- Las tareas de desbroce y control de las cañas y el rabo de gato se iniciaron con rapidez tras el informe de urgencia remitido por la Concejalía de Urbanismo
Los cauces de los barrancos de Las Garzas y de Guía ya están siendo objeto de una actuación de limpieza y desbroce de urgencia. El Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria (CIAGC) ha respondido con celeridad a la solicitud del Ayuntamiento de Guía iniciando los trabajos para retirar la densa vegetación que pone en riesgo la seguridad de las zonas residenciales colindantes ante el inicio del verano.
La intervención se produce apenas unas semanas después de que la Concejalía de Urbanismo, que dirige José Manuel Santana, remitiese un pormenorizado informe técnico en el que se alertaba del peligro inminente de incendios y desbordamientos debido a la masiva acumulación de especies exóticas invasoras como el rabo de gato (Pennisetum setaceum) y la caña (Arundo donax).
Los operarios del organismo insular trabajan ya en los tramos periurbanos de ambos barrancos, colindantes con el casco histórico y diversas dotaciones del municipio. Las tareas principales consisten en el desbroce selectivo, la retirada de la biomasa seca que actuaba como combustible de alta inflamabilidad y el control de estas especies invasoras bajo los protocolos medioambientales pertinentes.
El concejal de Urbanismo, José Manuel Santana, quiere agradecer públicamente la rápida y eficaz respuesta del Consejo Insular de Aguas y del Cabildo de Gran Canaria. “Esta actuación conjunta es un ejemplo de la importancia de la cooperación interadministrativa, recogida en la Ley del Suelo de Canarias, que nos permite actuar con la máxima agilidad allí donde los recursos municipales no pueden llegar solos”, señaló.
En este sentido, Santana ha hecho hincapié en que la prioridad absoluta del grupo de gobierno es la seguridad de los vecinos y vecinas que residen cerca de los cauces. “No podíamos esperar a que acabase el verano para actuar. El informe del técnico municipal era tajante: la densidad de las cañas y el rabo de gato en estas zonas periurbanas suponía una combinación muy peligrosa ante cualquier conato de incendio o eventuales lluvias torrenciales al término del periodo estival. Con esta intervención de urgencia, aportamos tranquilidad y garantizamos un entorno mucho más seguro para todos”, explicó.
Finalmente, el responsable del área de Urbanismo ha señalado que el Ayuntamiento seguirá manteniendo una vigilancia activa para garantizar el mantenimiento continuo de estas zonas. “El objetivo no es sólo limpiar hoy, sino establecer un plan de control que evite que el rabo de gato y otras especies invasoras colonicen de nuevo los barrancos que abrazan nuestro casco histórico”, concluyó.
