampoco pacifica el debate. Los informes vuelan de un lado a otro como armas arrojadizas. Por un lado, el estudio elaborado por la URJC y la UPC para Greenpeace defiende que el apagón es «económicamente racional», asegurando que el 96,4% de la producción de Almaraz podría sustituirse con renovables en los primeros compases, evitando retrasar inversiones limpias. Presentan el cierre como una supuesta oportunidad de oro. Por el otro, chocamos con la cruda realidad técnica. El Consejo General de Ingenieros Industriales y otros organismos de prestigio —gente seria, no profetas de pancarta— recuerdan que la nuclear es una fuente barata, estable y libre de emisiones de CO₂. Advierten que apagar Almaraz nos obligará a quemar más gas, disparando tanto la factura como la contaminación. Para rematar, un demoledor informe de la consultora PwC avisa de lo de siempre: la factura de esta fiesta no la pagarán las eléctricas; recaerá, euro a euro, sobre los hombros de los consumidores. Al final, la pregunta del millón no es si Almaraz es rentable, sino qué modelo energético queremos financiar y a costa de quién. El drama humano: la vida más allá del Excel Como humanista convencido, a mí lo que realmente me quita el sueño es el factor humano. Detrás de los gráficos de barras y las tablas de Excel hay vidas de carne y hueso. Almaraz sostiene, de forma directa e indirecta, más de 4.000 puestos de trabajo. Familias enteras que solo piden ganarse el pan con dignidad y mantener un nivel de vida que ya quisieran para sí esos soñadores «eco-jetas» de camiseta del Che Guevara, que tanto adoran el comunismo caribeño pero que no se van a vivir bajo la bota de la dictadura cubana ni locos; prefieren disfrutar de las bondades del «terrible capitalismo degradador». A toda esa comparsa habría que explicarles que cerrar la central dinamitará un tejido empresarial del que depende una comarca entera, cuya renta per cápita es un 12% superior a la media extremeña gracias a la planta. En los bares de Navalmoral de la Mata, en los comercios de Almaraz, la pregunta es desgarradora: «¿Y ahora qué?» ¿Irán los líderes de la izquierda progre a pagar la universidad de sus hijos o a llenarles la nevera? Los alcaldes de la zona no quieren palabras bonitas ni las típicas promesas de Pedro Sánchez que luego acaban en un «cambio de opinión». Exigen un plan de reindustrialización real. Temen, con toda la razón del mundo, que la comarca se convierta en otro erial de prejubilaciones y olvido, calcando las nefastas gestiones que ya sufrimos con el fin del carbón. En cometer semejantes pifias, este Ejecutivo es verdaderamente doctor. Hablando con amigos de la zona, la sentencia común es unánime: «Julio, esto no es una decisión energética, es una condena social». Una transición sin rumbo Prescindir de Almaraz ahora, cuando aporta cerca del 7% de la electricidad nacional, es jugar a la ruleta rusa con el suministro del país. Sin embargo, en el Consejo de Ministros prefieren mirar hacia otro lado. Mientras no se pongan de acuerdo