El legado del timplista José Antonio Ramos aún resuena en Artenara
Jesús Díaz, Guacimara Medina, Sergio Alonso Y Dina González Con El Cartel Del Concierto Y Las Fiestas De Artenara
Jesús Díaz, Guacimara Medina, Sergio Alonso Y Dina González Con El Cartel Del Concierto Y Las Fiestas De Artenara
  • El día 22 de agosto se celebra en la Plaza de San Matías del municipio cumbrero el concierto ‘Una Noche en Artenara’, que reúne a los cantadores Iván Quintana y Ana Gil, y a los músicos Juan Sebastián Ramírez y Laura Martel 

El día 22 de agosto tendrá lugar en la Plaza de San Matías de Artenara la vigesimotercera edición del espectáculo ‘Una Noche en Artenara’ con el que se recuerda, desde su primera entrega celebrada en el año 2002, al compositor y músico natural del citado pago cumbrero fallecido en 2008, José Antonio Ramos.

La próxima edición contará como protagonistas con la timplista Laura Martel y los solistas Iván Quintana y Ana Gil, dos de las voces más representativas del nuevo folclore canario, quienes estarán acompañados sobre el escenario por una banda integrada por el timplista Yone Rodríguez, el bateriá Javier Ramírez, el bajo Fofi Louson, el pianista Alberto González y la flautista Gladys Pérez, que será dirigida musicalmente por Juan Sebastián Ramírez.

Según señaló la consejera de Cultura del Cabildo, Guacimara Medina, José Antonio Ramos dejó “una esencia imborrable que supo crear escuela a pesar de su partida hace ya 18 años. Sigue estando presente de muchas maneras y hemos sido capaces de mantener en estos 23 años alrededor de un instrumento pequeñito, pero universal, como es el timple, sus otras miradas, estilos y sonidos posibles distintos en el contexto de la música moderna, rescatando lo mejor de la tradición del pasado para acercarlo al futuro”.

Patrocinado por la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario y el ayuntamiento de Artenara el evento musical nació de la mano del propio timplista José Antonio Ramos hace más de 20 años. La idea, fiel a la filosofía de su creador que participó únicamente en las seis primeras ediciones, fue la de favorecer las sinergias entre artistas que se mueven con distinto criterio en la música popular, el jazz y el pop. Así, a lo largo de sus ediciones celebradas han pasado por Artenara nombres tan importantes como Mestisay, Taburiente, Kepa Junkera, Troveros de Asieta, Domingo Rodríguez ‘El Colorao’, Nono García, Javier Ruibal, Totoyo Millares, Mari Carmen Mulet, Fabiola Socas, Javier Paxariño, Polo Ortí o Germán López, entre otros artistas.

El excitante viaje musical de José Antonio Ramos comenzó con Trío Timple, bregando en la órbita popular y grabando los discos ‘Más que un sueño’ (1990) y ‘Tanekra’ (1995), antes de producirse su debut en solitario con ‘Los Cuatro Gigantes’ en 1998. La figura y el legado de José Antonio Ramos siguen marcando el pulso cultural de la Cumbre de Gran Canaria, donde cada mes de agosto, desde hace ya 23 años, se dan cita músicos y amigos vinculados al recordado timplista.

Una Noche en Artenara se ha consolidado como un espacio de memoria viva, un encuentro que profundiza en la huella artística y humana del maestro a través del testimonio y la música de quienes fueron sus alumnos, compañeros y colaboradores.

Según la consejera de Cultura del Cabildo grancanario, Guacimara Medina, la continuidad de la propuesta musical ‘Una Noche en Artenara’ está garantizada porque su área “seguirá apoyando propuestas musicales de estas características que ponen en valor la creación musical canaria, a la vez que recordando al artista integral que fue José Antonio Ramos, quien sigue siendo un referente inspirador para muchos artistas contemporáneos de las nuevas generaciones de timplistas”.

Al concierto se espera que acudan unas 1500 personas. Global mantendrá un servicio especial que regresará a la capital grancanaria entrada la madrugada, sobre las 1:30 horas.

Fiestas de la Cuevita

El alcalde de Artenara, Jesús Díaz, avanzó los actos más importantes de las Fiestas de la Virgen de la Cuevita 2026, que tiene reservada la fecha del 14 de agosto para celebrar la bajada de la imagen desde su santuario hacia el Templo Parroquial, al que acude este mismo año por segunda vez después de las intensas lluvias del invierno. También destacó Díaz el Encuentro con la Historia que el día 21 de agosto se desarrolla en el Centro Cultural Cronista José Antonio Luján, dedicadas al vecino ilustre de Artenara y creador de la cantata dedicada a los paisajes sagrados de montaña de Risco Caído, así como el acto denominado ‘Artenara a píe del cielo’ que dirigirá en su VI edición el día 30 de agosto el decimista y profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Yeray Rodríguez.

Destacó el alcalde de Artenara la variedad de actos concebidos para grandes y pequeños de unas fiestas populares de un municipio que “durante su día a día acoge a 600 vecinos, pero durante estos días triplicará su población”, dijo Díaz.

 

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Eclipses Ciencia, Historia, Comportamiento Humano… Y Un Presidente Viajando Más Que Un Albatros De Lanzarote
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Redacción NorteGranCanaria

Eclipses: ciencia, historia, comportamiento humano… y un presidente viajando más que un albatros de Lanzarote

El eclipse como fenómeno científico: lo que realmente ocurre Un eclipse —ya sea solar o lunar— no es más que, en esencia, “un juego de sombras cósmicas”. La Tierra, la Luna y el Sol se alinean con una precisión que haría llorar de emoción a cualquier ingeniero naval acostumbrado a cuadrar pesos y estibas. Se le llama “Eclipse Solar,” cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, y “Eclipse lunar” cuando es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna. La mecánica es simple, pero el impacto psicológico, cultural y social es enorme. Para el pueblo llano, un ejemplo práctico: Imagínese usted, lector, que está en la cubierta de un barco y de repente el sol se apaga como si alguien hubiera cerrado la escotilla del cielo. No hay tormenta, no hay nubes, no hay aviso. Solo oscuridad repentina. ¿Quién no se inquietaría?   ¿Pero cómo interpretaron los eclipses las civilizaciones antiguas? Los eclipses a lo largo de la historia de la humanidad, han sido vistos como “mensajes divinos, malos presagios, avisos de guerra, señales de renovación o incluso batallas celestiales”. Por ejemplo, “en Mesopotamia”, los astrónomos babilonios registraron eclipses desde el siglo VIII a.C. Creían que anunciaban la muerte o caída de un rey. Tanto es así que, en ocasiones, “colocaban un “rey sustituto” temporal” para engañar al destino. En la “China antigua”, pensaban que un “dragón celestial devoraba el Sol”. La población golpeaba tambores y cacerolas para espantarlo. Curiosamente, sus registros son tan precisos que hoy sirven para estudiar variaciones en la rotación terrestre, y es que estos chinos, de siempre han sido unos “fieras mirando al cielo y las estanterías de sus tiendas”, por eso tienen los ojos, como lo tienen y la inmensa mayoría usa gafas. Jajajaja. En la “Grecia clásica”, con Tales de Mileto, que, por cierto, el tío era un sibarita, llega la primera predicción científica de un eclipse (585 a.C.). Para él, el eclipse era solo un fenómeno natural, pero también un símbolo de cambio político. Los “Mayas y aztecas”, lo interpretaban como un “desorden cósmico” que exigía rituales para restaurar el equilibrio. Para mí que, éstos fumaban cosas raras y no sabían que inventar para hacer un sacrificio humano. Jajajajaja En el antiguo “Egipto”, el eclipse era la lucha entre Ra y Apofis, la serpiente del caos. La verdad es que nunca nos enteramos quien ganó la batalla. En resumen, y ahora en serio, el “ser humano siempre ha temido lo que no comprende, y ha venerado lo que le sobrecoge”.   ¿Y Cómo reaccionamos hoy? Estudios sobre comportamiento humano La ciencia moderna ha estudiado cómo los eclipses afectan al comportamiento humano. No hablamos de magia, sino de “psicología social”. Así; podemos destacar, el “Efecto de comunidad”; pues los eclipses generan un sentimiento de unión. Millones de personas miran al cielo al mismo tiempo. Convirtiéndose en un fenómeno que refuerza la identidad colectiva. “Euforia y ansiedad” ya que, algunos estudios de la “American Psychological Association”, muestran que los eclipses pueden provocar “picos de emoción”, comparables a eventos deportivos o religiosos. “Impacto económico”, sin alejarnos demasiado en el tiempo comprobamos como en Estados Unidos, el eclipse total de 2017 generó “más de 200 millones de dólares” en desplazamientos, turismo y consumo. Es decir que un simple “eclipse puede mover más dinero que un puente festivo”. En cuanto a la “Política y percepción pública”, es cierto que, los eclipses no cambian gobiernos, pero sí pueden influir en la narrativa política. Un líder que aparece “conectado” al fenómeno puede ganar simpatías; uno que lo usa de forma ostentosa puede perderlas. Será por eso de que nuestro “figura” el Pedro Sánchez, movilizó a todo un equipo de gente y familiares incluidos, usando el Falcon, para dejar La Mareta e ir a un pueblo de la península a contemplarlo en primera línea, mientras en Ceuta, la gente seguía viviendo aterrorizada por falta de soluciones a sus problemas como consecuencia de la invasión mora de hace unos días.   En cuanto a la Fauna y flora: ¿Qué les pasa durante un eclipse? Pues los animales reaccionan como si fuera un “anochecer repentino”; pues, las aves dejan de cantar; las vacas regresan al establo; los insectos nocturnos salen; los peces cambian patrones de alimentación; los perros se inquietan; las abejas reducen su actividad casi al instante. La flora, en cambio, responde menos, pero se han observado que, cierran temporalmente los pétalos en algunas especies y experimentan cambios en la fotosíntesis por la caída brusca de luz. En resumen: “La naturaleza interpreta el eclipse como un falso atardecer”.   “Hasta aquí he querido ser lo más científico que mis humildes conocimientos y formación como “viejo lobo de mar”, me han permitido; pero en lo sucesivo, me voy a darme el gusto de hablar con la “libertad de los condenados”, como tanto me gusta”. Así que ya no hablo de ciencia. Ahora, hablaré como el “ciudadano libre y valiente”, el marino jubilado que ha visto más amaneceres que muchos ministros en horas de despacho. Y lo digo con la serenidad del que ha mandado barcos en temporales: “Lo que hizo Pedro Sánchez con el eclipse es un ejemplo perfecto de cómo un gobernante puede perder el norte”. Movilizar un Falcón, escoltas, ministros, y pedir un cordón de seguridad que bloquea un pueblo entero desde primera hora de la mañana para no tener que escuchar la canción del verano… ¡Pedro Sánchez H… de P…!  ¿Para qué? ¿Para ver un eclipse? No es ilegal. Pero es “indecente, insensible y profundamente elitista”. Mientras un pueblo amanecía “cabreado”, sin poder circular, sin poder abrir negocios, sin poder llevar a los niños al colegio, el presidente y su familia viajaban desde La Mareta como si fueran “turistas de lujo del cosmos,” escoltados por un operativo que ni en Ceuta se ha visto en los momentos más críticos de la invasión mora. Y uno, que ha navegado temporales de verdad, no puede evitar pensar: “¡Carajo!, ¿Qué clase de líder necesita