“Un blusero a la guitarra”, minientrevista a Santiago Campillo (ex MClan)
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Bueno, pues, lo primero, bienvenido a Las Palmas y mira, empecé a escuchar «Noche tras Noche», tu nuevo disco, y me trasladaste a los discos buenos de MClan, a los primeros; buen blues sureño y letras cargadas de reivindicación. La primera canción, «Noche tras noche», da título al disco. ¿Qué quieres contar con estos temas?

Bueno, es una canción que yo creo que es la más autobiográfica del disco, y habla un poco de mis comienzos, de la primera banda que yo tuve, que íbamos a ensayar en autobús; no teníamos dinero, pero teníamos mucha ilusión, y quizás la ilusión podía más que otra cosa. Y bueno, pues, fueron mis comienzos, unas experiencias muy bonitas; cuando uno tiene 14 o 15 años, pues imagínate lo que pasábamos. Habla un poco de eso, de los principios y de que hemos seguido ahí. Un poco cuenta la historia mía.

Los que te seguimos sabemos que muchas de tus letras son, como tú dices, autobiográficas, y eres un gran relator urbano. ¿Qué crees que deberíamos cambiar de este mundo, en general?

Hombre, pues muchas cosas. La verdad es que este mundo en general, yo creo que cada vez está peor, y la gente debería de volver a ser como eran nuestros abuelos: más luchadores, más voluntariosos, con no querer tener tantas cosas. No sé, tener lo que uno realmente necesita, ¿no? Veo que la sociedad cada vez va tomando unos tintes muy consumistas, y tenemos muchas cosas que en realidad no necesitamos, ¿no? Y bueno, la música es muy importante. Yo creo que la música juega un papel muy importante, y también creo que está perdiendo mucho valor en los tiempos que están.

Y la siguiente pregunta era: ¿qué cambiaría del mundo de la música?

Bueno, ¿qué cambiaría? Pues no lo sé, quizá, no sé si se podría cambiar, pero efectivamente, antiguamente, cuando tú y yo éramos jóvenes, la música tenía mucho más valor que ahora, y ahora, pues como todo está en internet gratis, no sé qué. Parece ser que ya todo tiene que ser gratis, ¿no? Y quizás lo que la gente no entiende es que detrás de cada canción, pues hay un trabajo, una hora para hacer la letra, una hora de composición y muchas horas de aprendizaje, ¿no? Y de vuelo.

Y tú como yo, somos artistas que nos autoproducimos para alejarnos de una industria que quizás no nos hace felices. Tú grabas tus canciones en tu estudio, en Niculina Records, y como dice otra canción que escribiste, y me encanta, «Un buen momento», ¿estás realmente en un buen momento, siendo independiente y autosuficiente?

La verdad es que sí, la verdad es que estoy muy contento de ser mi propio jefe y no tener que soportar a nadie, ¿no? Digamos que, en el buen sentido por supuesto, pero cuando uno hace sus propias canciones y su propia música, y es el jefe de la banda, el frontman de la banda, yo creo que no se puede pedir más. Ya luego el dinero, pues es otra cosa. Está claro que yo no estoy en la música por dinero, sino por pasarlo bien y por tocar, que es lo que más me entusiasma en la vida.

«Noche tras noche» es tu cuarto disco en solitario y veo una madurez, un progreso hacia unos sonidos más gringos y sureños. ¿Tú notas la evolución o me lo estoy inventando?

Bueno, yo pienso que en realidad el sonido de «Noche tras noche» es mi sonido de siempre, ¿no? Quizás en otros discos he evolucionado a un sonido un poco más rock, pero yo siempre he tenido esa influencia del rock sureño, de las grandes bandas americanas, de Allman Brothers. Luego he escuchado mucho blues en mi vida; me encantan todos los guitarristas del blues tejano, por ejemplo. Yo voy todos los años a Texas y aprendo mucho allí porque en realidad eso es lo que me gusta. Y digamos que sigo tocando lo de siempre; quizás he evolucionado yo tocando. Eso sí, pero el sonido, pienso que ese es el sonido que siempre me ha gustado: el sonido americano.

Te juro que lo he notado. «Donde el río hierve», para mí, es uno de los temazos más importantes de MClan, que tú compusiste en 1995. 30 años después, ¿en qué ha cambiado el Dr. Campillo? Que sé que te llaman así, ¿no?

Bueno, hemos cambiado y todos los años pesan. La verdad que no es lo mismo que cuando teníamos 30 años, ¿no? Pero sí, bueno, ¿qué es que ha cambiado? Pues, como te he dicho, ahora tengo más experiencia, más tranquilidad, veo las cosas de otra manera, pero bueno, cuando uno es joven, pues también tiene más ilusión, más fuerza, pero yo pienso que básicamente sigo siendo el mismo y estoy orgulloso de seguir haciendo lo que me gusta y lo que me apasiona.

 

Y para acabar, hablemos de tus frustraciones. De todas las canciones que has versionado, que han sido muchas, ¿sabrías decir alguna que te hubiera gustado haber vendido el alma al Diablo para haberla compuesto tú?

Hombre, muchas. La verdad es que el mundo de la música está lleno de grandes canciones. No sabría decirte una en concreto, pero vamos, no me importaría haber compuesto, por ejemplo, «Let it be» de los Beatles, o no me importaría haber compuesto «Blackbird», que voy a tocar esta noche, de los Beatles. Pero luego coge a los Rolling Stones, o coge a Lynyrd Skynyrd. Hay muchas bandas que me apasionan, como Led Zeppelin y Deep Purple. Te podría decir cientos de canciones que me gustaría haber compuesto.

También tienes las tuyas y nosotros las valoramos.

Sí, bueno, yo te lo agradezco, pero efectivamente estamos hablando de grandes canciones que han marcado una historia dentro de la música.

Para mí, «Un buen momento» me parece un temazo.

Bueno, ya era un temazo que hicimos Tarque y yo, antes de que existiera M-Clan. Ese tema era de otro grupo anterior que teníamos, que se llamaba Los Murciálagos, de Murcia. Sí, era antes de existir M-Clan, cuando todavía era una banda de rock. Luego se convirtió en otra. 

Maestro, pues gracias por este ratito, de verdad que para nosotros eres uno de los guitarras icónicos, y hoy puedo decir con todas las palabras que he podido disfrutar de Santi Campillo «a la guitarra», inolvidable, de verdad, para mí.

Bueno, muchas gracias, hombre, y gracias por venir, y nada, espero que realmente disfrutéis y que luego habléis de ello.

 

Entrevista: Luis Alberto Serrano
Fotografías: Tony Ventura

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Alejandro Rivero, Concejal De Política Social, Educación Y Mayor
Politica Local
Redacción NorteGranCanaria

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias sólo anula un acuerdo plenario pero no niega la compatibilidad del concejal Alejandro Rivero

La sentencia sólo exige un expediente más completo que el Ayuntamiento de Guía ya ha comenzado a tramitar El Ayuntamiento de Guía informa que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) no niega la compatibilidad del concejal de Política Social y Educación, Alejandro Rivero, para el ejercicio de su actividad profesional privada, sólo anula el acuerdo plenario por el que se concedió porque considera insuficiente el expediente que se llevó al Pleno para su aprobación. El TSJC no cierra la puerta a la compatibilidad sino que exige un expediente más completo. La sentencia considera que el expediente tramitado tenía que haber incorporado una mayor concreción y lo que anula es el acuerdo plenario de octubre de 2024, no la declaración jurídica de una nueva declaración de compatibilidad. A la vista de ello, el Ayuntamiento procederá ahora, con pleno respeto a la resolución judicial, a tramitar un nuevo expediente completo y actualizado, incorporando la documentación e informes que la propia sentencia considera relevantes para adecuar la compatibilidad a los criterios fijados por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Asimismo, desde el Ayuntamiento se recuerda que el procedimiento seguido para la declaración de esta compatibilidad y el expediente llevado a Pleno es el mismo que se viene aplicando de forma continuada para las compatibilidades reconocidas tanto a miembros de la actual Corporación municipal como de Corporaciones anteriores, incluidas las de responsables públicos pertenecientes al grupo político que ahora ha promovido esta impugnación. La sentencia tampoco contiene pronunciamiento alguno que ordene la devolución de retribuciones o cantidades percibidas por el concejal, ni anula su régimen de dedicación parcial, una cuestión que no constituye el objeto de este procedimiento. Por su parte, Alejandro Rivero ha señalado que “frente a los que decidieron hacer de la política su profesión, viven de ella desde hace décadas y quieren mantenerse en la poltrona contra viento y marea, yo decidí mantener mi actividad profesional como fisioterapeuta, autónomo, consciente de que mi paso por la política será transitorio”. Asimismo, ha subrayado que a partir de este momento “se aclararán los aspectos jurídicos pendientes”, dejando claro que “no se ha hecho nada irregular, se ha actuado en este asunto como se venía haciendo desde hace más de dos décadas”.