Las 10 nominadas al Óscar por Luis Alberto

Las 10 nominadas al óscar 

No es un buen año cinematográfico. Y no es el primero. No tengo ninguna favorita para ganar el Óscar a la mejor película en la gala que se celebrará este domingo en teatro Dolby de Los Ángeles (la madrugada del domingo al lunes para los que me leen desde España). Novedosamente, el acto estará presentado por tres humoristas muy reconocidas por el público norteamericano: Amy Schumer, Regina Hall y Wanda Sykes. 

Tengo la sensación de que la que gane no va a hacer historia. Al visionar las diez películas he podido comprobar que cada una de ellas tenía sus cualidades, obviamente, pero también carencias. En este artículo quiero dejar constancias de lo que, a mi parecer, son sus virtudes y sus defectos. Mi teoría ya la llevo escribiendo un par de años. El giro de la industria del cine hacia los estrenos en “streaming” a través de las plataformas (HBO, Netflix, Disney+, Amazon, etc.) está dejándose notar en la forma en que los proyectos de película ven la luz. Está claro que cintas como “Dune” son para verlas en el cine a pantalla gigante y con sonido envolvente. En la televisión de tu casa, la película no tiene nada que ver y pierde toda su potencia visual. Sin embargo “Belfast”, la película de Kenneth Branagh, la puedes ver en tu casa, tranquilito, sin que pierda su esencia por ser íntima, sobria, como si la historia te la estuvieron contando en la intimidad. 

Es el cine que nos viene. La era postpandemica nos ha llevado a adoptar hábitos más caseros y el cine es un referente. La gente ya prefiere esperar a que la película la estrenen en los canales de pago contratados, a ir al cine a verla. Esto, unido a que los contagios por cóvid hacen que los rodajes se hagan cada vez más controlados, se intenta rodas las escenas y con el menor número de personas posibles (fíjense la ausencia de extras y figurantes en los rodajes). Esperemos que en el futuro podamos volver a ver películas épicas con cientos (o miles) de figurantes inundando la pantalla. Por lo pronto, tras ver las películas, les cuento mis experiencias:


BELFAST 

POSITIVO: Es una historia autobiográfica de un director/actor muy querido por la academia de Hollywood y respetado por la industria. Ha estado nominado 5 veces y que no ha ganado ninguna. Quizás quieran darle esa estatuilla por el consabido “se lo venía mereciendo, ya”. Ha pasado otras veces. La película es un homenaje al cine y a cintas como “Ciudadano Kane”. Quizás le reconozcan ese esfuerzo. 

NEGATIVO: Es una película íntima que redunda demasiado en el mismo tema desde el principio al fin. Le falta giros sustanciales. Es la vida de un niño, con lo de monótona que tiene. Es demasiado plana en algunos momentos. 


CODA 
POSITIVO: La historia en sí. Me emocioné varias veces. Es una buena adaptación de la película francesa “La familia Bélier”. Impresionantes los actores y Troy Kotsur es el firme candidato al Óscar al mejor actor secundario.  

NEGATIVO: Es una película poco costosa de realizar. Además, es un remake, lo que le quita cierto mérito de riesgos. Fácil de ver en casa, sin pretensiones de más.  


DRIVE MY CAR 

POSITIVO: Teniendo en cuenta que es cine oriental, la historia transcurre al ritmo del momento emocional del protagonista. Pese a su lentitud, esa conexión la hace una de las películas del año. Nos empezamos a acostumbrar a ver cine asiático en las nominadas al Óscar. Los personajes, tan cotidianos en esta cinta, nos generan empatía y logran meternos en sus historias personales. 

NEGATIVO: Demasiado larga. Le sobran escenas. Los ensayos de la obra de teatro son largos, tediosos, quizás se quisiera reflejar que para los personajes lo eran, pero para el espectador hace que tengas ganas, a veces, de que termine ya la película o que pase algo que te espabile. 


DUNE 
POSITIVO: Está claro que se llevará todo el muestrario de Oscares técnicos. Visualmente es impecable e impactante. Como decía, es de las que tienes que ir a ver al cine en pantalla gigante para apreciarla en todo su esplendor. 

NEGATIVO: Condensar un libro en una película (o en dos, que les recordamos que la segunda parte ya está rodada) es una tarea dificilísima. Aquí no supieron resolver. Hasta mitad de la película no enganché con la trama principal y estuve más perdido que Wally. Y que haya tramas que aquí no se desarrollen y se dejen para la segunda entrega, a veces, hasta molesta. 


EL CALLEJÓN DE LAS ALMAS PERDIDAS 

POSITIVO: Es un comic llevado a la pantalla con ese look de cine “noir” muy bien logrado por los actores, los maquillajes, vestuario y decorados. En ese aspecto es impecable. Muy del estilo de Guillermo del Toro. La historia atrapa como cualquier película de cine negro de suspense. Con esas premisas supo jugar el director mexicano a la perfección. Uno de los mejores en este tipo de cine. 

NEGATIVO: La duración. Sobre todo, la primera parte en la que se va presentado a los personajes. También, que la conversión emocional de alguno de ellos no está justificada y les llevan a hacer acciones que no te las crees mucho. El epílogo de la película, además de ser demasiado largo también, tira por tierra el perfil psicológico del protagonista. 


EL MÉTODO WILLIAMS 

POSITIVO: La elección de presentar la atractiva vida de las grandes estrellas del tenis mundial desde el foco del padre. Además, hace la película sobre la carrera de Venus, cuando podían caer en la tentación de hacerlo sobre Serena, para muchos la mejor jugadora de la historia. Muy logrado dejar abierto al espectador si lo que ves es el convencimiento de un padre y su forma de educar a sus hijas o el de un egocentrista divo intentando tener la visibilidad que él no pudo tener, a través ellas. Will Smith suena a Óscar. A mí no me lo parece, aunque reconozco que está genial aquí, pero sigo viéndolo a él en la película y no al padre de las Williams (quizás porque no lo conozco). Su peso en Hollywood le puede valer después de dos nominaciones fallidas (por “Ali” y “En busca de la felicidad”). 

NEGATIVO: Un poco larga, le sobra media hora de metraje. Redunda demasiado en temas que el público ya ha asumido. Quizás un poco más de ritmo de película de acción le hubiera venido mejor.  


EL PODER DEL PERRO 

POSITIVO: Me parece la más redonda de todas las películas nominadas. Una historia de tensión familiar. Personajes buenos y malos, pero todos jugando sus cartas con respecto a sus traumas. Bien levadas las conversiones emocionales de los personajes y acorde a sus acciones en la película. Giros inesperados en los momentos claves de la película. Quizás no sea una película para pasar a la historia del cine; pero, de las 10, me parece la mejor construida. Las interpretaciones pueden darle premios esta edición. Para mí, Benedict Cumberbatch y Kirsten Dunst parten como favoritos en sus categorías. Pero, que los 4 actores protagonistas estén nominados quiere decir algo. Quizás que su directora Jane Campion también se va a llevar la estatuilla a Nueva Zelanda. 

NEGATIVO: Alguna falta de ritmo y que es una película minimalista, más para televisión que para cine. Esto, por decir algo. 


LICORICE PIZZA 

POSITIVO: Me encantan las películas así, tan, tan diferentes. A veces, si me apuran, hasta absurda. Bueno, el planteamiento ya lo es. Una historia de amor entre una chica de 25 años y un ¿niño? de 15. Entretiene mucho. Secuencias alocadas van dando paso a una historia de amor diferente y, a estas alturas, eso es de agradecer. 

NEGATIVO: A veces se le pasa la mano del absurdo al ridículo. Hay escenas que no te crees que estén pasando. Es más, no te crees en ningún momento de la película que el chico tenga 15 años y que el guionista me cuente que es capaz de montar empresas de un día para otro, pues no me lo creo. 


NO MIRES ARRIBA 

POSITIVO: Es la película con más mensaje de todas y más lecturas diferentes. Una crítica despiadada contra la realidad que estamos viviendo. Entretenida, divertida si no le pides mucho más. A veces el cine es eso, puro espectáculo.  

NEGATIVO: El cinismo llevado al extremo, a veces es demasiado ridículo y afecta a la interpretación de los actores. Ninguno nominado. Personajes demasiado tópicos e histriónicos. No llega a la altura de anteriores películas de este director que me encanta: Adam McKay (ganador del Óscar por “La gran apuesta” y nominado por “El vicio del poder”). 


WEST SIDE STORY 

POSITIVO: Ariana DeBose, lo mejor de la película. Le podría valer un Óscar, aunque mi favorita a actriz secundaria es Kirsten Dunst. Impecables los movimientos de cámara y las coreografías entre ella y los bailarines. Es difícil y se lo tomaron en serio. Los encuadres y los cambios de planos tan Spielberg son de maestro. 

NEGATIVO: No aportan nada a la versión antigua. Aunque sea de valorar que se intentó homenajear al cine de la época con los colores, vestuario y decorados, quizás hubiera preferido que hicieran una versión actual de las tramas. Además, la historia de amor entre Rick y María está demasiado en segundo plano y no me pegaron mucho los actores elegidos para esta historia de amor épico. 


Y si este artículo les gustó, no duden en leer la crítica más extensa de cada una de las películas en https://luisalbertoserrano.wordpress.com/oscars-2022  

Luis Alberto Serrano 
luisalbertoserrano.wordpress.com 
@luisalserrano @MiPropiaLuna 

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

La vuelta al cole; un temporal en proa y el estado en cubierta tomando el sol

Otro curso académico y otro cáliz amargo para beber los padres La vuelta al cole en España se ha convertido en un fenómeno meteorológico estable. “Temporal en proa, marejada en los bolsillos y calma chicha en los despachos oficiales o de veraneo, como el de La Mareta”. Año tras año, el mismo parte: “Suben los precios, bajan las ayudas y el Estado continúa en modo turista, mirando el oleaje desde la cubierta como quien observa delfines”. Mientras tanto, las familias —esas sí que son marineros de verdad— ajustan presupuestos como quien amarra cabos antes de un golpe de mar. Pero este año, otra vez, el oleaje viene más alto: “3–4 % más en libros, 5 % más en material informático, 25 % de diferencia en el precio del mismo libro según la tienda, 150 euros de variación en un portátil idéntico”. Esto no es mercado libre: es “mercado suelto”, sin control, sin vigilancia y sin nadie en el puente de mando. ¿Debe actuar el Estado? Sí. ¿Lo hará?, ¿O lo aceptará como otra broma del siglo? En países de la “Unión Europea”, el Estado interviene con la naturalidad de quien sabe que la educación es un pilar, no un negocio. Por ejemplo, Francia presta o subvenciona libros. Portugal los da gratis y reutilizables. Alemania regula precios y materiales esenciales y esto es solo por poner un ejemplo, que ahora mismo me viene a la memoria. Aquí, en cambio, seguimos con un modelo que parece diseñado por alguien que cree que los niños se alimentan de aire y que los ordenadores crecen en los árboles. La educación es obligatoria, sí, pero el coste de acceder a ella es un “auténtico campo de minas”, que cada familia debe cruzar sola, sin mapas y sin casco y a pecho descubierto. “Usando mi ironía marinera, te diré que: el libro es el mismo, pero el precio depende del humor del tendero” ¿Cómo puede ser que un libro idéntico cueste un 25 % más según la tienda? ¿Acaso lo imprimen con tinta de calamar gigante en un sitio y, con tinta de sardina en otro? ¿O es que el papel viene bendecido por Poseidón en la librería más cara? Y lo del portátil ya es de sainete, pues hay hasta “150 euros de diferencia por el mismo modelo”. Debe ser que en la tienda más cara te incluyen, de regalo, la bendición del mismísimo Tritón. ¡Digo yo! “Uniformes o el monopolio del proveedor único, ese viejo y conocido pirata” Los uniformes escolares son otro capítulo digno de novela marítima. Un proveedor único, precios que suben como mareas vivas y familias que pagan porque no hay alternativa. Es el equivalente moderno del viejo pirata que te aborda el barco y te dice: “Esto es lo que hay. Si no te gusta, al agua”. “Público, privado, concertado… Da igual, pues el sablazo inicial es universal” Matrícula, uniformes, comedor, transporte, actividades extraescolares… Da igual el tipo de centros, pues “el primer golpe de mar lo reciben todos”. Las familias recortan en ocio, aplazan compras, se endeudan o directamente renuncian a actividades que deberían ser parte natural de la infancia. La vuelta al cole se ha convertido en un “peaje obligatorio”, un cáliz que todos deben beber, aunque cada año venga más cargado de sal. “Soluciones las hay, pero requieren que alguien en el puente de mando despierte” Aquí van las propuestas de un viejo lobo de mar, y además, mauro de Telde; propuestas que no son utopías, sino simple sentido común tal cual serían la creación de un “Banco público de libros” — Obligatorio en todos los centros. Los “Topes de precio” — Para evitar diferencias abusivas. Las “Compras centralizada” — El Estado compra al por mayor y abarata el coste final. Los “Uniformes regulados” — Se acabó el monopolio o cachondeo abusivo del proveedor único. Las “Ayudas automáticas” — Sin burocracia que desanime a quien más lo necesita y por último, “Deducciones fiscales de verdad”, para familias de rentas bajas y medias.  “Como conclusión final te diré, y usando un término puramente marinero, qué cuando el capitán se duerme, el barco no navega… Deriva sin remedio.” España no puede seguir navegando así, con las familias achicando agua y el Estado tomando el sol en cubierta, o en La Mareta, cuando no en Guadalajara, observando un eclipse de Sol desde una zona VIP, con coctel incluido. ¡Faltaría más! La vuelta al cole debería ser un momento de ilusión, no un ejercicio de supervivencia económica para las familias. Y encima estos años las familias de niños ceutíes, tienen que ir pensando en una escolta que acompañen a sus hijos hasta el cole; pero no importa, poque según Pedro Sánchez, los asaltantes marroquíes, son amigos y de fiar, que se lo dijo “su” Rey Mohamed VI Porque, tú paisano que me lees, y que posiblemente seas tan mauro canario como yo, y por lo tanto entiendas de mareas, sabes mejor que nadie que, “cuando el oleaje golpea siempre por el mismo costado, el barco escora. Y si escoramos en educación, perdemos a los niños”. Y un país (menos Marruecos), que pierde a sus niños, pierde el futuro. El resto es literatura de LOGSE … o demagogia “sanchista” barata. Y de esto último, no tengo que ponerte ningún ejemplo aclaratorio extra, poque sabes que en el pasado … ¡Casos se han dado! ¡Qué cosas!