El Alcalde, Alfredo Gonçalves, Junto A Los Concejales De Urbanismo, José Manuel Santana, Y Deportes, Julián Melián, Y El Director De Obra, Carlos Cabrera, Durante La Visita A Los Trabajos
El Alcalde, Alfredo Gonçalves, Junto A Los Concejales De Urbanismo, José Manuel Santana, Y Deportes, Julián Melián, Y El Director De Obra, Carlos Cabrera, Durante La Visita A Los Trabajos
El Ayuntamiento de Guía inicia la demolición del graderío de las piscinas como paso previo al nuevo Complejo Deportivo
  • El alcalde, Alfredo Gonçalves Ferreira, y los concejales de Urbanismo, José Manuel Santana, y de Deportes, Julián Melián, visitaron los trabajos que dieron comienzo este lunes

El alcalde de Guía, Alfredo Gonçalves Ferreira,  y los concejales de Urbanismo, José Manuel Santana, y de Deportes, Julián Melián, visitaron hoy las obras de demolición del graderío de las piscinas municipales, una actuación que constituye el paso previo indispensable para la construcción del futuro Complejo Deportivo del municipio. En el recorrido  estuvieron acompañados por el director de obra, Carlos Cabrera. Este proyecto está financiado por la Vicepresidencia Primera del Cabildo de Gran Canaria, que dirige Augusto Hidalgo, con una partida de 279.143,40 euros. La finalización de los trabajos está prevista para las primeras semanas de agosto.

Durante la visita a las instalaciones, el regidor guiense destacó la importancia de esta obra “que marca el inicio de una de las transformaciones más potentes que se verán en nuestro municipio durante este mandato”. Gonçalves Ferreira recordó que “este proyecto, largamente esperado por la ciudadanía, nos permite ejecutar, por fin, la tan necesaria rehabilitación de las piscinas municipales y dar respuesta a una demanda histórica de nuestros vecinos y vecinas”. En tal sentido subrayó “el orgullo que supone para mí que un proyecto que comencé como concejal en el año 2020 comience ya a avanzar y podamos ver pronto los resultados”.

El concejal de Urbanismo, José Manuel Santana, explicó que “los trabajos de demolición se están desarrollando dentro de los plazos previstos y con todas las garantías de seguridad”, destacando que se está trabajando “a pleno rendimiento para que la transición entre esta demolición y el inicio de la construcción del futuro Complejo Deportivo sea lo más ágil posible. En estos momentos está en licitación la redacción del proyecto de esta nueva infraestructura que cuenta con una importante inversión de 3 millones de euros con cargo al Plan Adicional de Inversión del Cabildo de Gran Canaria”, subrayó.

Por su parte, el concejal de Deportes, Julián Melián, señaló que “los nuevos proyectos para la Ciudad Deportiva no son obras aisladas sino una pieza clave en el modelo de municipio que estamos consolidando, recuperando un espacio emblemático que arrastraba un déficit histórico para transformarlo en un equipamiento público de vanguardia, sostenible y accesible para todos los guienses”.

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Manolo Díaz
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Manuel Díaz García, el hombre que amasa pan, palabra y memoria en Juncalillo

El impulsor de Artebirgua Literario ha convertido su amor por Juncalillo en una obra cultural hecha con la misma paciencia con la que se elabora el buen pan: desde la raíz, con tiempo, entrega y verdad Hay oficios que se parecen más de lo que parece. Hacer pan y hacer literatura exigen paciencia, sensibilidad y una forma especial de mirar el mundo. En ambos casos hay que saber esperar. Hay que conocer la materia, respetar los tiempos y confiar en que aquello que se trabaja con las manos, con la memoria y con el alma acabará alimentando a otros. Manuel Díaz García lo sabe bien. En su vida, el arte de hacer pan y el arte literario no caminan por separado. Se entrelazan como dos maneras de servir a su gente. Una alimenta el cuerpo; la otra, el espíritu. Una nace de la harina, el agua y el fuego; la otra, de la palabra, la emoción y la memoria. Pero las dos comparten una misma esencia: el cuidado. Hablar de Manuel Díaz García es hablar de Juncalillo, de sus medianías, de sus caminos, de su gente y de esa manera silenciosa y firme con la que los pueblos conservan su identidad. Su nombre está unido de forma inseparable a Artebirgua Literario, un encuentro que ha logrado situar a este pago de Gáldar como referencia cultural en Canarias. Pero detrás de esa cita no hay solo una programación de actos. Hay una vida dedicada a amasar cultura desde abajo, con humildad, constancia y amor profundo por la tierra. Como quien prepara el pan antes de que amanezca, Manuel ha ido dando forma a un proyecto que necesitaba tiempo para crecer. Primero fue la idea, pequeña y luminosa. Luego vinieron el trabajo, las manos amigas, las voces invitadas, los encuentros, los versos, las conversaciones y la certeza de que Juncalillo podía convertirse en algo más que un lugar en el mapa. Podía ser también escenario, refugio y cumbre de la palabra. Artebirgua Literario tiene mucho de horno encendido. En él se reúnen escritores, poetas, artistas, investigadores y vecinos para compartir pensamiento, creación y memoria. Allí la cultura no se presenta como algo lejano ni reservado a unos pocos. Se sirve cercana, como el pan recién hecho, con el calor de lo auténtico y con la intención de alimentar a una comunidad que se reconoce en sus raíces. Manuel Díaz García ha sabido demostrar que los pueblos también pueden crear cultura con mayúsculas. Que no hace falta alejarse de la tierra para mirar al mundo. Al contrario, cuanto más honda es la raíz, más lejos puede llegar la palabra. Desde Juncalillo, su labor ha abierto caminos para que la literatura dialogue con el paisaje, con la tradición, con la música, con la pintura, con la historia y con las voces de todas las islas. Su amor por su pueblo está presente en cada gesto. No es un amor de discurso fácil, sino de presencia, de trabajo y de compromiso. Manuel no solo nombra a Juncalillo: lo proyecta. Lo defiende con hechos. Lo convierte en punto de encuentro. Lo muestra como un lugar capaz de acoger pensamiento, belleza y emoción. En sus manos, la cultura se parece al pan cuando se comparte: cobra sentido cuando llega a los demás. Quizá por eso Artebirgua emociona. Porque no nace de la prisa ni del artificio. Nace de una fidelidad. De la fidelidad de un hombre a su pueblo, a la palabra y a una forma de entender la cultura como alimento común. Cada edición parece recordar que la literatura también necesita levadura: personas que crean, que convocan, que sostienen y que creen incluso cuando el camino no es sencillo. En tiempos en los que muchas zonas rurales luchan contra el olvido, Manuel Díaz García ha levantado desde Juncalillo una propuesta cultural que habla de dignidad, identidad y futuro. Ha demostrado que la medianía no es margen, sino centro vivo. Que en los altos también se escribe, también se piensa, también se sueña y también se construye comunidad. Su relación con Artebirgua va más allá de la organización. Es una relación de alma. Como el panadero que conoce el punto exacto de la masa, Manuel ha sabido dar a este proyecto la textura necesaria: cercanía, profundidad, emoción y apertura. Ha unido tradición y creación, pueblo y Archipiélago, memoria y horizonte. Juncalillo ha encontrado en Manuel Díaz García una voz que lo amasa con ternura y lo eleva con orgullo. Y Artebirgua Literario, bajo esa mirada, se ha convertido en mucho más que un festival. Es pan compartido y palabra encendida. Es alimento para la memoria. Es la prueba de que, cuando la cultura se hace con amor verdadero, puede salir de un pequeño pueblo y alcanzar la altura de una cumbre.